Skip Links
U.S. Department of State
PortadaContáctenosEnvíe esta páginaFOIAAnuncio de privacidadArchivoEnglish
U.S. Department of State
Secretario de Estado Colin L. PowellAcerca del Departamento de EstadoApoyo Internacional a los NegociosAsuntos del Hemisferio OccidentalTemas InternacionalesVisasMas Información sobre ViajesEn Otras Noticias
Departamento de Estado de los Estados Unidos
   

Información general: Rumania



noviembre de 2004

bandera de Rumania 

 

RESEÑA

Nombre oficial
Rumania


Geografía

Superficie: 237.499 km² (91.699 mi²); un poco más pequeño que los estados de Nueva York y Pensilvania en conjunto.
Ciudades: Capital: Bucarest (2,02 millones de habitantes). Otras ciudades principales: Constanza (344.000), Iasi (350.000), Timisoara (327.000), Cluj-Napoca (334.000), Galati (331.000) y Brasov (316.000).
Relieve: Consiste sobre todo en llanuras onduladas y fértiles; accidentado en las regiones orientales de la cuenca del Danubio medio; y un gran núcleo central montañoso ramificado hacia el norte y el oeste, denominado colectivamente los Cárpatos.
Clima: Moderado.

Población
Nacionalidad: Gentilicio y adjetivo: rumano.
Habitantes: 21,7 millones (marzo de 2004).
Tasa de crecimiento demográfico anual: -0,3
Grupos étnicos: Rumanos, 89%; húngaros, 7,1%; alemanes, 0,5%; ucranianos, serbios, croatas, rusos, turcos y romaníes, 2,5%.
Religiones: Ortodoxa, 86,8%; católica romana, 5%; protestante reformada, bautista y pentecostal, 5%; católica griega (uniata), menos del 1%; y judía, menos del 0,1%.
Lengua(s): Rumano (oficial). Otros idiomas: Húngaro y alemán.
Educación: Años obligatorios: 10. Asistencia a clase: 98%. Alfabetizados: 98%.
Salud: Mortalidad infantil: 18,7 (2001) y 18,6 (2002) por 1.000 nacidos vivos. Esperanza de vida: 67,61 años para los hombres y 74,9 años para las mujeres.
Población activa: 9 millones de habitantes (2001); 8,8 millones (40,7% de la población total en marzo de 2004). Agricultura: 2,39 millones (marzo de 2004); industria y comercio: 2,99 millones (marzo de 2004); y servicios: 2,8 millones (marzo de 2004).

Gobierno
Tipo: República.
Constitución: 8 de diciembre de 1991, enmendada por referéndum el 18-19 de octubre de 2003.
Poderes: Ejecutivo: Presidente (Jefe de Estado), Primer Ministro (Jefe de Gobierno) y Consejo de Ministros. Legislativo: Parlamento bicameral. Judicial: Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo de Casación y Justicia, y tribunales de primera instancia.
Circunscripciones administrativas: 41 condados más la ciudad de Bucarest.
Partidos políticos: Los partidos políticos representados en el Parlamento son el Partido Social Demócrata (PSD), el Partido Nacional Liberal (PNL), el Partido Demócrata (PD), la Unión Democrática Húngara de Rumania (UDMR) y el Partido de la Gran Rumania (PRM). Otros partidos políticos incluyen el Partido Nacional Campesino Cristiano Demócrata (PNTCD), el Partido Humanista Rumano (PUR) y el Partido de la Unidad Nacional Rumana (PUNR), así como organizaciones políticas de minorías.
Sufragio: Universal desde los 18 años de edad.
Defensa: 2,4% del PIB.

Economía
Producto interno bruto (PIB): US$34.000 millones (1999), US$36.700 millones (2000), US$45.760 millones (2002) y US$56.900 millones (2003).
Tasa de crecimiento anual del PIB: -3,2% (1999), 1,8% (2000), 5,3 % (2001), 4,9% (2002), 4,9% (2003) y 6,6% (primer semestre de 2004).
PIB por habitante: US$1.585 (1999), US$1.645 (2000), US$1.772,90 (2001), US$2.120 (2002) y US$2.623 (2003).
Recursos naturales: Petróleo, madera para construcción, gas natural, carbón, sal y mineral de hierro.
Agricultura: Porcentaje del PIB: 11,4% (2000), 13,2% (2001), 11,3% (2002) y 11,7% (2003). Productos: maíz, trigo, papa, semillas oleaginosas, verduras, ganado, pescado y silvicultura.
Industria: Porcentaje del PIB: 27,6% (2000), 28,2% (2001), 28,3% (2002) y 28,4% (2003). Tipos: construcción de maquinaria, minería, materiales de construcción, producción y elaboración de metales, productos químicos, elaboración de alimentos, textiles y prendas de vestir. La producción industrial aumentó en 3,2% de 2002 a 2003.
Servicios: Porcentaje del PIB: 60,9% (2000), 44% (2001), 44,7% (2002) y 43,7% (2003).
Construcción: Porcentaje del PIB: 4,9% (2001), 5,6% (2002) y 5,7% (2003).
Comercio: Exportaciones: US$10.400 millones (2000), US$11.460 millones (2001), US$13.870 millones (2002), US$17.610 millones (2003) y US$14.960 millones (ocho primeros meses de 2004). Tipos: textiles, productos químicos, manufacturas livianas, productos de madera, combustibles y metales elaborados. Mercados principales: Italia, Alemania, Francia, Reino Unido, EE.UU. (3,5%) y Turquía. Exportaciones a los Estados Unidos: US$490,7 millones (2001), US$535,3 millones (2002), US$689,4 millones (2003) y US$389,2 millones (primeros ocho meses de 2004). Importaciones: US$15.500 millones (2001), US$17.960 millones (2002), US$24.000 millones (2003) y US$19.950 millones (primeros ocho meses de 2004). Tipos: combustible, carbón de coque, mineral de hierro, maquinaria y equipo, y productos minerales. Mercados principales: Italia, Alemania, Rusia, Francia, Turquía, Hungría, Austria, Reino Unido, China y EE.UU. (2,3% en 2003). Importaciones provenientes de los EE.UU.: US$357,1 millones (2001), US$597,8 millones (2002), US$616,3 millones (2003) y US$565,4 millones (ocho primeros meses de 2004).
Tipo de cambio: 33.500 lei = US$1 (diciembre de 2002); 33.016 lei = US$1 (junio de 2003); 32.595 lei = US$1 (diciembre de 2003); y 32,076 lei = US$1 (octubre de 2004).

GEOGRAFÍA
Rumania, que se extiende tierra adentro a la mitad de la península balcánica y abarca una gran zona elíptica de 237.499 km² (91,699 mi²), ocupa la mayor parte de la cuenca inferior del sistema del Danubio y las regiones orientales accidentadas de la cuenca del Danubio medio. Yace a ambos lados de los sistemas montañosos denominados colectivamente los Cárpatos, que forman la barrera natural entre las dos cuencas del Danubio.

Debido a su ubicación, Rumania tiene un clima continental, sobre todo en Moldavia y Valaquia (regiones geográficas al este de los Cárpatos y al sur de los Alpes de Transilvania, respectivamente) y en menor medida en Transilvania, situada en el centro, donde el clima es más moderado. Las estaciones principales son inviernos largos y a veces duros (de diciembre a marzo), veranos calurosos (de abril a julio) y otoños prolongados (de agosto a noviembre), con una transición rápida de la primavera al verano. En Bucarest, la temperatura mínima diaria media en enero es de -7oC (20oF) y la máxima diaria media en julio es de 29oC (85oF).

POBLACIÓN
Alrededor del 89% de la población está constituida por rumanos étnicos, un grupo que, en contraposición con sus vecinos eslavos o húngaros, se remonta a los romanos que hablaban latín, quienes en los siglos II y III d.C., conquistaron a los antiguos dacios, un pueblo traciano, y se establecieron entre ellos. Como consecuencia, el idioma rumano, si bien contiene elementos del eslavo, del turco y de otros idiomas, es una lengua romance relacionada con el francés y el italiano.

Los húngaros y los romaníes son las minorías principales, con una población alemana decreciente y un número más reducido de serbios, croatas, ucranianos, griegos, turcos, armenios, grandes rusos y otros. Las poblaciones minoritarias son mayores en Transilvania y el Banato, regiones al norte y el oeste, pertenecientes al Imperio Austro-Húngaro hasta la Primera Guerra Mundial. Aun antes de la unión con Rumania, los rumanos étnicos constituían la mayoría global en Transilvania. No obstante, los húngaros y alemanes étnicos fueron la población urbana dominante hasta hace relativamente poco, y los primeros siguen siendo mayoría en algunos distritos.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, las minorías representaban más del 28% de la población total. Ese porcentaje se redujo a la mitad durante la guerra, en gran medida por la pérdida de las regiones fronterizas de Besarabia y Bucovina del norte (frente a la ex Unión Soviética, en la actualidad Moldova y una parte de Ucrania del sudoeste) y Dobruja del sur (frente a Bulgaria), así como por la huida o la deportación de alemanes étnicos después de la guerra. En las últimas décadas, más de dos tercios de los alemanes étnicos que quedaban en Rumania emigraron a Alemania.

Durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas rumanas participaron en la destrucción de las comunidades judías de Besarabia y Transnistria (ambas constituyen actualmente la República independiente de Moldova) y Bucovina (hoy en día parte de Ucrania). En su mayoría, los judíos del actual territorio de Rumania sobrevivieron al Holocausto, si bien fueron sometidos a una dura persecución, que incluyó pogromos y matanzas con la aprobación del Gobierno. La emigración en masa, en su mayor parte a Israel, ha reducido la comunidad judía sobreviviente de más de 300.000 a menos de 10.000 personas.

La filiación religiosa tiende a seguir líneas étnicas, y la mayoría de los rumanos étnicos se identifica con la Iglesia Ortodoxa rumana. La Iglesia Católica griega o uniata es también de etnia rumana, se reunificó con la Iglesia Ortodoxa por decreto en 1948 y se restableció después de la Revolución de 1989. El censo de 2002 indica que menos del 1% de la población es católica griega, en contraposición a un 10% antes de 1948. Los católicos, en gran medida húngaros y alemanes étnicos, constituyen alrededor del 5% de la población; los calvinistas, bautistas, pentecostales y luteranos representan otro 5%. Hay números más reducidos de unitarios, musulmanes y otras religiones.

Las ricas tradiciones culturales rumanas han sido fomentadas por muchas fuentes, algunas de las cuales son anteriores a la ocupación romana. Las artes populares tradicionales, con inclusión de la danza, la música, el tallado de madera, la cerámica, el tejido y el bordado de trajes y las decoraciones domésticas siguen floreciendo en muchas partes del país. A pesar de la marcada influencia austríaca, alemana y especialmente francesa, muchos de los grandes artistas rumanos, como el pintor Nicolae Grigorescu, el poeta Mihai Eminescu, el compositor George Enescu y el escultor Constantin Brancusi, se inspiraron en las tradiciones populares rumanas.

Los muchos monasterios ortodoxos del país, así como las Iglesias Católica y Evangélica de Transilvania, algunas de las cuales se remontan al siglo XIII, conservan tesoros artísticos. Los famosos monasterios pintados de Bucovina representan un aporte importante a la arquitectura europea.

La poesía y el teatro desempeñan un papel importante en la vida rumana contemporánea. Las obras rumanas clásicas, como las de Ion Luca Caragiale, así como las obras de dramaturgos modernos o vanguardistas rumanos e internacionales, son vistas por un público refinado y entusiasta en los muchos teatros de la capital y las ciudades más pequeñas.

HISTORIA
Desde alrededor del 200 a.C., cuando fue colonizada por los dacios, una tribu traciana, ha tenido lugar en Rumania una serie de migraciones y conquistas. Bajo el emperador Trajano a principios del siglo II d.C., la Dacia fue incorporada al Imperio Romano, pero una Roma en decadencia la abandonó menos de dos siglos más tarde. Rumania desapareció de la historia documentada por cientos de años y resurgió en el período medieval como los Principados de Moldavia y Valaquia. Estos dos Principados, sujetos a altos gravámenes y mal administrados bajo el Imperio Otomano, se unificaron bajo un único príncipe nativo en 1859, y con el Tratado de Berlín de 1878 se ratificó su independencia absoluta. Un príncipe alemán, Carol de Hohenzollern-Sigmaringen, fue coronado Rey de Rumania en 1881.

El nuevo Estado, que se encontraba en una estrecha posición entre los Imperios Otomano, Austro-Húngaro y Ruso, buscaba en el Occidente, en particular en Francia, su modelo cultural, educativo y administrativo. Rumania fue uno de los aliados de la Entente y de los EE.UU. en la Primera Guerra Mundial, y después de la guerra se le concedieron extensos territorios con poblaciones rumanas, en particular, Transilvania, Besarabia y Bucovina.

La mayoría de los Gobiernos de Rumania anteriores a la Segunda Guerra Mundial mantuvieron las formas, aunque no siempre la sustancia, de una monarquía constitucional liberal. El movimiento fascista de la Guardia de Hierro, que explotaba un nacionalismo casi místico, el temor al comunismo y el resentimiento por el presunto dominio extranjero y judío de la economía, fue un factor desestabilizador clave, que condujo a la creación de una dictadura monárquica en 1938 bajo el Rey Carol II. En 1940, el autoritario General Antonescu asumió el control. Rumania ingresó en la Segunda Guerra Mundial del lado de las Potencias del Eje en junio de 1941, e invadió la Unión Soviética para recuperar Besarabia y Bucovina, que habían sido anexadas en 1940.

En agosto de 1944, un golpe encabezado por el Rey Miguel, con el apoyo de los políticos de la oposición y del Ejército, depuso la dictadura de Antonescu y colocó a los maltrechos ejércitos de Rumania del lado de los Aliados. Rumania tuvo muchas bajas más en la lucha junto a la Unión Soviética contra los alemanes en Transilvania, Hungría y Checoslovaquia.

Un tratado de paz, firmado en París el 10 de febrero de 1947, confirmó la anexión de Besarabia y Bucovina del norte, pero restituyó la parte de Transilvania del norte que Hitler le había concedido a Hungría en 1940. El tratado también exigía enormes reparaciones de guerra por parte de Rumania a la Unión Soviética, cuyas fuerzas de ocupación se retiraron en 1958.

Los soviéticos insistieron en la inclusión del hasta entonces insignificante Partido Comunista de Rumania en el Gobierno de la posguerra, mientras que se eliminaba constantemente de la vida política a los líderes políticos no comunistas. El Rey Miguel abdicó bajo presión en diciembre de 1947, cuando se declaró la República Popular Rumana, y se exilió.

Para fines de la década de los cincuenta, el Gobierno comunista de Rumania comenzó a independizarse en cierto grado de la Unión Soviética. Nicolae Ceausescu asumió la jefatura del Partido Comunista en 1965 y pasó a ser Jefe de Estado en 1967. La denuncia por parte de Ceausescu de la invasión soviética de Checoslovaquia en 1968 y una breve relajación de la represión interna contribuyeron a darle una imagen favorable tanto en el país como en el Occidente. Seducidos por la política exterior "independiente" de Ceausescu, los líderes occidentales tardaron en volverse contra un régimen que, para fines de la década de los setenta, se había vuelto cada vez más duro, arbitrario y caprichoso. El rápido crecimiento económico impulsado por los créditos extranjeros dio paso gradualmente a la autarquía económica acompañada por una austeridad agobiante y una dura represión política.

Después de la caída del comunismo en el resto de Europa oriental a fines del verano y en el otoño de 1989, una protesta a mediados de diciembre en Timisoara contra el traslado de un pastor húngaro étnico se convirtió en una protesta nacional contra el régimen de Ceausescu, que terminó por destituir al dictador. Ceausescu y su esposa fueron ejecutados el 25 de diciembre de 1989, después de un rápido juicio militar. Alrededor de 1.500 personas murieron en luchas callejeras donde reinaba la confusión. Se instaló una coalición de gobierno improvisada, el Frente de Salvación Nacional (FSN), que proclamó el restablecimiento de la democracia y la libertad. Se disolvió el Partido Comunista y se transfirieron sus bienes al Estado. Se revocaron las medidas menos populares de Ceausescu, tales como las prohibiciones a las entidades comerciales privadas y a la actividad política independiente.

Ion Iliescu, un ex oficial del Partido Comunista degradado por Ceausescu en la década de los setenta, surgió como líder del Frente de Salvación Nacional. El 20 de mayo de 1990 se celebraron las elecciones presidenciales y parlamentarias. En competencia con representantes del Partido Nacional Campesino y del Partido Nacional Liberal anteriores a la Guerra, Iliescu obtuvo el 85% de los votos. El FSN obtuvo dos tercios de los escaños en el Parlamento y nombró Primer Ministro a Petre Roman, un profesor universitario. El nuevo Gobierno comenzó a aplicar con cautela reformas de libre mercado, tales como la apertura de la economía a las importaciones de consumo y el establecimiento de la independencia del Banco Nacional. Desde la Revolución, Rumania ha logrado grandes adelantos en la institucionalización de los principios democráticos, las libertades civiles y el respeto por los derechos humanos. No obstante, no se puede eliminar con rapidez el legado de 44 años de dominio comunista. La afiliación al Partido Comunista Rumano era normalmente el requisito esencial para acceder a la educación superior, los viajes al extranjero o un buen empleo, mientras que el amplio aparato de seguridad interna trastornó las relaciones sociales y políticas normales. Para los pocos disidentes activos, que sufrieron gravemente bajo el régimen de Ceausescu y sus predecesores, muchos de quienes se presentaron como políticos después de la Revolución parecían mancillados por su asociación con el régimen anterior.

Después de 1989 surgieron más de 200 partidos políticos nuevos, que tendían a resaltar las personalidades más que los programas. Todos los partidos principales propugnaban la democracia y las reformas de mercado, pero el Frente de Salvación Nacional en el poder proponía reformas más lentas y cautelosas. En cambio, los partidos principales de la oposición, el Partido Nacional Liberal (PNL), y el Partido Nacional Campesino Cristiano Demócrata (PNTCD) favorecían reformas rápidas y radicales, la privatización inmediata y la reducción del papel de la antigua élite comunista.

En las elecciones generales de 1990, el FSN y su candidato a la presidencia, Ion Iliescu, obtuvieron una gran mayoría de los votos (66,31% y 85,07%, respectivamente). Los partidos de oposición más acérrima fueron la Unión Democrática Húngara de Rumania (UDMR), con 7,23%, y el PNL, con 6,41%.

Los manifestantes anticomunistas, descontentos por la continua influencia política y económica de los miembros de la élite de la era de Ceausescu, se apostaron en la Plaza Universitaria en abril de 1990. Cuando los mineros del Valle Jiu se lanzaron contra Bucarest dos meses después y dispersaron brutalmente a los vándalos que quedaban, el Presidente Iliescu expresó su agradecimiento públicamente, con lo cual muchos se convencieron de que el Gobierno había auspiciado la acción de los mineros. Estos últimos también atacaron la sede y las viviendas de los líderes de la oposición. El Gobierno de Roman cayó a fines de septiembre de 1991, cuando los mineros regresaron a Bucarest para exigir sueldos más altos y mejores condiciones de vida. Theodor Stolojan fue nombrado para encabezar un gobierno provisional hasta que pudieran celebrarse nuevas elecciones.

El Parlamento redactó el borrador de una nueva Constitución democrática, aprobada por referéndum popular en diciembre de 1991. El Frente de Salvación Nacional se dividió en dos grupos, encabezados por Ion Iliescu (Frente Democrático de Salvación Nacional, FDSN) y Petre Roman (Frente de Salvación Nacional, FSN) en marzo de 1992; el partido de Roman adoptó posteriormente el nombre de Partido Demócrata (PD). Con las elecciones nacionales de septiembre de 1992 regresó el Presidente Iliescu por amplia mayoría, lo que le dio pluralidad a su partido, el FDSN. Con el apoyo parlamentario de los partidos nacionalistas PUNR y PRM, y el partido ex comunista PSM, se constituyó un gobierno tecnocrático en noviembre de 1992 bajo el Primer Ministro Nicolae Vacaroiu, un economista. El FDSN pasó a ser el Partido de la Democracia Social de Rumania (PDSR) en julio de 1993. El Gobierno de Vacaroiu gobernaba en coalición con tres partidos más pequeños, todos los cuales abandonaron la coalición cuando se celebraron las elecciones de noviembre de 1996.

Las elecciones de 1992 revelaron una persistente escisión política entre los principales centros urbanos y el campo. Los votantes rurales, agradecidos por la restitución de la mayoría de los terrenos agrícolas a los agricultores pero temerosos del cambio, apoyaron firmemente al Presidente Ion Iliescu y al FDSN, mientras que el electorado urbano apoyó a la Convención Democrática de Rumania (CDR) (una coalición compuesta de varios partidos –entre los cuales el PNTCD y el PNL eran los más fuertes– y de organizaciones cívicas) y una reforma más rápida. Iliescu ganó la reelección con facilidad enfrentando a otros cinco candidatos. El FDSN obtuvo pluralidad en ambas cámaras del Parlamento. Dado que la CDR, el segundo grupo parlamentario más grande, se mostraba renuente a tomar parte en una coalición nacional de unidad, el FDSN (actualmente el PDSR) constituyó un Gobierno bajo el Primer Ministro Nicolae Vacaroiu, con el apoyo parlamentario del PUNR, el PRM y el PSM. El PRM y el PSM se retiraron del Gobierno en octubre y diciembre de 1995, respectivamente.

Las elecciones locales de 1996 demostraron un gran cambio en la orientación política del electorado rumano. Los partidos de la oposición se impusieron de manera aplastante en Bucarest y en muchas de las ciudades más grandes. Esta tendencia continuó en las elecciones nacionales ese mismo año, donde la oposición dominaba las ciudades y hacía grandes avances en las zonas rurales hasta entonces dominadas por el Presidente Iliescu y el PDSR, que perdieron muchos votos en sus bastiones tradicionales fuera de Transilvania. La campaña de la oposición recalcó los temas gemelos de la necesidad de acabar con la corrupción y poner en marcha una reforma económica. Este mensaje tuvo eco en el electorado, que llevó al poder a Emil Constantinescu y a los partidos aliados a éste en elecciones presidenciales y parlamentarias libres e imparciales. El Gobierno de coalición constituido en diciembre de 1996 dio el paso histórico de invitar a la UDMR y a sus partidarios étnicos húngaros a tomar parte en el Gobierno.

El Gobierno de coalición conservó el poder durante cuatro años a pesar de las constantes fricciones internas y de tres Primeros Ministros, el último de los cuales fue el Director del Banco Nacional, Mugur Isarescu. En las elecciones de noviembre de 2000, el electorado castigó a los partidos de la coalición por su corrupción y fracaso en mejorar el nivel de vida. El Partido de la Democracia Social de Rumania (rebautizado Partido Social Demócrata en el Congreso del 16 de junio de 2001) volvió al poder, si bien como Gobierno minoritario. En las elecciones presidenciales simultáneas, el ex Presidente Ion Iliescu derrotó contundentemente al líder Corneliu Vadim Tudor del Partido de la Gran Rumania (PRM), de carácter nacionalista extremo. No obstante, el partido de Tudor ocupó el segundo lugar entre los que obtuvieron el mayor número de escaños en el Parlamento.

GOBIERNO
La Constitución de Rumania de 1991 proclama a este país una democracia y economía de mercado, en la que la dignidad humana, los derechos y las libertades cívicas, el desarrollo sin trabas de la personalidad humana, la justicia y el pluralismo político son valores supremos y garantizados. La Constitución dispone que el Estado ponga en práctica el libre comercio, proteja el principio de competencia y proporcione un marco favorable para la producción. La Constitución establece también un Presidente, un Parlamento, un Tribunal Constitucional y un sistema aparte de tribunales de primera instancia que incluya una Corte Suprema.

El Parlamento bicameral, que consta de la Cámara de Diputados y del Senado, es la autoridad legisladora. Los diputados y senadores son elegidos por períodos de cuatro años por sufragio universal. Los funcionarios electos en todos los niveles del Gobierno, con excepción del Presidente y de los alcaldes, son seleccionados a partir de listas partidarias, con escaños parlamentarios, representación en los consejos municipales y de condado, todo ello asignado en proporción a las selecciones partidarias efectuadas por el electorado.

El Presidente es elegido por voto popular por un máximo de dos períodos de cuatro años. Es el Jefe de Estado, encargado de salvaguardar la Constitución y las relaciones exteriores y de velar por el debido funcionamiento de las autoridades públicas. Es comandante supremo de las fuerzas armadas y presidente del Consejo Supremo de Defensa. Según la Constitución, actúa de mediador entre los centros de poder dentro del Estado, así como entre el Estado y la sociedad. El Presidente designa al Primer Ministro, quien a su vez nombra al Gobierno, el cual debe ser confirmado por un voto de confianza del Parlamento.

El Tribunal Constitucional adjudica la constitucionalidad de las leyes y decretos impugnados. Consta de nueve jueces, nombrados por períodos no coincidentes de nueve años. Tres jueces son nombrados por la Cámara de Diputados, tres por el Senado y tres por el Presidente de Rumania.

El sistema jurídico rumano se basa en el Código Napoleónico. El poder judicial debe ser independiente, y los jueces nombrados por el Presidente no son destituibles. El Presidente y otros jueces del Tribunal Supremo de Casación y Justicia son nombrados por períodos de seis años y pueden desempeñar su cargo por períodos consecutivos. Los procesos son públicos, excepto en circunstancias especiales estipuladas por la ley.

El Ministerio de Justicia representa "los intereses generales de la sociedad" y defiende el orden jurídico, así como los derechos y libertades de los ciudadanos. El Ministerio debe ejercer sus funciones mediante fiscales públicos independientes e imparciales.

A los efectos territoriales y administrativos, Rumania se divide en 41 condados y la ciudad de Bucarest. Cada condado está regido por un consejo electo de condado. Los consejos locales y alcaldes electos son las autoridades de la administración pública en los poblados y ciudades. El consejo de condado es la autoridad de la administración pública que coordina las actividades de todos los consejos de poblados y ayuntamientos en un condado.

El Gobierno central nombra un prefecto por cada condado y el municipio de Bucarest. El prefecto es el representante del Gobierno central en las localidades y dirige todos los servicios públicos de los Ministerios y otros organismos centrales en los condados. El prefecto puede bloquear la acción de una autoridad local si la considera ilícita o inconstitucional. Acto seguido, un tribunal administrativo decide sobre el asunto.

Conforme a las leyes en vigor desde enero de 1999, los consejos locales ejercen control sobre el gasto de sus asignaciones del presupuesto del Gobierno central y tienen autoridad para recaudar algunas rentas públicas localmente.

Altos cargos públicos
Presidente de Rumania: Ion Iliescu
Primer Ministro: Sr. Adrian Nastase
Ministro de Relaciones Exteriores: Sr. Mircea Geoana

Otros Ministros
Ministro de Estado, Ministro de Economía y Comercio: Dan Ioan Popescu
Ministro de Estado, Ministro de Administración y del Interior: Marian Florian Saniuta
Ministro de Estado para la Coordinación de Defensa, Integración Europea y Actividades de Justicia: Ioan Talpes
Ministro de Integración Europea: Sr. Alexandru Farcas
Ministro de Hacienda Pública: Mihai Nicolae Tanasescu
Ministro de Justicia: Cristian Diaconescu
Ministro de Defensa Nacional: Ioan Mircea Pascu
Ministro del Interior y de la Administración Pública: Marian Saniuta
Ministro de Trabajo, Solidaridad Social y Familia: Dan Mircea Popescu
Ministro de Agricultura, Silvicultura y Desarrollo Rural: Petre Daea
Ministro de Transporte, Vivienda y Turismo: Miron Tudor Mitrea
Ministro de Educación e Investigación: Alexandru Athanasiu
Ministro de Cultura y Culto: Razvan Theodorescu
Ministro de Salud: Ovidiu Branzan
Ministra de Comunicación y Tecnología de la Información: Sra. Adriana Ticau
Ministro Coordinador de la Secretaría General del Gobierno: Eugen Bejinariu
Ministra de Medio Ambiente y Ordenación de las Aguas: Sra. Speranta Maria Ianculescu
Ministro Delegado para el Control de la Aplicación de Programas con Financiamiento Internacional y el Seguimiento de la Aplicación del Acervo Comunitario: Victor Ponta
Ministro Delegado para Enlace con el Parlamento Rumano: Serban Nicolae
Ministro Delegado, Negociador Principal ante la Unión Europea: Vasile Puscas
Ministro Delegado para Coordinación de las Actividades de Control: Lonel Blanculescu
Ministro Delegado para la Administración Pública: Gheorghe Emacu
Ministro Delegado de Comercio: Vasile Radu
Ministro Delegado para Enlace con los Interlocutores Sociales: Bogdan Niculescu Duvaz

La Embajada de Rumania Embassy en los Estados Unidos está situada en 1607 23rd St., NW, Washington, DC 20008 (teléfono: 202-232-3694; fax: 202-232-4748).

SITUACIÓN POLÍTICA
Adrian Nastase, Primer Ministro del Gobierno socialdemócrata (PSD) que asumió el poder en 2000, finiquitó un acuerdo con la Unión Democrática Húngara de Rumania (UDMR), el partido húngaro étnico, que le otorgó al PSD una mayoría de facto en el Parlamento. A cambio, la UDMR logró algunos de sus antiguos objetivos de mayor uso del idioma húngaro en las ciudades y condados donde los húngaros eran mayoría o una minoría importante; mayor uso del idioma húngaro en las escuelas, incluido el restablecimiento de algunas escuelas secundarias como planteles educativos de esa lengua exclusivamente; y restitución de muchos bienes de la Iglesia húngara.

El Gobierno introdujo también nuevas medidas de protección para los romaníes, incluido el establecimiento de un asesor romaní étnico en las oficinas de los prefectos. Además, el Gobierno de Rumania abordó el espinoso asunto de la restitución de bienes, tanto privados como comunales. Se han aprobado leyes que, a la larga, tendrán como resultado la devolución de todos los bienes de la Iglesia confiscados en la era comunista. Se adoptó también una ley sobre la restitución de bienes pertenecientes a grupos étnicos. Sigue sin resolver la devolución de las Iglesias Católicas griegas que fueron cedidas a la Iglesia Ortodoxa rumana por el régimen comunista. El Gobierno de Nastase también logró avanzar en cierta medida en lo concerniente a varias cuestiones del estado de derecho y los derechos humanos.

Entre las medidas tomadas en la ejecución de la ley se encuentran una oficina contra la corrupción, las gestiones de reforma judicial, una ley de financiación de partidos políticos y una ley de prohibición de la trata de personas. En cuanto a los derechos humanos, el Gobierno de Rumania revocó las leyes de la era comunista que penalizaban los actos homosexuales y proscribió los grupos xenófobos y racistas y sus actividades. En octubre de 2003, los ciudadanos votaron a favor de importantes enmiendas a la Constitución en un referéndum a escala nacional con el objetivo de que la ley orgánica de Rumania cumpliera las normas de la Unión Europea. Rumania siguió avanzando en la consolidación de las instituciones democráticas. La prensa es libre y franca, si bien recientemente se han dado algunos incidentes de violencia contra periodistas. Han proliferado las cadenas de radio independientes y hay varias redes privadas de televisión en funcionamiento en todo el territorio nacional. Además, ha surgido un gran número de redes privadas locales de televisión. No obstante, a veces las presiones financieras provocan la autocensura. Algunos medios de radiodifusión y de la prensa escrita son renuentes a criticar a un Gobierno que ejerce considerable influencia por su poder para imponer y recaudar impuestos y su función como comprador principal de espacios publicitarios.

En septiembre de 2003, los dos partidos políticos principales–el Partido Nacional Liberal (PNL) y el Partido Demócrata (PD)– forjaron una alianza a escala nacional y local. Con ello Rumania se aproximó a un sistema electoral dominado por dos grandes bloques políticos: el PSD de centro izquierda en el poder y la alianza de los partidos PNL-PD de centro derecha de la oposición. Los candidatos de la alianza PNL-PD obtuvieron victorias clave en las elecciones para alcalde y para los consejos municipales y de condado de junio de 2004 pero, en líneas generales, la postura electoral de la alianza era la misma que la del PSD. Los partidos UDMR, PRM y el Partido Humanista Rumano (PUR) siguieron recibiendo considerable apoyo de las minorías. Rumania celebró elecciones parlamentarias y la primera vuelta de elecciones presidenciales el 28 de noviembre de 2004. Los primeros resultados indicaron que sería necesaria una segunda vuelta entre el Primer Ministro Nastase y el alcalde de Bucarest Traian Basescu, ya que era probable que ninguno de los dos obtuviera la mayoría de los votos durante la primera vuelta. La segunda vuelta tuvo lugar el 12 de diciembre de 2004.

ECONOMÍA
Rumania es un país de considerable potencial: tierras de labranza fértiles, diversas fuentes de energía (de carbón, petróleo, gas natural, energía hidráulica y energía nuclear), una base industrial importante aunque anticuada que abarca una gama completa de actividades manufactureras, una población activa preparada y bien capacitada, y oportunidades de un mayor desarrollo del turismo en el Mar Negro y las montañas.

El Gobierno de Rumania solicitó muchos préstamos al Occidente en la década de los setenta para establecer una base industrial estatal de gran envergadura. Tras el drástico aumento de los precios del petróleo en 1979 y una reestructuración de la deuda en 1981, Ceausescu decretó que Rumania ya no estaría sujeta a los acreedores extranjeros. Para fines de 1989, Rumania había cancelado una deuda externa cercana a US$10.500 millones mediante una campaña sin precedentes que hizo estragos en la economía y el nivel de vida. Se redujeron en forma drástica importaciones esenciales y se racionaron estrictamente los alimentos y el combustible, mientras que el Gobierno exportaba todo lo que podía para obtener una moneda fuerte. Con la drástica reducción de las inversiones, la infraestructura rumana quedó rezagada, incluso con respecto a la de sus vecinos, los países balcánicos históricamente más pobres.

Desde la caída del régimen de Ceausescu en 1989, sucesivos gobiernos han procurado establecer una economía de mercado al estilo occidental. El ritmo de la reestructuración ha sido lento, pero para 1994 se había implantado en gran parte la base jurídica para una economía de mercado. Después de las elecciones de 1996, el Gobierno de coalición trató de eliminar los subsidios a los consumidores, dejar flotar los precios, liberalizar los tipos de cambio e implantar una rigurosa política monetaria. El Parlamento promulgó leyes que permitían adquirir tierras a las entidades extranjeras constituidas en Rumania. La inversión de capitales extranjeros en Rumania ha ido en aumento, pero sigue siendo mucho menor por habitante que en la mayoría de otros países de Europa Oriental y Central cuya economía está en período de transición.

En noviembre de 2001, el Gobierno negoció un acuerdo de derecho de giro a 18 meses con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un monto total de US$431 millones. El Directorio Ejecutivo del FMI aprobó la conclusión del acuerdo de derecho de giro por parte de Rumania en octubre de 2003, el primer acuerdo concluido con éxito por Rumania desde la Revolución de 1989. El FMI reconoció que las buenas políticas macroeconómicas y el progreso alcanzado en la reforma estructural contribuyeron a una deflación y el crecimiento económico persistentes, y dio crédito al Gobierno por la aplicación de medidas presupuestarias prudentes tendientes a lograr los objetivos ordenados por el FMI. Un elevado monto de pagos morosos de impuestos, sobre todo por parte de las empresas estatales, obstaculiza la programación del Gobierno. No obstante, el alto grado de corrupción en los sectores público y privado también impide el crecimiento económico y mina la confianza pública en las nuevas instituciones democráticas.

En julio de 2004 el Directorio Ejecutivo del FMI aprobó un acuerdo de derecho de giro de carácter precautorio a 24 meses por un monto equivalente a US$367 millones. El nuevo programa está destinado a fortalecer la balanza externa en cuenta corriente, seguir disminuyendo la inflación, sostener el crecimiento constante del PIB y preparar la economía para el ingreso en la UE. El programa actual hace hincapié en constantes políticas macroeconómicas prudentes y progreso con reformas estructurales de amplio alcance. Entre las principales políticas de estabilización se incluye una reducción del déficit general del presupuesto público, un fortalecimiento de las finanzas de las empresas estatales con ajustes de los precios de la energía, moderación salarial y medidas para contener el crecimiento crediticio. La priorización de los gastos ayudará a financiar la inversión en la infraestructura. Con la aprobación de una serie de leyes nuevas y enmendadas, las autoridades han iniciado una revisión general del sistema judicial, lo que contribuirá a mejorar el clima comercial, fortalecer la independencia del sistema judicial y mejorar la capacidad para tratar el problema de la corrupción. En septiembre de 2004, el FMI terminó la primera revisión con arreglo al acuerdo de derecho de giro. La revisión confirmó que la evolución macroeconómica coincidía con el programa.

La privatización de la industria se procuró por primera vez con la transferencia en 1992 del 30% de las acciones de alrededor de 6.000 empresas estatales a cinco fondos de propiedad privada, en los que cada ciudadano adulto recibió certificados de titularidad. El 70% restante de la propiedad de las empresas se transfirió a un fondo de propiedad estatal. Con la asistencia del Banco Mundial, de la Unión Europea (UE) y del FMI, Rumania logró privatizar la mayoría de las principales empresas estatales. En 2003, la Autoridad para la Privatización y Administración de las Participaciones del Estado (APAPS) vendió 17 compañías designadas en el primer Préstamo de Ajuste Estructural para el Sector Privado (PSAL I) del Banco Mundial, con un capital conjunto de US$242,7 millones. Además, la APAPS vendió en 2003 siete compañías incluidas en el PSAL II. Su capital combinado ascendía a US$13,6 millones. Entre las privatizaciones más importantes de 2003 cabe citar las siguientes: el 25% de las acciones de la Banca Comerciala Romana (BCR) se destinó al BERD y a la CFI; el fabricante de camiones Roman Brasov a Pesaka Astana de Malasia; la acería Siderúrgica Hunedoara y el productor de tuberías de acero Petrotub Roman a LNM Holdings de la India. Aparte de la lucrativa BCR, casi todas las otras grandes compañías vendidas en 2003 estaban prácticamente en bancarrota y la privatización casi libre ha aliviado de una carga a las finanzas estatales, paralelamente con la oportunidad ofrecida a la reestructuración de la tecnología de las compañías.

En julio de 2004, el Gobierno de Rumania firmó con la OMV de Austria un contrato de venta de PETROM, la compañía petrolera nacional de Rumania. Se espera finalizar la transacción (es decir, el pago del precio de las acciones adquiridas y el aumento del capital accionario de la compañía) durante el cuarto trimestre de 2004. A pesar de las demoras en la privatización de determinadas compañías, el equilibrio general de la economía ha cambiado en forma decisiva. Incluso en 2002, el sector privado produjo alrededor del 69% del PIB, representó cerca del 55% de los activos y empleó un 55% de la población activa. El sector privado representó el 69,1% del PIB de Rumania en 2003, del cual 68,7% correspondió a servicios, 79,0% a la industria, 93,2% a la construcción y 98,7% a la agricultura. El 74% del capital bancario está actualmente en manos privadas, cifra que aumentará a más de 90% después de concluir la privatización de la BCR. Para 2004, el sector privado de Rumania había empleado a más del 70% de la población activa total de Rumania.

El déficit presupuestario consolidado ha disminuido de manera considerable con respecto a los niveles anteriores. El déficit presupuestario representó el 4,0% del PIB en 1999; 3,7% en 2000; 3,5% en 2001; 2,6% en 2002; 2,4% en 2003; y 0,2% al término de los ocho primeros meses de 2004. Los pagos atrasados a escala nacional –en su mayor parte debido a que las empresas estatales no pagan los aportes por el seguro médico y el plan de pensiones, ni los servicios públicos– aumentaron a alrededor del 40% del PIB en 2002, pero después de determinada cancelación de la deuda en gran escala, en la actualidad representan cerca del 28% del PIB. Se han controlado y limitado de una forma más rigurosa los gastos del sector público.

La devolución de tierras de labranza colectivizadas a sus cultivadores, una de las primeras iniciativas del Gobierno posterior a la Revolución de diciembre de 1989, tuvo como resultado una disminución a corto plazo de la producción agrícola. Se devolvieron a sus propietarios originales o a sus herederos alrededor de cuatro millones de pequeñas parcelas que representaban el 80% de la superficie arable. Muchos de los beneficiarios eran ancianos o residentes de ciudades y la lentitud con la que se concedían títulos oficiales de propiedad de las tierras era un obstáculo para el arrendamiento o la venta de dichas tierras a los agricultores activos.

El desempleo era oficialmente de 6,1% de la población activa a fines de agosto de 2004, si bien esta cifra no tiene en cuenta los altos índices de subempleo ni de emigración temporal.

A principios de la década de los noventa, la inflación era uno de los problemas económicos más graves de Rumania. La inflación de los precios al por menor, cuyo promedio mensual fue de 12,1% en 1993 (equivalente a 256% anual), disminuyó al 28% anual en 1995. No obstante, la inflación volvió a aumentar en 1996 y 1997 debido al gasto público excesivo a fines de 1996 y a la liberalización de los precios y del tipo de cambio a comienzos de 1997. En 1999 la inflación se situó en cerca de 54%, pero disminuyó a 40,7% en 2000, y a 33,7% a fines de 2001. Después de una disminución de 17,8% de la tasa de inflación en 2002, dicha tasa disminuyó aún más a 14,1% en 2003. La tasa de inflación fue del 6,6% en los nueve primeros meses de 2004. El objetivo del Gobierno es de 9% para 2004.

Sigue llegando asistencia financiera y técnica de los Estados Unidos, la Unión Europea y otros países industriales y de instituciones financieras internacionales que facilitan la reintegración de Rumania a la economía mundial. El Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, BIRF), el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) tienen programas y representantes residentes en Rumania. La vigilancia de las inversiones extranjeras directas de Rumania está a cargo del Registro Mercantil Nacional, que en 2003 fijó las inversiones extranjeras directas en US$10.360 millones, de los cuales se estima que 6,8% eran inversiones directas de los Estados Unidos (1,2% del PIB en 2003). Las inversiones directas de los EE.UU. fueron del 7,8% en 2001 y del 8,9% en 2002 (2,4% del PIB en 2002). Los cálculos hechos hasta junio de 2004 indican que Rumania había atraído más de US$11.100 millones en inversiones extranjeras directas, de los cuales US$834,8 millones (cerca del 7,5%) eran inversiones directas de los EE.UU. Hasta fines de agosto de 2004, Rumania había atraído US$11.800 millones en inversiones extranjeras directas, de los cuales US$874,8 millones (7,4%) eran inversiones directas de los EE.UU.

Rumania fue el socio comercial más grande de los EE.UU. en Europa Oriental hasta que la renuncia por parte de Ceausescu de su condición de Nación Más Favorecida (NMF o no discriminatoria) en 1988 tuvo como resultado la imposición de altos aranceles aduaneros de los EE.UU a los productos rumanos. El Congreso aprobó el restablecimiento de la condición de NMF con vigor a partir del 8 de noviembre de 1993, como parte de un acuerdo comercial bilateral. Los aranceles aduaneros a la mayoría de los productos rumanos disminuyeron a cero en febrero de 1994, con la inclusión de Rumania en el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP). Entre las principales exportaciones rumanas a los EE.UU. se hallan zapatos, prendas de vestir, acero y productos químicos.

Rumania firmó un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea en 1992 y un acuerdo de libre comercio con la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) en 1993, con lo cual se codificaba el acceso de Rumania a los mercados europeos y se creaba el marco básico para una mayor integración económica. En su Cumbre de Helsinki en diciembre de 1999, la Unión Europea invitó a Rumania a comenzar oficialmente las negociaciones de ingreso. La fecha prevista para el ingreso de Rumania en la Unión Europea es 2007. Ya en octubre de 2004, Rumania había cerrado 26 de 30 capítulos de ingreso en la UE. Además, en un informe de octubre de 2004, la Comisión de la UE otorgó a Rumania la designación de país con "una economía de mercado en funcionamiento", requisito esencial para ser miembro de la UE.

RELACIONES EXTERIORES
Desde diciembre de 1989, Rumania ha seguido activamente una política de fortalecimiento de las relaciones con el Occidente en general, sobre todo con los Estados Unidos y la Unión Europea. Rumania fue un socio útil para las fuerzas aliadas durante la primera Guerra del Golfo, en particular al ocupar la Presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Rumania ha participado activamente en las operaciones de mantenimiento de la paz en Afganistán, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Angola (UNAVEM), la Fuerza de Estabilización (IFOR/SFOR) en Bosnia, la Fuerza Internacional de Seguridad en Kosovo (KFOR) y Albania. Rumania ofreció también un importante apoyo logístico a las operaciones militares de los aliados en Iraq en 2003 y, después del cese de las hostilidades organizadas, ha participado en las actividades de seguridad y reconstrucción. Rumania es miembro de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la cual presidió en 2001.

Rumania fue el primer país en inscribirse en el programa de Asociación para la Paz de la OTAN. Los Estados Miembros de la OTAN invitaron a Rumania a incorporarse a la Alianza en 2002, a raíz de su rápido progreso en modernizar a sus fuerzas armadas y de su aporte a las operaciones de mantenimiento de la paz de los aliados y de otras operaciones militares. Rumania pasó a ser miembro oficial de la Organización del Tratado del Atlántico Norte el 29 de marzo de 2004 después de depositar sus instrumentos de ratificación del tratado en Washington, DC. En 1996, Rumania firmó y ratificó un tratado bilateral básico con Hungría que resolvió asuntos pendientes y sentó las bases para relaciones más estrechas y de mayor colaboración. En junio de 1997, firmó un tratado bilateral con Ucrania que resolvió ciertos asuntos territoriales y relacionados con las minorías, entre otros. Firmó también un tratado bilateral básico con Rusia en julio de 2003.

Rumania ha participado activamente en organizaciones regionales, como la Iniciativa de Cooperación en Europa Sudoriental (SECI) y el Pacto de Estabilidad para Europa Sudoriental, y ha sido una fuerza positiva en apoyar la estabilidad y la cooperación en la región.

Rumania mantiene buenas relaciones diplomáticas con Israel y apoyó las negociaciones de paz del Oriente Medio después del conflicto del Golfo en 1991. También es miembro fundador del Consorcio del Mar Negro para el Desarrollo Económico. Se incorporó al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial en 1972, y es miembro de la Organización Mundial del Comercio.

En enero de 2004, Rumania comenzó un período de dos años como miembro electo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Misiones de Rumania en los Estados Unidos
Embajada de Rumania
1607 23rd Street, NW
Washington, DC 20008
Teléfono: 202-232-3694; fax: 202-232-4748

Misión de Rumania ante las Naciones Unidas
573 Third Avenue
New York, NY 10016
Teléfono: 212-682-3273

Oficina Nacional de Turismo de Rumania
573 Third Avenue
New York, NY 10016
Teléfono: 212-697-6971

Centro Cultural de Rumania
200 E. 38th Street
New York, NY 10016
Teléfono: 212-687-0180

DEFENSA
De conformidad con la Constitución rumana de diciembre de 1991, las fuerzas armadas rumanas tienen la misión defensiva de asegurar la integridad territorial del país. Los militares gozan del apoyo popular, en parte debido a su función de apoyo a la Revolución de diciembre de 1989. El ejército es el cuerpo más grande. Hoy en día, el número total de efectivos de las fuerzas armadas es de unos 100.000, y se mantiene mediante el servicio militar obligatorio, si bien sólo los voluntarios son asignados a las zonas de combate. En la actualidad se lleva a cabo una revisión estratégica destinada a conducir a una fuerza interoperable de la OTAN de 60.000 efectivos para 2007. Rumania tiene planeado eliminar gradualmente el servicio militar obligatorio en las fuerzas armadas para 2007. En 1993, los militares estadounidenses comenzaron el adiestramiento de oficiales militares y civiles rumanos mediante el Programa Internacional de Educación y Entrenamiento Militar (IMET) y otros programas de intercambio, con hincapié en el control democrático civil sobre el militar.

RELACIONES ENTRE LOS ESTADOS UNIDOS Y RUMANIA
Las relaciones bilaterales de los Estados Unidos con Rumania, frías durante la primera fase del período de la posguerra, comenzaron a mejorar a principios de la década de los sesenta con la firma de un acuerdo que disponía la resolución parcial de las reclamaciones sobre bienes de los Estados Unidos. Se iniciaron intercambios culturales, científicos y educativos, y en 1964 las legaciones de ambos países fueron ascendidas al nivel de embajadas con funciones plenas.

Como respuesta al distanciamiento calculado de Rumania de la política exterior soviética por obra de Ceausescu, en particular las constantes relaciones diplomáticas de Rumania con Israel y la denuncia de la intervención soviética de 1968 en Checoslovaquia, el Presidente Nixon realizó una visita oficial a Rumania en agosto de 1969. A pesar de las diferencias políticas, durante toda la década de los setenta siguieron los contactos de alto nivel entre los dirigentes estadounidenses y rumanos, que culminaron con la visita estatal del Presidente Ceausescu y su esposa a Washington en 1978.

En 1972, se firmó una convención consular para facilitar la protección de los ciudadanos y sus bienes en ambos países. Se concedieron líneas de crédito de la Corporación de Inversiones Privadas en el Exterior (OPIC) y se determinó que Rumania cumplía con los requisitos para recibir créditos del Banco de Exportación e Importación de los EE.UU.

Un acuerdo comercial firmado en abril de 1975 confirió a Rumania la condición de Nación Más Favorecida (NMF) con arreglo al artículo 402 de la Ley de Reforma Comercial de 1974 (la enmienda de Jackson-Vanik que vincula la NMF al desempeño de un país en materia de emigración). Esta condición se renovó anualmente después de la revisión por parte del Congreso de una determinación presidencial sobre el progreso realizado por Rumania en cuanto a la libertad de emigración.

A mediados de la década de los ochenta, debido a las críticas a la trayectoria cada vez peor de Rumania en materia de derechos humanos, en particular con respecto a los malos tratos a las minorías religiosas y étnicas, el Congreso intentó retirarle la condición de NMF. En 1988, para adelantarse a la acción del Congreso, Ceausescu renunció al trato de la NMF, y calificó de injerencia inaceptable en la soberanía rumana a la enmienda de Jackson-Vanik y otros requisitos de los derechos humanos.

Después de aceptar de buen grado la Revolución de diciembre de 1989 con una visita por parte del Secretario de Estado Baker en febrero de 1990, el Gobierno de los EE.UU. expresó su preocupación a efectos de que los partidos de la oposición se habían sometido a un trato discriminatorio en las elecciones de mayo de 1990, cuando el Frente de Salvación Nacional obtuvo una victoria arrolladora. El lento progreso de la reforma política y económica posterior aumentó esa preocupación y las relaciones con Rumania se enfriaron bruscamente después de la intervención de los mineros en la Plaza Universitaria en junio de 1990.

El Gobierno de Stolojan, ansioso por cultivar mejores relaciones con los EE.UU. y Europa, y decepcionado por los malos resultados de su estrategia de reforma económica gradualista, emprendió algunas reformas económicas y celebró elecciones parlamentarias y presidenciales libres e imparciales en septiembre de 1992. Alentado por la manera en que se condujeron las elecciones locales en febrero de 1992, el Vicesecretario de Estado Eagleburger realizó una visita en mayo de 1992. El Congreso restableció la condición de NMF en noviembre de 1993 en reconocimiento al progreso logrado por Rumania en instituir una reforma política y económica. En 1996, el Congreso de los EE.UU. votó por conferir a Rumania el trato de la NMF con carácter permanente.

A medida que las políticas de Rumania se tornaron claramente pro-occidentales, los Estados Unidos tomaron las medidas pertinentes para estrechar las relaciones. El Presidente Clinton visitó Bucarest en 1997. Los dos países iniciaron una actividad de cooperación sobre objetivos compartidos, incluidos el desarrollo económico y político, la reforma de la defensa y las amenazas no tradicionales (como la delincuencia transfronteriza y la no proliferación).

Después de los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, Rumania ha apoyado plenamente la campaña antiterrorismo encabezada por los Estados Unidos. El Secretario de Estado Powell visitó Rumania en diciembre de 2001 con ocasión de la cumbre de la OSCE y el Vicesecretario de Estado Armitage asistió a la reunión en Bucarest de los 10 jefes de Gobierno del grupo de Vilnius en marzo de 2001. La meta más alta del país en política exterior, la afiliación a la OTAN, se logró en noviembre de 2002, cuando Rumania recibió una invitación para integrarse a la Alianza. Rumania pasó a ser miembro oficial de la Organización del Tratado del Atlántico del Norte el 29 de marzo de 2004 después de depositar sus instrumentos de ratificación del tratado en Washington, D.C.

El Presidente Bush ayudó a conmemorar el ingreso de Rumania en la OTAN cuando visitó Bucarest en noviembre de 2002. En esa ocasión felicitó al pueblo rumano por establecer instituciones democráticas y una economía de mercado después de la caída del comunismo. El Presidente Iliescu realizó otra visita a los Estados Unidos en diciembre de 2003, lo que permitió a ambos Jefes de Estado volver a enfatizar su compromiso con objetivos políticos y económicos compartidos.

Altos cargos de la Embajada de los Estados Unidos
Embajador:

  
FirstGov
Este sitio es administrado por la Dirección de Asuntos Públicos del Departamento de Estado.
Enlaces a otros sitios en el internet no constituye un respaldo a las opiniones contenidas en ellos.
Informacion sobre Derecho de Autor | Advertencia