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Información general: Haití



abril de 2002

bandera de Haití

RESEÑA

Nombre oficial
República de Haití

Geografía
Superficie: 27.750 km2. (10.714 millas2); aproximadamente del tamaño de Maryland. La isla de la Gonave y la isla de la Tortuga componen los territorios litorales principales.
Ciudades: Capital:Puerto Príncipe (pob. 2 millones). Otras ciudades:Cabo Haitiano (pob. 600.000).
Relieve: montañas escarpadas con pequeñas llanuras costeras y valles fluviales, y una gran meseta elevada este-central.
Clima: cálido, semiárido, de alta humedad en muchas zonas costeras.

Población
Nacionalidad: Gentilicio:Haitiano.
Habitantes (2001 est.): 8,1 millones.
Tasa de crecimiento demográfico anual: 1975-2001, 1,9%; 2000-2015 (est.): 1,3%.
Grupos étnicos: de ascendencia africana 95%, de ascendencia africana y europea 5%.
Religiones: católica 80%, protestante 16%, práctica omnipresente del vudú.
Lenguas: francés (oficial), criollo (oficial).
Educación: Años obligatorios:6. Alfabetizados (2001 est.): 50,8%.
Salud: Tasa de Mortalidad infantil:79/1000. Esperanza de vida:49,1 años.

Gobierno
Tipo: república.
Independencia: 1 de enero de 1804.
Constitución: marzo de 1987.
Poderes: Ejecutivo: Presidente. Legislativo: Senado (27 escaños), Cámara de Diputados (83 escaños). Judicial: Tribunal de Casación.
Circunscripciones administrativas: nueve departamentos (en noviembre de 2003 aguardaba publicación para convertirse en ley la creación de un décimo departamento, con aprobación del Parlamento y la firma del presidente Aristide).
Partidos políticos y coaliciones: la Organización Fanmi Lavalas (OFL), la Organización del Pueblo en Lucha (OPL), el Partido Abran la Puerta (PLB), el Movimiento Cristiano por un Haití Nuevo (MOCRENHA), la Coalición Espacio de Concertación Democrática (ESPACE), la Alianza de Solidaridad Popular (ESCANP) y varios otros. La Convergencia Democrática es una coalición de la mayoría de los partidos de la oposición que se formó para protestar contra los resultados de las elecciones legislativas y locales de mayo de 2000.
Sufragio: Universal a los 18 años de edad.

Economía
PIB (AF 2002): US$3.500 millones.
Tasa de crecimiento real del PIB (AF 2002): -0,9%.
PIB por habitante (AF 2002): US$425.
PIB por sector (2002): Agricultura: 27%; industria: 14%; servicios: 52%; impuestos indirectos y a las importaciones: 7%.
Inflación (IPC anual 2002): 14,8%.
Recursos naturales: bauxita, cobre, carbonato cálcico, oro, mármol. Agricultura (27% del PIB): Productos: café, mangos, caña de azúcar, arroz, maíz, cacao, sorgo, legumbres, otras frutas y verduras.
Industria (15,5% del PIB): Tipos: prendas de vestir, artesanías, ensamblaje de productos electrónicos, elaboración de alimentos, bebidas, productos tabaqueros, muebles, imprenta, productos químicos, acero.
Servicios (52% del PIB): comercio, gobierno, turismo.
Comercio (2002): Total de exportaciones f.a.b.: US$248 millones: prendas de vestir, mangos, cuero y cueros sin curtir, mariscos, productos eléctricos. Mercado principal: EE.UU. (US$244 millones). Importaciones: US$870 millones c.s.f. De los EE.UU. US$674 millones: cereales, aceite de soja, vehículos automotores, maquinaria, carne, verduras, plásticos, petróleo.
Observación: Hay graves problemas con las cuentas nacionales en Haití, incluidas la cobertura incompleta y la precisión cuestionable de los datos brutos.

POBLACIÓN
Aunque Haití tiene una densidad media de aproximadamente 290 personas por kilómetro cuadrado (748 por milla cuadrada), su población se concentra principalmente en las zonas urbanas, las llanuras costeras y los valles. Alrededor del 95% de los haitianos son de ascendencia africana. El resto de la población tiene principalmente ascendencia mixta blanco-africana. Algunos son de ascendencia europea o del Levante. Aproximadamente dos tercios de la población vive en las zonas rurales.

El francés es una de las lenguas oficiales, pero lo habla sólo un 10% de la población. Todos los haitianos hablan criollo, la otra lengua oficial del país. El inglés se habla cada vez más como segunda lengua entre los jóvenes y en el sector empresarial.

La religión predominante es la católica. Números cada vez mayores de haitianos se han convertido al protestantismo debido a la labor activa de misioneros que recorren todo el país. Gran parte de la población practica también el vudú, reconocido como religión por el Gobierno en abril de 2003. Los haitianos tienden a no ver conflicto alguno en la coexistencia de estas creencias de raíz africana y la fe cristiana.

Aunque la educación pública es gratuita, el costo es aún bastante alto para las familias haitianas que deben pagar uniformes, libros de texto, suministros y demás insumos. Debido a que los servicios de educación estatales son insuficientes, las escuelas privadas y parroquiales constituyen aproximadamente el 90% de las escuelas primarias, y sólo está inscrito efectivamente el 65% de los niños en edad escolar primaria. Al nivel de la escuela secundaria, esa cifra disminuye a un 20%. Menos del 35% de los que se inscriben finalizan la escuela primaria. Si bien los haitianos valoran mucho la educación, son pocos los que cuentan con los recursos para enviar a sus hijos a la escuela secundaria y la inscripción en la escuela primaria va disminuyendo debido a factores económicos. Las remesas de los haitianos que viven en el extranjero son importantes para el pago de los costos de la enseñanza.

La emigración en gran escala, principalmente a los EE.UU. ―pero también a Canadá, la República Dominicana, las Bahamas y otros países caribeños vecinos, y Francia― ha creado lo que los haitianos denominan el Décimo Departamento o la Diáspora. Aproximadamente uno de cada ocho haitianos vive en el extranjero.

HISTORIA
Los españoles usaron la isla de Hispañola (de la cual Haití ocupa la parte occidental y la República Dominicana la oriental) como punto de partida desde donde podían explorar el resto del Hemisferio Occidental. Los bucaneros franceses posteriormente usaron el tercio occidental de la isla como punto desde donde hostigaban a los barcos ingleses y españoles. En 1697, España le cedió a Francia el tercio occidental de Hispañola. A medida que se fue suprimiendo gradualmente la piratería, algunos aventureros franceses se convirtieron en colonos, y transformaron a Santo Domingo, tal como se denominaba la parte francesa de la isla, en la "perla de las Antillas" ―una de las colonias más ricas del imperio francés del siglo XVIII.

Durante ese período, se trajeron esclavos africanos para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar y de café. En 1791, la población esclava se sublevó ―encabezada por Toussaint L'Ouverture, Jean Jacques Dessalines y Henri Christophe― y ganó el control de la parte norte de la colonia francesa al librar una guerra de desgaste contra los franceses.

Para enero de 1804, las fuerzas locales derrotaron a un ejército enviado por Napoleón Bonaparte, se independizaron de Francia, y rebautizaron la zona con el nombre de Haití. Comúnmente se cree que la inminente derrota de los franceses en Haití fue un factor que contribuyó a la decisión de Napoleón de vender el territorio de Luisiana a los Estados Unidos en 1803. Haití es la república negra más antigua del mundo y la segunda república más antigua del Hemisferio Occidental, después de los Estados Unidos. Si bien Haití brindó su ayuda activamente en los movimientos de independencia de muchos países latinoamericanos, a la nación independiente de antiguos esclavos no se le permitió participar en la primera asamblea regional de naciones independientes, celebrada en Panamá en 1826, y los EE.UU. no le otorgaron reconocimiento diplomático hasta 1862.

Después de la independencia surgieron dos regímenes por separado —norte y sur— pero se los unificó en 1820. Dos años después, Haití ocupó Santo Domingo, la parte oriental de Hispañola, de habla hispana. No obstante, en 1844, Santo Domingo se escindió de Haití y pasó a ser la República Dominicana. Con 22 cambios de gobierno desde 1843 hasta 1915, Haití atravesó numerosos períodos de trastornos políticos y económicos intensos, que motivaron la intervención militar de los Estados Unidos en 1915. Después de una ocupación que se prolongó durante 19 años, las fuerzas militares de los EE.UU. se retiraron en 1934, y Haití recuperó el dominio soberano.

Desde el 7 de febrero de 1986 —cuando finalizó la dictadura de 29 años de la familia Duvalier— hasta 1991, Haití estuvo bajo una serie de Gobiernos provisionales. En marzo de 1987, se ratificó una constitución que estipula un parlamento electo bicameral; un Presidente electo que cumple la función de jefe de Estado; un Primer Ministro, gabinete, ministros, y un tribunal supremo nombrados por el Presidente con el consentimiento del Parlamento. La Constitución de Haití dispone también la descentralización política mediante la elección de alcaldes y organismos administrativos responsables del Gobierno local.

1991-1994 – Un golpe de transición interrumpido
En diciembre de 1990, Jean-Bertrand Aristide, cura católico carismático, obtuvo el 67% de los votos en una elección presidencial que según los observadores internacionales fue en gran medida libre e imparcial. Aristide asumió el mando el 7 de febrero de 1991, pero fue derrocado en septiembre de ese año en un golpe violento encabezado por elementos insatisfechos del ejército y apoyado por muchos de los integrantes de la élite económica del país. Después del golpe, Aristide comenzó un exilio de 3 años en los EE.UU. Es probable que durante el régimen militar de facto hayan muerto varios millares de haitianos. El golpe contribuyó a un éxodo en gran escala de haitianos por vía marítima. El Servicio de Guardacostas de los EE.UU. rescató del mar a un total de 41.342 haitianos durante 1991 y 1992, más del número de refugiados rescatados del mar en los 10 años anteriores combinados.

Desde octubre de 1991 hasta septiembre de 1994 gobernó en Haití un régimen militar de facto inconstitucional. Fracasaron varias iniciativas de la OEA y de la ONU tendentes a poner término a la crisis política mediante el restablecimiento pacífico del gobierno elegido constitucionalmente, incluido el Acuerdo de la Isla del Gobernador de julio de 1993. Cuando los militares se negaron a cumplir con su parte del acuerdo, las autoridades de facto no permitieron un regreso al gobierno constitucional, aun cuando la economía se derrumbaba y la infraestructura del país se deterioraba por descuido.

1994 – Intervención internacional
El 31 de julio de 1994, a medida que aumentaba la represión en Haití y se expulsaba del país a una misión de vigilancia de los derechos humanos de la ONU-OEA, (la Misión Civil Internacional (MICIVIH)), el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 940. Esta resolución del CSNU autorizaba a los países miembros a emplear todos los medios necesarios para facilitar el retiro del liderazgo militar haitiano y restablecer el poder del gobierno elegido constitucionalmente de Haití.

En las semanas siguientes, los Estados Unidos tomaron la delantera y constituyeron una fuerza multinacional (MFN) para llevar a cabo el mandato de la ONU mediante una intervención militar. A mediados de septiembre, con las tropas estadounidenses listas para entrar por la fuerza en Haití, el presidente Clinton envió un equipo negociador encabezado por el ex presidente Jimmy Carter para persuadir a las autoridades de facto a que dimitieran y permitieran el regreso del gobierno constitucional. Con las tropas de intervención en pleno vuelo, el general Raúl Cedras y otros dirigentes máximos acordaron aceptar la intervención de la MNF. El 19 de septiembre de 1994, los primeros contingentes de lo que se convirtió en una fuerza internacional de 21.000 miembros aterrizaron en Haití para supervisar el fin del régimen militar y el restablecimiento del gobierno constitucional. Para principios de octubre, los tres líderes de facto —Cedras, el general Philippe Biamby y el jefe de policía teniente coronel Michel Francois, y sus respectivas familias— habían salido de Haití. El presidente Aristide y otros funcionarios electos exiliados regresaron el 15 de octubre.

Bajo la mirada vigilante de las fuerzas internacionales encargadas de mantener la paz, las autoridades haitianas restablecidas organizaron elecciones locales y parlamentarias en todo el país en junio de 1995. Una coalición multipartidista pro Aristide denominada Organización Política Lavalas (OPL) se impuso de manera aplastante en todos los niveles del poder. Dado que su mandato finalizaba en febrero de 1996 y la constitución le prohibía sucederse a sí mismo, el presidente Aristide acordó dimitir y apoyar una elección presidencial en diciembre de 1995. René Preval, aliado político prominente de Aristide, que había sido su Primer Ministro en 1991, obtuvo el 88% de los votos, y prestó juramentó para un mandato de cinco años el 7 de febrero de 1996, durante lo que fuera la primera transición en Haití entre dos presidentes electos democráticamente.

Impasse político
A fines de 1996, el ex presidente Aristide se escindió de la OPL y creó un nuevo partido político: Familia Lavalas (FL). La OPL, que tenía la mayoría parlamentaria, se rebautizó Organización del Pueblo en Lucha y mantuvo la sigla OPL. Las elecciones de abril de 1997 para la renovación de un tercio del Senado y la creación de asambleas comunales y delegaciones municipales dieron la primera oportunidad a los aliados políticos de competir por cargos por elección. Si bien los resultados preliminares indicaron victorias para los candidatos del partido FL en la mayoría de las contiendas, las elecciones, que sólo captaron alrededor del 5% de los votantes empadronados, estuvieron plagadas de acusaciones de fraude y la mayoría de los observadores internacionales no las juzgaron libres ni imparciales. El rencor partidista a raíz del conflicto electoral provocó profundas divisiones en el Parlamento y entre los poderes legislativo y ejecutivo, lo cual resultó en un impasse gubernamental casi total. En junio de 1997 renunció el Primer Ministro Rosny Smarth. La asamblea legislativa rechazó dos sucesores propuestos por el presidente Preval. Finalmente, en diciembre de 1998, se confirmó a Jacques Edouard Alexis como Primer Ministro.

Durante ese período de impasse, el Gobierno no logró organizar las elecciones locales y parlamentarias programadas para fines de 1998. A principios de enero de 1999, el presidente Preval despidió a los legisladores cuyos mandatos habían caducado ―la Cámara de Diputados en su totalidad y todos menos nueve miembros del Senado― y convirtió a los funcionarios locales electos en empleados estatales. Acto seguido, el Presidente y el Primer Ministro gobernaron por decreto y establecieron un gabinete compuesto casi enteramente por partidarios del FL. Bajo presión de una nueva coalición política denominada Espacio de Concertación (ESPACE), el Gobierno asignó tres escaños del Consejo Electoral Provisional (CEP) integrado por nueve miembros a los grupos de oposición, y ordenó al CEP organizar las elecciones, que se habían atrasado, para fines de 1999. Después de varias demoras, el 21 de mayo de 2000 tuvo lugar la primera vuelta de elecciones para los ayuntamientos locales: las Asambleas de las Secciones Comunales (ASEC) y los Consejos de Administración de las Secciones Comunales (CASEC), gobiernos municipales, delegados del ayuntamiento, la Cámara de Diputados, y dos tercios del senado. La elección contó con la participación de una multitud de candidatos de una amplia gama de partidos políticos, y de más del 60% de los votantes.

La crisis electoral
No obstante, el buen comienzo se vio marcado por controversias cuando el CEP empleó un método viciado para determinar quiénes eran los ganadores de las contiendas senatoriales, con lo cual se evitó una segunda vuelta de elecciones para ocho escaños y el FL obtuvo una victoria virtual aplastante en la primera vuelta. El recuento viciado de votos y el hecho de que el CEP no investigó las presuntas irregularidades y fraude debilitaron la credibilidad de ese organismo. El presidente del CEP huyó de Haití y dos miembros renunciaron finalmente en vez de ceder a la presión del gobierno para que dieran a conocer los resultados erróneos. No obstante, el 28 de agosto de 2000 se convocó el nuevo Parlamento de Haití, incluidos los senadores impugnados a los que se adjudicara la victoria según el recuento viciado de votos.

Mediante una serie de misiones diplomáticas de la OEA, la Comunidad del Caribe (CARICOM) y los Estados Unidos, la comunidad internacional había procurado demorar la distribución de escaños del Parlamento hasta tanto se pudieran resolver los problemas. Cuando estas gestiones sufrieron un revés, los principales donantes bilaterales de Haití anunciaron el fin de la postura de "todo se desenvuelve con normalidad". Tomaron medidas para reencauzar su asistencia en dirección opuesta al Gobierno y anunciaron que no apoyarían las elecciones de noviembre ni enviarían observadores a ellas. Simultáneamente, la mayoría de los partidos de la oposición se reagruparon en una alianza que se denominó Convergencia Democrática. La Convergencia aseveró que las elecciones de mayo habían sido tan fraudulentas que se las debería anular y celebrar nuevamente bajo un nuevo CEP. El 26 de noviembre de 2000 se celebraron las elecciones para Presidente y nueve senadores. Todos los partidos principales de la oposición boicotearon esas elecciones cuya participación de votantes se estimó en un 5%. Jean-Bertrand Aristide resultó el ganador de esas controvertidas elecciones por un amplio margen, y los candidatos de su partido FL ganaron todos los escaños impugnados del Senado en una victoria aplastante. El 6 de febrero de 2001, la Convergencia Democrática nombró presidente provisional de su "Gobierno alternativo" al respetado abogado y activista de derechos humanos Gérard Gourgue. Este último dijo que el acto era "simbólico", cuya finalidad era protestar contra las elecciones viciadas. El 7 de febrero de 2001, Jean-Bertrand Aristide fue investido como Presidente. A pesar de la controversia electoral del año anterior, la toma de posesión del Presidente marcó la primera vez en la historia de Haití que un Presidente que llegó a completar su mandato transfirió el poder a un Presidente entrante.

Sin embargo, esto no puso término al impasse político. Las negociaciones mediadas por la OEA comenzaron en abril de 2001 para hallar una solución, concentrarse en la composición posible de un nuevo consejo electoral, un cronograma para nuevas elecciones, seguridad para los partidos políticos y otras medidas tendentes a cimentar la confianza. Se hicieron algunos progresos en estas negociaciones pero se las suspendió a mediados de julio sin llegar a un acuerdo definitivo. El 28 de julio de 2001, varios pistoleros desconocidos atacaron las instalaciones policiales en Puerto Príncipe y las provincias. La ofensiva posterior del Gobierno contra los miembros de los partidos de la oposición y ex soldados aumentó aún más las tensiones entre Lavalas y la Convergencia. El 17 de diciembre de 2001, algunos pistoleros no identificados atacaron el Palacio Nacional en Puerto Príncipe. Después del ataque, grupos progubernamentales atacaron las oficinas y los hogares de varios líderes de la oposición. Un miembro de la oposición fue asesinado. Las negociaciones entre el FL y la Convergencia Democrática, ya en compás de espera después de los actos violentos de julio, se suspendieron indefinidamente.

En enero de 2002, el Consejo Permanente de la OEA adoptó la Resolución 806 sobre Haití que exigía la toma de medidas gubernamentales para abordar el impasse político, la creciente violencia y el deterioro del respeto a los derechos humanos. Autorizó también el establecimiento por parte de la OEA de una Misión Especial en Haití para apoyar la puesta en práctica de las medidas requeridas en la Resolución 806. La Misión Especial de la OEA comenzó sus operaciones en marzo de 2002, trabajando con el gobierno sobre los planes para fortalecer las instituciones democráticas de Haití en materia de seguridad, justicia, derechos humanos y gobierno. No obstante, el clima de seguridad se deterioró y una economía en rápido debilitamiento acarreó riesgos de un desastre humanitario. El Consejo Permanente de la OEA aprobó la Resolución 822 el 4 de septiembre de 2002, que marcó un nuevo rumbo para solucionar la crisis al comprometer al Gobierno de Haití a una serie de medidas tendentes a un mejor clima de seguridad para celebrar elecciones libres e imparciales en 2003; apoyar la reanudación en Haití de relaciones normales con las instituciones financieras internacionales; y fortalecer el mandato de la OEA con el fin de vigilar y apoyar los esfuerzos del Gobierno de Haití para cumplir las resoluciones de la OEA. Confirió también nuevos mandatos relacionados con la celebración de elecciones y el desarme.

Las huelgas de protesta y los ataques a las manifestaciones de la oposición por parte de pandillas respaldadas por el gobierno entre noviembre de 2002 y febrero de 2003 endurecieron las actitudes de ambos bandos. La oposición hizo un llamamiento público para la destitución de Aristide y anunció planes para un gobierno de transición. En marzo de 2003, una delegación mixta de alto nivel de la OEA y la Comunidad del Caribe (CARICOM) presentó demandas específicas al presidente Aristide para restablecer la seguridad pública y crear la confianza necesaria para avanzar hacia las elecciones: seleccionar nuevos líderes para la Policía Nacional de Haití tras consultar con la OEA; arrestar a Amiot Metayer, conocido cabecilla de una banda de pandilleros; y desarmar a las fuerzas de seguridad utilizadas por políticos del gobierno para intimidar a los opositores. Desde entonces, un nuevo jefe de policía, nombrado el 9 de junio tras consultar con la OEA, renunció y huyó del país el 23 de junio después de que se le ordenó renunciar a su autoridad sobre el presupuesto y el personal; varios matones pagados por el gobierno perturbaron violentamente el desarrollo de una ceremonia pública de la sociedad civil el 12 de julio en la Ciudad del Sol; la policía atacó las manifestaciones de la sociedad civil en Cabo Haitiano el 30 de agosto y el 14 de septiembre e impidió una manifestación de la oposición programada para el 5 de octubre.

Amiot Metayer fue asesinado el 21 de septiembre (la creencia generalizada es que el gobierno ordenó el asesinato para impedir la difusión de información comprometedora). El gobierno anunció el 13 de agosto que reactivaría un extinto CEP en lo que muchos interpretaron como una medida tendente a celebrar elecciones fuera del marco de la Resolución 822 de la OEA. La OEA y otros observadores extranjeros, incluidos los Estados Unidos, han denunciado estas medidas. Para revigorizar el proceso previsto en la Resolución 822, la OEA designó a un Enviado Especial para Promover el Diálogo en Haití, Terence Todman, embajador de carrera retirado de los Estados Unidos. Todman, oriundo de las Islas Vírgenes estadounidenses, emprendió tres misiones de negociación a Haití entre septiembre y octubre de 2003. El impasse político que comenzó con las elecciones legislativas de mayo de 2000 continúa hasta el momento de escribir el presente informe.

Presencia internacional
Después de la transición de la MNF integrada por 21.000 efectivos a una fuerza de mantenimiento de la paz el 31 de marzo de 1995, se puso fin gradualmente a la presencia de las fuerzas militares internacionales que ayudaron a restablecer el gobierno constitucional al poder. Inicialmente, el número de los integrantes de la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU encabezada por los Estados Unidos ascendía a 6.000 tropas, pero ese número se fue reduciendo progresivamente durante los 4 años siguientes a medida que una serie de misiones técnicas de la ONU sucedieron a la fuerza de mantenimiento de la paz. Para enero de 2000, todas las tropas de los EE.UU. apostadas en Haití se habían marchado. En marzo de 2000, la misión de mantenimiento de la paz de la ONU pasó por un período de transición y se transformó en una misión de cimentación de la paz, la Misión Civil Internacional de Apoyo a Haití (MICAH). La MICAH constaba de unos 80 asesores técnicos no uniformados de la ONU que proporcionaban asesoramiento y asistencia material de policía, justicia y derechos humanos al Gobierno de Haití. El mandato de la MICAH finalizó el 7 de febrero de 2001, lo cual coincidió con el final del Gobierno de Preval. La Misión Especial de la OEA cuenta con unos 25 asesores policiales internacionales que llegaron en el verano de 2003; además de observar el desempeño policial en Haití y de presentar los informes pertinentes, proporcionan asistencia técnica limitada.

Altos cargos públicos
(en agosto de 2004)
Presidente: Boniface Alexandre (interino)
Primer Ministro: Gerard Latortue
Ministro de Relaciones Exteriores: Yvon Simeon
Embajador en los Estados Unidos: Raymond Josephe (Encargado de Negocios)
Embajador ante la OEA: Duly Brutus (Encargado de Negocios)
Embajador ante la ONU: Leo Mérores (Encargado de Negocios)

La Embajada de Haití está situada en 2311 Massachusetts Ave., NW, Washington, DC 20008 (tel. 202-332-4090).

ECONOMÍA
Haití sigue siendo el país menos desarrollado del Hemisferio Occidental y uno de los más pobres del mundo. Los indicadores sociales y económicos comparativos demuestran que Haití va a la zaga de otros países en desarrollo que tienen un bajo nivel de ingresos (especialmente en el Hemisferio) desde la década de los ochenta. Haití actualmente está clasificado en el 150º lugar entre 175 países en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU. El estancamiento económico de Haití es consecuencia de las políticas económicas anteriores inadecuadas, la inestabilidad política, la falta de buenas tierras de cultivo, el deterioro del medio ambiente, la continua dependencia de las tecnologías tradicionales, la subcapitalización y la falta de inversiones públicas en recursos humanos, la emigración de una gran parte de la mano de obra calificada, una tasa débil de ahorro nacional y el funcionamiento indebido del sistema judicial.

El golpe de 1991 y las políticas económicas y financieras irresponsables del régimen de facto provocaron una brusca regresión económica desde 1991 hasta 1994. Después del golpe, los Estados Unidos impusieron sanciones de cumplimiento obligatorio y la OEA instituyó sanciones voluntarias destinadas a restablecer el Gobierno constitucional. Las sanciones internacionales culminaron en el embargo en mayo de 1994 que la ONU impuso a todas las mercancías que entraban en Haití salvo los suministros humanitarios como alimentos y medicamentos. El sector de montaje, que depende en alto grado de los mercados estadounidenses, empleó casi a 80.000 trabajadores a mediados de la década de los ochenta. Durante el embargo, la tasa de empleo cayó a menos de 17.000. Lentamente se vuelven a hacer inversiones privadas nacionales y extranjeras en Haití. Desde que terminó el embargo, se fueron recuperando los empleos en el sector de montaje de manera gradual hasta unos 30.000, pero las inquietudes de los inversionistas con respecto a la seguridad y la inestabilidad política han frenado un mayor crecimiento.

Bajo el presidente Préval (1996-2001), la agenda económica del país incluyó la liberalización comercial/arancelaria, medidas para controlar los gastos públicos y aumentar los ingresos fiscales, la reducción del cuerpo de funcionarios públicos, la reforma del sector financiero y la modernización de dos de nueve empresas estatales mediante su venta a inversionistas privados, la adjudicación de contratos de gestión al sector privado o las inversiones mixtas públicas y privadas. No obstante, los acuerdos de ajuste estructural con las instituciones financieras internacionales (IFI) destinados a crear condiciones para el desarollo del sector privado sólo tuvieron un éxito parcial.

En el AF 2001 el crecimiento real del PIB de Haití resultó negativo después de seis años de crecimiento. El PIB real cayó en un 1,1% en el AF 2001 y 0,9% en el AF 2002. La estabilidad económica se vio afectada de manera adversa por la incertidumbre política, la quiebra de las cooperativas bancarias informales, los altos déficits presupuestarios, el bajo nivel de inversiones y los flujos reducidos de capitales internacionales, incluida la suspensión de los préstamos de las IFI cuando Haití entró en mora con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con el Banco Mundial.

La economía de Haití se estabilizó en 2003. Si bien el AF 2003 comenzó con la rápida caída del gourde debido a rumores de que se nacionalizarían las cuentas con depósitos en dólares estadounidenses y al retiro de los subsidios de combustible, el gobierno estabilizó con éxito el gourde al tomar la difícil decisión política de dejar flotar libremente los precios del combustible según los precios del mercado mundial y de aumentar las tasas de interés.

El acuerdo del gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre un programa supervisado por el FMI (SMP, por sus siglas en inglés), seguido por el pago de su mora de US$32 millones al BID en julio, preparó el camino para nuevos préstamos del BID. Este desembolsó en julio US$35 millones de un préstamo de US$50 millones en apoyo de reformas de políticas y comenzó a desembolsar cuatro préstamos anteriormente aprobados para proyectos por un total de US$146 millones. El BID, el FMI y el Banco Mundial trataron también con el gobierno el otorgamiento de nuevos préstamos. Gran parte de esto estaría supeditado al cumplimiento por parte del gobierno de los objetivos fiscales y monetarios y de las reformas de políticas, como las iniciadas conforme al SMP, y al pago por parte de Haití de su mora con el Banco Mundial (US$30 millones al 30/9/03).

El FMI calcula que el PIB real se mantuvo uniforme en el AF 2003 y proyecta un crecimiento real del PIB del 1% para el AF 2004. No obstante, el PIB por habitante ―US$425 en el AF 2002― seguirá disminuyendo ya que el crecimiento de la población se calcula en un 1,3% anual.

Si bien la puesta en práctica de las reformas de gobierno y la resolución pacífica del impasse político son clave para el crecimiento a largo plazo, el apoyo externo sigue teniendo una importancia fundamental para evitar el colapso económico. El elemento principal son las remesas extranjeras, que según los informes fueron de US$931 millones en 2002, principalmente de los Estados Unidos. Mientras tanto, la ayuda externa fue de US$130 millones en el AF 2002. Los niveles generales de ayuda externa han disminuido desde el AF 1995, año en que se restableció en el poder el gobierno electo conforme a un mandato de la ONU, cuando la comunidad internacional suministró más de US$600 millones por concepto de ayuda.

A los trabajadores en Haití se les garantiza el derecho de asociación. Las leyes laborales protegen la sindicalización. En el sector formal, un salario mínimo legal de 70 gourdes diarios (aproximadamente US$1,70) se aplica a la mayoría de los trabajadores.

RELACIONES EXTERIORES
Haití es uno de los miembros originales de las Naciones Unidas y de varios de sus organismos especializados y afines, como así también de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Mantiene relaciones diplomáticas con varias docenas de países.

La comunidad internacional se unió en defensa de Haití durante el período de 1991 a 1994 de un régimen militar de facto. Treinta y un países participaron en la fuerza multinacional encabezada por los Estados Unidos (MNF), que actuando bajo los auspicios de la ONU intervino en septiembre de 1994 para ayudar a restablecer el gobierno legítimo y crear un entorno seguro y estable en Haití. En su nivel máximo, la MNF contaba con unas 21.000 tropas, en su mayoría norteamericanas, y más de 1.000 supervisores de policía internacionales. En el plazo de 6 meses se redujo gradualmente el nivel de las tropas cuando la MNF pasó por un período de transición hasta convertirse en la Misión de las Naciones Unidas en Haití (MNUH), una fuerza de mantenimiento de la paz de 6.000 hombres. La MNUH estaba a cargo de mantener la seguridad del entorno que la MNF había ayudado a establecer, y de formar a la nueva fuerza policial de Haití con la ayuda de 900 asesores de policía. Un total de 38 países participaron en la MNUH.

Para incentivar la recuperación social y económica de Haití después de décadas de desgobierno, los donantes internacionales se comprometieron en 1994 a suministrar más de US$2.000 millones de asistencia total en un plazo de cinco años. En la actualidad, la mayor parte de la asistencia bilateral se encauza mediante las organizaciones no gubernamentales. Entre los donantes bilaterales principales están primero los Estados Unidos, con el programa más grande, seguidos de Canadá, la UE, Francia, Alemania, Japón y Taiwán. Cuba proporciona peritos médicos y técnicos de bajo costo y alta visibilidad. La ayuda multilateral es suministrada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y por la ONU y sus organismos. El Banco Mundial coordina toda la ayuda de manera informal.

RELACIONES ENTRE LOS EE.UU. Y HAITÍ
La política de los EE.UU. hacia Haití está destinada a fomentar y fortalecer la democracia, paliar la pobreza, el analfabetismo y la desnutrición, promover el respeto por los derechos humanos y contrarrestar la migración ilegal y el narcotráfico. Los EE.UU. apoyan y facilitan también el comercio bilateral y las inversiones junto con la migración legal y el turismo. Las metas de la política de los EE.UU. se cumplen mediante la acción bilateral directa y la colaboración con la comunidad internacional. Los Estados Unidos han asumido un papel de liderazgo en la organización de la participación internacional en Haití. Los Estados Unidos colaboran estrechamente con la Organización de los Estados Americanos (OEA; ver "Key OAS Issues"), especialmente por medio del grupo del Secretario General "Amigos de Haití" (originariamente un grupo de la ONU integrado por los EE.UU., Canadá, Francia, Venezuela, Chile, Argentina y al que en 2001 se unieron Alemania, España, Noruega, México, Guatemala, Belice y las Bahamas), la Comunidad del Caribe (CARICOM) y países individuales para lograr las metas relativas a cuestiones normativas.

El mantenimiento de buenas relaciones con Haití y el fomento de su democracia son importantes por muchos motivos, entre ellos especialmente la proximidad geográfica del país al territorio continental de los Estados Unidos. Además de los muchos haitianos que reciben visas para inmigrar a los Estados Unidos (que alcanzaron un promedio anual de 13.000 en los AF 1999-2003), hay un flujo de inmigrantes ilegales. En las últimas dos décadas, el Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos interceptó en el mar a más de 100.000 haitianos indocumentados, especialmente durante el período de 1991 a 1994 del régimen militar ilegal cuando se interceptó a más de 67.000 inmigrantes. Desde el regreso del Gobierno legítimo en 1994, ha disminuido sobremanera la intercepción de inmigrantes ilegales por parte del Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos y el promedio anual es menos de 1.500. Los países caribeños vecinos, especialmente las Bahamas, siguen interceptando inmigrantes haitianos también. No obstante, todavía existe la posibilidad de que se renueven mayores flujos de inmigrantes ilegales, especialmente en condiciones de malestar político o de una mayor recesión económica.

Asistencia Económica y de Desarrollo por parte de los Estados Unidos
La inseguridad política y el hecho de que los gobiernos de Haití no hayan invertido en el desarrollo de sus recursos naturales y humanos han contribuido en gran medida al estado actual de subdesarrollo del país. Las gestiones de los Estados Unidos para fortalecer la democracia y sentar las bases para el crecimiento económico tienen la finalidad de rectificar esta situación. Los EE.UU. han sido los mayores donantes de Haití desde 1973. Entre el AF 1995 y el AF 2003, los EE.UU. aportaron más de US$850 millones en asistencia a Haití. Estos fondos se han empleado para apoyar programas que han abordado diversos problemas. Entre estos se cuentan los siguientes:

  • Asistencia alimentaria (Título II de la P.L. 480): para el bienestar nutricional y la seguridad alimentaria, especialmente en los niños menores de cinco años y las madres lactantes.

  • Salud: Una red respaldada por los Estados Unidos de más de 30 organizaciones locales presta servicios a 2,5 millones de haitianos. En las zonas asistidas por los Estados Unidos, las tasas de vacunación infantil son casi el doble de la media nacional. Las tasas de desnutrición infantil cayeron de un 32 por ciento a un 22 por ciento en el período de 1995 a 2000. El porcentaje nacional de mujeres que solicitan servicios de consultas prenatales pasó de 68 a 79 por ciento. La tasa nacional de uso de anticonceptivos aumentó como parte de nuestro programa ampliado de prevención del SIDA.

  • Democracia: Los programas hacen aumentar el profesionalismo de los partidos políticos, fortalecen los medios de difusión independientes y las organizaciones de sociedades civiles, promueven la reforma judicial y los derechos humanos, y apoyan los grupos independientes de observación de elecciones. Los programas de diplomacia pública permiten que funcionarios públicos, periodistas y académicos haitianos visiten los Estados Unidos para informarse sobre las políticas y los programas públicos de los EE.UU.

  • Educación: Los programas hacen aumentar las tasas de graduación de los estudiantes de segundo, tercero y cuatro grados gracias a la capacitación de maestros, directores de escuela y asociaciones de padres y maestros, una mejor enseñanza de las matemáticas y lectura en lengua criolla, el suministro de libros, medios auxiliares de enseñanza e instrucciones didácticas.

  • Crecimiento económico: Los programas hacen aumentar los ingresos de las personas de escasos recursos mediante préstamos para la pequeña empresa concedidos a los microempresarios urbanos; asistencia a pequeños agricultores en la comercialización de valiosos cultivos de exportación como café, cacao y mangos; y ayuda a los artesanos haitianos para hallar mercados de exportación especializados. Entre los beneficiarios se cuentan pequeños empresarios (80% de mujeres), 25.000 agricultores de las laderas, y 2.000 artesanos.

Además del apoyo financiero, los Estados Unidos proporcionan recursos humanos. Los voluntarios del Cuerpo de Paz de los Estados Unidos se concentran en gran medida en los programas de generación de ingresos y de salud en las zonas rurales de Haití. Muchos particulares estadounidenses viajan periódicamente a Haití o residen allí por períodos prolongados para trabajar en proyectos humanitarios.

Durante décadas Haití se ha visto plagado por un desempleo y subempleo sumamente elevados. La precipitosa baja en los empleos del sector de montaje urbano, de un nivel máximo de 80.000 en 1986 a menos de 17.000 en 1994, exacerbó la escasez de empleos. Para revitalizar la economía, la asistencia de los EE.UU. intenta crear oportunidades de empleos sostenibles y estables para la creciente población, especialmente en las zonas rurales. Más recientemente, los programas destinados al aumento de los préstamos bancarios comerciales a las microempresas, especialmente en el sector agrícola, han contribuido a crear un número considerable de empleos. La asistencia de los EE.UU. se encauza principalmente mediante organismos voluntarios privados y contratistas para asegurar la aplicación eficiente de los programas de asistencia estadounidenses.

La lucha contra el narcotráfico
Haití se halla en un punto importante de transbordo de estupefacientes procedentes de Sudamérica, principalmente cocaína, que se envían a los Estados Unidos. Para contrarrestar esta amenaza, los Estados Unidos han tomado una serie de medidas, entre ellas: la firma de una carta convenio antinarcóticos con el Gobierno de Haití en mayo de 2002, verificar a fondo la división antinarcóticos de la Policía Nacional de Haití y capacitarla, proporcionar asistencia y capacitación material al Servicio de Guardacostas de Haití para la intercepción de drogas e inmigrantes, y obtener la expulsión de varios narcotraficantes que están bajo auto de procesamiento en los Estados Unidos. Si bien Haití no reunió los requisitos de certificación antinarcóticos en los últimos tres años, se dispensó al país de toda sanción por motivos de intereses vitales de seguridad nacional.

Oportunidades comerciales para los Estados Unidos
Los Estados Unidos siguen siendo el mayor socio comercial de Haití. Puerto Príncipe está situado a menos de 2 horas por avión desde Miami, con varios vuelos diarios directos. Un vuelo diario conecta también Puerto Príncipe con Nueva York, y en 2003 se añadió un nuevo vuelo desde Puerto Príncipe hasta Fort Lauderdale. Tanto Puerto Príncipe como el Cabo Haitiano en la costa norte tiene instalaciones portuarias en aguas profundas. Muchos empresarios haitianos llevan a cabo operaciones comerciales en inglés y la moneda estadounidense circula libremente en Haití. Se han asentado en Haití una serie de empresas estadounidenses, incluidos bancos comerciales, empresas de telecomunicaciones, líneas aéreas, compañías petroleras y agropecuarias, así como plantas de montaje de propiedad estadounidense.

Entre otras oportunidades para las empresas estadounidenses se cuentan el desarrollo y comercio de productos agrícolas brutos y procesados; suministros y equipos médicos; reconstrucción y modernización de la infraestructura agotada de Haití; desarrollo del turismo y de los sectores afines, incluso las artesanías; y una mayor capacidad de las operaciones de eliminación de desechos, transporte, energía, telecomunicaciones y montaje de exportación. El sector de montaje principal de Haití incluye textiles, componentes electrónicos y materiales de embalaje. Entre otras posibilidades de exportación para los EE.UU. están la maquinaria electrónica, incluido el equipo de sonido y televisión, producción de energía, plásticos y papel, materiales de construcción, artefactos sanitarios, artículos de ferretería y madera de construcción. Los importadores y exportadores haitianos y estadounidenses se benefician de la Ley de Asociación Comercial entre los Estados Unidos y la Cuenca del Caribe (Caribbean Basin Trade Partnership Act, CBTPA)-- que dispone la exportación libre de impuestos de muchos productos haitianos ensamblados de componentes o materiales de los EE.UU. ―el programa que sucedió a la Iniciativa de la Cuenca del Caribe.

Existen también oportunidades para las exportaciones estadounidenses de vehículos todoterreno, productos electrónicos de consumo, arroz, trigo, harina, grasas animales y vegetales, carne, pollo, verduras y comestibles procesados. El Gobierno de Haití procura reactivar y desarrollar las industrias agrícolas en las que Haití goza de relativas ventajas, entre ellas, las de aceites esenciales, especias, frutas, verduras y henequén. El gobierno fomenta la entrada de nuevos capitales y las innovaciones tecnológicas. Puede obtenerse más información sobre oportunidades comerciales en Haití en http://www.state.gov/UIS/www.export.govla Guía Comercial por País correspondiente a Haití.

Establecimiento de empresas
Las personas que deseen abrir un comercio en Haití deberán obtener una visa de inmigrante en un consulado de Haití y, en la mayoría de los casos, un permiso de trabajo del gobierno. Los comerciantes transitorios y residentes deben contar también con una tarjeta de identificación profesional.

Se siguen imponiendo restricciones de propiedad a las personas extranjeras. Los derechos de propiedad de los extranjeros se limitan a 1,29 hectáreas en las zonas urbanas y a 6,45 hectáreas en las zonas rurales. Ningún extranjero puede ser propietario de más de una residencia en el mismo distrito ni de propiedades o edificios cercanos a la frontera. Para ser propietario de bienes raíces se debe obtener la autorización del Ministerio de Justicia.

Entre los obstáculos a las empresas en Haití se cuentan una infraestructura deficiente, un puerto de costo elevado, el suministro irregular de electricidad y las demoras aduaneras. El gobierno impone un impuesto de retención del 30% a todas las utilidades percibidas. Hay poca inversión directa.

La Constitución de Haití de 1987 dispone la protección a la inversión extranjera, y permite la expropiación de la propiedad privada para el uso público o la reforma de la tenencia de la tierra con pago por adelantado. Las empresas norteamericanas gozan de la libre transferencia de intereses, dividendos, utilidades y demás ganancias generadas de sus inversiones, y se les garantiza una remuneración equitativa pagada con antelación a la expropiación, así como una indemnización por daños y perjuicios o pérdidas a causa de guerra, revolución o insurrección. Los EE.UU. y Haití tienen un acuerdo bilateral sobre la garantía de las inversiones que le permite a la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC), de los EE.UU., ofrecer programas en Haití. Los dos Gobiernos firmaron también un tratado bilateral de inversión en diciembre de 1983, pero no se ratificó.

Puede obtenerse más información sobre cómo establecer un negocio en Haití en el sitio www.usatrade.gov, investigación de mercado (market research), y luego Guía Comercial por País (Country Commercial Guide).

Altos cargos de la Embajada de los Estados Unidos
(en agosto de 2004)
Embajador:James B. Foley
Jefe Adjunto de Misión: Douglas M. Griffiths
Cónsul General: Jay T. Smith
Funcionaria para Asuntos Públicos: Mara Tekach-Ball
Director de USAID: David Adams

La Embajada de los EE.UU. en Haití está situada en 5, Harry Truman Blvd., Port-au-Prince.

Otros contactos

El Servicio Comercial de los EE.UU. no cuenta con una oficina por separado en Haití. Los asuntos comerciales son tratados por la sección económica de la embajada.
Tel: (509) 223-1477
Fax: (509) 223-9038
Celular: (509) 409-1441

Overseas Private Investment Corporation (OPIC)
1615 M Street, NW
Washington, DC 20527
Tel: (202) 457-7200
Fax: (202) 331-4234

U.S. Department of Commerce
14th and Constitution Ave., NW
Washington, DC 20230

Office of Latin America and the Caribbean
Tel: (202) 482-0704
Fax: (202) 482-0464
Caribbean/Latin American Action
1818 N Street, NW, Suite 310
Washington, DC 20036
Tel: (202) 466-7464
Fax: (202) 822-0075

Association des Industries d'Haiti (ADIH)
Bldg. Le Triangle Delmas 31, #139
Port-au-Prince
Tel: (509) 246-4509/4510 ó 2211

Centre Pour la Libre Entreprise et la Démocracie (CLED)
37, Avenue Marie-Jeanne,
No. 8 B.P. 1316
Port-au-Prince
Tel: (509) 244-0901 ó (509) 245-6039
Fax: (509) 222-8252

Chambre de Commerce et d'Industrie d'Haiti
P.O. Box 982
Port-au-Prince
Tel: (509) 222-0281 ó (509) 222-2475

Haitian-American Chamber of Commerce and Industry (AMCHAM)
Rue Oge, A-5
Petionville
República de Haití
Tel: (509) 511-3024, no hay fax

INFORMACIÓN SOBRE VIAJES Y NEGOCIOS
El Programa de Información Consular del Departamento de Estado de los Estados Unidos distribuye Hojas de Información Consular, Advertencias de Viaje, y Avisos Públicos. Hay Hojas de Información Consular para todos los países que contienen información sobre requisitos de entrada, reglamentos monetarios, condiciones sanitarias, zonas de inestabilidad, delincuencia y seguridad, disturbios políticos, y las direcciones de las misiones diplomáticas de los EE.UU. en cada país. Las Advertencias de Viaje se publican cuando el Departamento de Estado recomienda que los estadounidenses no viajen a cierto país. Los Avisos Públicos son una forma de divulgar rápidamente la información sobre amenazas terroristas y otras condiciones temporales en el extranjero que representan un riesgo importante para la seguridad de los viajeros estadounidenses. Se pueden obtener ejemplares gratuitos de estas informaciones a través de la Oficina de Asuntos Consulares, teléfono 202-647-5225 o del sistema "fax a la orden", 202-647-3000. Las Hojas de Información consular y las Advertencias de Viaje también se encuentran en la página de Internet de la Oficina de Asuntos Consulares: http://travel.state.gov. La serie de publicaciones Tips for Travelers, de la misma oficina, con información sobre cómo tramitar un pasaporte y cómo programar un viaje seguro al exterior están en Internet. Los ejemplares impresos están a la venta en la oficina del Superintendent of Documents, U.S. Government Printing Office, teléfono: 202-512-1800; fax 202-512-2250.

La información de emergencia para los estadounidenses que están de viaje en el extranjero está disponible en la Office of Overseas Citizens Services (Oficina de Servicios para Estadounidenses en el Extranjero), teléfono (202) 647-5225. En casos de emergencias fuera de los horarios normales de trabajo o los domingos o días feriados, llamar al 202-647-4000.

El Centro Nacional de Información sobre Pasaportes (NPIC por sus siglas en inglés) es el único punto centralizado del Departamento de Estado para información sobre pasaportes estadounidenses. El teléfono (en EE.UU.) es 1-877-4USA-PPT (1-877-487-2778). De lunes a viernes, entre las 8 de la mañana y las 8 de la noche, hora del Este, excepto los feriados nacionales, hay representantes del servicio al cliente y operadores de telecomunicación para sordos (TDD/TTY).

Los viajeros pueden consultar las últimas informaciones sanitarias en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU., en Atlanta, Georgia. La línea de teléfono directa, 877-FYI-TRIP (877-394-8747) y la página web http://www.cdc.gov/travel/index.htm dan las advertencias más recientes sobre salud, recomendaciones o requisitos de vacunas y consejos sobre la inocuidad de los alimentos y del agua potable en las regiones y los países. Un folletín titulado Información Sanitaria para Viajes al Exterior (Health Information for International Travel, publicación HHS número CDC-95-8280) está disponible en la Oficina de Publicaciones de los EE.UU., (U.S. Government Printing Office), Washington, DC 20402, EE.UU., tel. (202) 512-1800.

La información sobre condiciones de viaje, requisitos de visa, reglamentos monetarios y de aduanas, días feriados nacionales, y otros temas de interés para los viajeros también están disponibles, antes de viajar, en las embajadas y los consulados que los distintos países tienen en los EE.UU. (para este país específico, vea la lista de "Altos cargos públicos" en esta publicación).

Se insta a los ciudadanos de los EE.UU. que se encuentran de visita a largo plazo o que viajan en zonas peligrosas que se registren en la sección consular de la Embajada de los EE.UU. al entrar al país extranjero. Para esto hay que llenar un formulario corto y enviar una copia del pasaporte. Esta información puede ser útil a los familiares que desean ponerse en contacto con usted en caso de emergencia.

Información electrónica adicional
Sitio del Departamento de Estado en la Web. Está disponible en Internet en http://state.gov/ y brinda acceso oportuno y universal a información oficial sobre la política exterior de los EE.UU., que incluye Background Notes (información general sobre los países); daily press briefings (informes diarios a la prensa); Country Commercial Guides (guías comerciales por país); directorios de los funcionarios principales de las misiones de los Estados Unidos en el exterior y otro tipo de información.

Banco Nacional de Datos Comerciales (National Trade Data Bank, NTDB). Administrado por el Departamento de Comercio de los EE.UU., el NTDB contiene abundante y valiosa información sobre comercio. Se encuentra disponible por Internet (www.stat-usa.gov) y en CD-ROM. Para mayor información sírvase llamar al NTDB al teléfono (202) 482-1986.

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