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Departamento de Estado de los Estados Unidos
   

Solicitud Presidencial de Presupuesto para Asuntos Internacionales, correspondiente al Ejercicio Económico 2006


Secretary Condoleezza Rice
Alocución ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de los EE.UU.
Washington, DC
16 de febrero de 2005

(según fue preparado)

Gracias, Sr. Presidente. Nos encontramos en un momento de desafío, esperanza y oportunidad para los Estados Unidos y para el mundo entero. Tal como dije cuando el Comité estaba considerando mi candidatura, espero trabajar con ustedes para forjar un firme consenso bipartidario que respalde la política exterior de los Estados Unidos y para lograr que los hombres y las mujeres de la diplomacia de este país cuenten con los recursos que necesitan para llevar a cabo su misión tan vital.

El Presupuesto para Asuntos Internacionales correspondiente al Ejercicio Económico 2006 que propone el Presidente para el Departamento de Estado, la USAID y otros organismos de relaciones exteriores asciende a US$33.600 millones. El lunes, el Presidente Bush presentó una solicitud complementaria para el ejercicio económico 2005, que comprende la cantidad de US$6.300 millones para actividades de relaciones exteriores; de esta cantidad, se asignarán $701 millones al Departamento de Estado y la USAID para el financiamiento de actividades de socorro relacionadas con el tsunami.

Permítaseme, Sr. Presidente, empezar con un resumen de la misión de la política exterior del Presidente Bush, para la que solicitamos el apoyo de este Comité, ya que esto nos permitirá llevarla adelante.

En su reciente Mensaje sobre el Estado de la Unión, el Presidente Bush habló de las iniciativas sin precedentes que se han emprendido desde el 11 de septiembre de 2001 con aliados y amigos de todo el mundo para derrotar al terrorismo. El Presidente habló de los progresos considerables que hemos logrado al afrontar al enemigo en el exterior, al haber despedido a muchos de los principales comandantes de Al-Qaida, suprimido los fondos de los terroristas, y ejercido presión sobre los Estados que ayudan o albergan a terroristas o que tratan de producir armas de destrucción masiva. Pero, a la larga, como dijo el Presidente Bush, "La única fuerza lo suficientemente poderosa para detener el dominio de la tiranía y el terror y reemplazar el odio con esperanza, es la fuerza de la libertad humana".

El Presidente Bush ha asignado a los hombres y mujeres del Departamento de Estado la responsabilidad de ayudar a crear un equilibrio de poder en el mundo que favorezca la libertad; para mí es un privilegio estar al frente de ellos en esta iniciativa.

Para promover nuestra misión diplomática en pro de la libertad, viajé recientemente, como ustedes lo saben, a Europa y al Oriente Medio. Hablé con líderes europeos acerca de la forma en que los Estados Unidos y Europa pueden trabajar mejor juntos para servir la causa de la libertad en todo el mundo. El Presidente Bush continuará esa conversación cuando llegue a Europa el 21 de febrero.

Tanto nuestros aliados europeos como nosotros mismos debemos apoyarnos en el poder de nuestra alianza para hacer frente a los retos que plantea un mundo que está cambiando ―especialmente en la Región del Gran Oriente Medio y en África del Norte. Los esfuerzos para alentar el pluralismo político, la apertura económica y el desarrollo de la sociedad civil son cruciales para el futuro de esta región importante desde el punto de vista estratégico. Hemos reconocido esta realidad y por intermedio del Grupo de los Ocho hemos creado el Foro para el Futuro ―una nueva asociación de progreso entre el mundo democrático y las naciones de una vasta región que se extiende desde Marruecos hasta Pakistán. La primera reunión del Foro, realizada en Rabat en diciembre pasado, fue un éxito. Ahora tenemos que hacer el seguimiento de ese éxito y estamos comprometidos a asistir al Foro para que desempeñe una función primordial en el fomento de la reforma en la región.

El mes próximo, en Londres, el Primer Ministro Tony Blair, convocará una conferencia importante de los principales donantes para ayudar al pueblo palestino a lograr sus reformas políticas, económicas y de seguridad y a crear la infraestructura necesaria para su gobierno autónomo. Por otra parte, también en marzo y bajo los auspicios de la Iniciativa de la Región del Gran Oriente Medio y África del Norte, Egipto será sede de una reunión que los integrantes del G-8 y de la Liga Árabe celebrarán en El Cairo para ampliar la base de apoyo para la paz y la reforma.

La senda de la reforma democrática en el Oriente Medio será difícil y tortuosa. La difusión de la libertad es una labor de generaciones; pero es a la vez una labor urgente que no puede posponerse.

Desde Marruecos hasta Jordania y Bahrein, estamos viendo elecciones y nuevas protecciones para las mujeres y las minorías, así como los primeros pasos hacia el pluralismo político. En apoyo de estas tendencias esperanzadoras, la solicitud de presupuesto para el ejercicio económico 2006 realza el financiamiento para actividades diplomáticas y de ayuda en el Oriente Medio, en África del Norte y en otros países donde la mayoría de la población es musulmana. La solicitud incluye US$120 millones para reformas en torno a la Iniciativa de Cooperación con el Oriente Medio, US$40 millones para el Fondo Nacional para la Democracia, en apoyo de la Iniciativa de la Región del Gran Oriente Medio y África del Norte, US$180 millones para actividades de extensión musulmanas por medio de intercambios educativos y culturales, y aumentos para una amplia gama de otras iniciativas de diplomacia pública y radiodifusión, orientadas a los públicos musulmanes, en especial a las poblaciones que no suelen beneficiarse de otros programas, como las mujeres y los jóvenes. El éxito de la libertad en Afganistán y en Iraq fortalecerá a los reformadores de toda la región y acelerará el ritmo de las reformas que ya están en marcha.

Cada uno de los líderes con los que hablé en Europa entiende nuestro interés común en apoyarnos en nuestros logros recientes para estabilizar y fomentar el progreso democrático en Afganistán y en Iraq. De nuestra parte, para aprovechar el impulso logrado en Afganistán a raíz de las elecciones de octubre pasado, el Presidente Bush ha solicitado casi US$1.100 millones. Este dinero se utilizará para invertir en educación, agua potable y una infraestructura de libre mercado que cree condiciones para el crecimiento y la estabilidad sostenidos. Los US$1.100 millones incluyen fondos para que continúen las operaciones de lucha contra las drogas. El complemento para el ejercicio económico 2005 solicita US$2.000 millones para ampliar los programas policiales y de lucha contra las drogas y para acelerar las actividades de reconstrucción y democracia, así como las de buen gobierno. El complemento también incluye US$60 millones para los costos operativos y de seguridad de las embajadas.

Los dirigentes europeos con los que hablé están de acuerdo en que ha llegado el momento de cerrar el capítulo sobre nuestras diferencias pasadas acerca de Iraq, y de ayudar al pueblo iraquí a escribir un nuevo capítulo de su historia, que es el de un Iraq democrático. Para ayudar al logro de la democracia en Iraq, el Presidente Bush ha solicitado US$360 millones para ayuda económica que permita continuar la labor ya iniciada de conformidad con el IRRF (Fondo para Actividades de Reconstrucción y Socorro en Iraq) destinado a ayudar al Gobierno iraquí a crear una democracia activa y un sistema judicial regido por el estado de derecho, a prestar servicios básicos a su población, cobrar ingresos, generar empleos y desarrollar un sistema de libre mercado capaz de unirse a la economía mundial. El complemento para el ejercicio económico 2005 incluye US$690 millones para continuar las operaciones de la misión de los Estados Unidos y US$658 millones para construir un nuevo complejo para la embajada en Bagdad.

Desde luego, el proceso de reforma en el mundo musulmán no está aislado de la resolución de cuestiones políticas importantes. En mis viajes recientes, no encontré ninguna diferencia de opiniones entre los Estados Unidos y Europa acerca de la meta de un estado Palestino que viva al lado y en paz con el Estado judío de Israel. Todos apoyamos la reforma de la Autoridad Palestina. Las exitosas elecciones, celebradas en Palestina el 9 de enero, y el plan de retiro de Israel de la banda de Gaza y partes de la Ribera Occidental, han creado un nuevo clima que es propicio para retornar a la Hoja de Ruta. Agradecemos a los Senadores, los señores Biden y Sununu por formar parte de la Delegación de los Estados Unidos que observó esas elecciones tan trascendentales.

En su reunión en Sharm el-Sheikh con el Presidente Mubarak y el Rey Abdullah, tanto el Primer Ministro Sharon como el Presidente Abbas dijeron que este momento era una oportunidad que no debía perderse. El Presidente Bush invitó a ambos líderes a visitar Washington en la primavera. El Presidente Bush también anunció una suma adicional de US$350 millones para ayudar a los palestinos en la construcción de infraestructura y sostener el proceso de reforma durante los próximos dos años. De esos US$350 millones, US$150 millones están incluidos en la solicitud de presupuesto para el ejercicio económico 2006 y US$200 millones corresponden al complemento para el ejercicio económico de 2005.

Por ende, regresé de mis viajes al Oriente Medio y a Europa confiada en que las partes interesadas ahora tienen ante ellas la mejor oportunidad de fomentar la paz que probablemente verán en los próximos años.

Aunque trabajemos con aliados y amigos para hacer frente al gran reto de fomentar la libertad y la paz en la Región del Gran Oriente Medio y África del Norte, aprovecharemos otras oportunidades importantes para crear un mundo de paz y esperanza.

Nos esforzaremos para fortalecer la comunidad de democracias, de tal manera que todas las naciones libres estén a la altura del trabajo que nos espera. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para asegurar que las naciones que toman decisiones difíciles y trabajan arduamente para unirse al mundo libre, no defrauden las esperanzas de sus ciudadanos que aspiran a una vida mejor. En muchos países de África y América Latina, tenemos que afrontar el doble reto de ayudar a reafirmar los ideales y las instituciones democráticas y de mitigar la pobreza. Insistiremos en que los dirigentes elegidos en forma democrática tienen la obligación de gobernar de la misma manera. Trabajaremos en asociación con los países en desarrollo para combatir la corrupción, inculcar en ellos el estado de derecho y crear una cultura de transparencia que atraerá el comercio y las inversiones, elementos fundamentales para la reducción de la pobreza.

Procuramos obtener US$3.000 millones para el tercer año de la Corporación del Desafío del Milenio, nuestro enfoque audaz de promoción del crecimiento para alcanzar el desarrollo, que ayuda a los países gobernados con equidad, que adoptan medidas económicas adecuadas e invierten en el bienestar de su población. También solicitamos US$2.400 millones para el desarrollo, la supervivencia de los niños y ayuda en materia de salud. Este presupuesto es más alto que el compromiso contraído por el Presidente en 2002 para el crecimiento general en asistencia básica para el desarrollo, por cuanto se está solicitando un total de US$19.800 millones, es decir US$8.200 millones más que en 2002.

Ayudaremos a los países a mejorar sus capacidades para proteger a sus ciudadanos de traficantes y terroristas.

Nuestra solicitud para el ejercicio económico 2006 incluye US$734,5 millones para la Iniciativa Antidrogas en la Región Andina, a fin de consolidar los logros alcanzados en años recientes en cuanto a erradicación, interdicción y desarrollo alternativo.

Estamos pidiendo US$5.800 millones para ayudar a nuestros aliados en la guerra mundial contra el terror. El complemento para el ejercicio económico 2005 propone US$750 millones para apoyar a nuestros asociados en la coalición, en especial los que han permanecido con nosotros constantemente en Afganistán y en Iraq.

Cuando las instituciones multilaterales se comprometen con eficacia, pueden multiplicar la fortaleza de las naciones amantes de la libertad. Estamos pidiendo cerca de US$1.200 millones para que los Estados Unidos cumplan con las obligaciones que tienen con los organismos internacionales, entre otros, las Naciones Unidas; y un poco más de US$1.000 millones destinados a las cuotas calculadas para las misiones de las Naciones Unidas de mantenimiento de la paz. Estamos solicitando US$114 millones para realzar las capacidades de mantenimiento de la paz de fuerzas distintas a las de las Naciones Unidas, haciendo hincapié en África. La solicitud complementaria para el ejercicio económico 2005 prevé US$780 millones para financiar los costos calculados por las Naciones Unidas de las misiones de mantenimiento de la paz, tanto nuevas como planificadas, en Côte d’Ivoire, Haití, Burundi, y Sudán/Darfur, e incluye US$55 millones para un posible tribunal en Sudán. Además, en el complemento se piden US$100 millones para apoyar el acuerdo de paz Norte-Sur y US$242 millones para atender necesidades humanitarias urgentes que surgen de la crisis actual en Darfur.

Hemos observado cómo los Estados donde imperan el caos, la corrupción y la crueldad pueden representar una amenaza para sus vecinos, para la región y para todo el mundo. Por eso, estamos trabajando para fortalecer las capacidades internacionales que aborden las condiciones en Estados débiles, que están en proceso de debilitarse o que han atravesado por un conflicto armado. Sabemos que ésta es una cuestión de especial interés para usted, Sr. Presidente, y el Presidente Bush ya nos ha encargado a nosotros, en el Departamento de Estado, de la coordinación de las iniciativas posconflicto y de estabilización en nuestro país. Estamos pidiendo US$24 millones para la nueva Oficina del Coordinador para la Reconstrucción y Estabilización, que se encuentra en el Departamento. El complemento para el ejercicio fiscal 2005 propone US$17 millones para los costos iniciales y de personal para la Oficina del Coordinador. El presupuesto para el ejercicio económico 2006 propone la cantidad de US$100 millones para el Fondo de Respuesta a los Conflictos, con el objeto de atender con rapidez las necesidades que surjan y ayudar a desplegar de inmediato al personal civil adiestrado y experimentado que se necesite en una región inestable. Agradecemos su apoyo, Sr. Presidente, así como el del Comité, para obtener este financiamiento y esperamos trabajar muy de cerca con usted en los asuntos de reconstrucción y estabilización.

Los Estados Unidos deben mantenerse a la cabeza de la lucha mundial contra el VIH/SIDA. Estamos solicitando US$3.200 millones en financiamiento total de los Estados Unidos para los esfuerzos de atención, tratamiento y prevención. También demostraremos la compasión del pueblo estadounidense de otras formas. Por medio de nuestro apoyo constante a las organizaciones internacionales y a las no gubernamentales, velaremos por que los Estados Unidos sigan siendo el proveedor más generoso del mundo en cuanto a ayuda humanitaria, alimentaria o de otro tipo. Estamos pidiendo US$2.590 millones para ayuda alimentaria y socorro en caso de hambre, y para ayuda humanitaria que no esté relacionada con alimentos. El complemento para el ejercicio económico 2005 propone US$950 millones para socorro, rehabilitación y reconstrucción de las zonas devastadas por el tsunami del Océano Índico y para tareas de alerta temprana y mitigación en caso de tsunamis, que comprende los US$350 millones prometidos inicialmente por el Presidente Bush. Del total de la cantidad complementaria, US$701 millones están destinados al Departamento de Estado y la USAID por concepto de gastos de la USAID en actividades de socorro hasta la fecha.

En todas estas iniciativas, el instrumento principal de la diplomacia estadounidense será el Departamento de Estado con el apoyo de los dedicados hombres y mujeres de su Servicio Diplomático y Consular, de su Cuerpo de Funcionarios Públicos, así como de los ciudadanos de otro país contratados localmente. Juntos, aplicaremos las herramientas de la democracia para proteger nuestra patria y promover los valores que defiende, además de fortalecer a la comunidad de democracias para el logro de la libertad en todo el mundo.

Agradezco la ayuda de este Comité por velar que los hombres y las mujeres de la diplomacia de los Estados Unidos estén bien preparados para los retos que les esperan en materia de adiestramiento, tecnologías y lugares de trabajo seguros. El Secretario Powell y su equipo hicieron progresos importantes en estos ámbitos y debemos apoyarnos en esa base que ellos crearon.

Estamos pidiendo US$1.500 millones para construcciones relacionadas con la seguridad, así como para la seguridad física y la rehabilitación de las embajadas y los consulados estadounidenses; además de US$690 millones para ofrecer más seguridad al personal diplomático y de las instalaciones. Tenemos la solemne obligación de proteger a los empleados de nuestras misiones diplomáticas y a sus familias, que prestan sus servicios en lugares alejados y ante una amenaza terrorista mundial en constante cambio.

Debemos consolidar la contratación de personal nuevo. Estamos solicitando US$57 millones para 221 cargos nuevos que cubrirán necesidades de puestos básicos y de adiestramiento. Por otra parte, mientras buscamos talento nuevo, tratamos también de diversificar todavía más nuestra fuerza laboral durante ese proceso. Enviamos una señal importante al resto del mundo acerca de nuestros valores y lo que ellos significan en la práctica cuando estamos representados en el exterior por gente de diferentes culturas, razas y religiones. Desde luego, también debemos reconocer a los que ya está en el lugar: recompensando sus logros, fomentando la iniciativa y ofreciendo una gama amplia de oportunidades de capacitación. Eso abarca la capacitación y el apoyo necesarios para usar plenamente las nuevas tecnologías y herramientas, y estamos pidiendo US$249 millones procedentes de asignaciones e ingresos por cobros para invertirlos en informática.

La diplomacia pública será una de mis principales prioridades, como sé que lo es también para este Comité; por lo tanto, la solicitud del ejercicio económico 2006 comprende US$328 millones para actividades de participación, información y persuasión dirigidas a públicos extranjeros. Los Estados Unidos y todas las naciones libres están afrontando un conflicto generacional contra una nueva y mortífera ideología del odio. Debemos esforzarnos más por llegar a esas poblaciones difíciles de alcanzar, confrontando la propaganda hostil, disipando mitos peligrosos y relatando en forma proactiva lo positivo de los Estados Unidos. En algunos casos, eso puede significar que tenemos que hacer más de lo que ya estamos haciendo y, en otros casos, quizás signifique que debemos adoptar otras formas de actuar.

Si queremos que nuestras iniciativas de diplomacia pública sean exitosas, no podemos aislarnos del mundo. Estamos pidiendo US$931 millones para mejorar la seguridad fronteriza, y un aumento de US$74 millones con respecto al ejercicio fiscal de 2005 para programas de intercambio cultural y educativo, con lo cual asciende US$430 millones en el ejercicio fiscal de 2006. Seguiremos trabajando en estrecha colaboración con el Departamento de Seguridad Nacional para identificar a los terroristas y a otros adversarios y evitar que causen daños, incluso mientras mantenemos la apertura fundamental que da a nuestra democracia su dinamismo y hace que nuestra nación sea un faro para los inmigrantes y los turistas, estudiantes y empresarios internacionales. Mantendremos las puertas de los Estados Unidos abiertas y nuestras fronteras seguras.

Sr. Presidente, Miembros del Comité, esta era de transformación mundial clama por una diplomacia de la transformación. Ahora más que nunca, los diplomáticos estadounidenses necesitarán participar activamente en la expansión de la democracia, en la reducción de la pobreza, en la lucha contra el terror y en hacer lo que nos corresponde para proteger nuestro territorio. Y ahora más que nunca, necesitamos del apoyo de ustedes si hemos de tener éxito en nuestra misión vital para el pueblo estadounidense.

Gracias, Sr. Presidente. Contestaré con agrado cualquier pregunta que usted y los demás distinguidos miembros del Comité pudieran tener.

[Fin]


Dado a conocer el 16 de febrero de 2005
  
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