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Departamento de Estado de los Estados Unidos
   

Palabras pronunciadas en ocasión de los Premios por Excelencia Empresarial de 2003


Secretary Colin L. Powell
Washington, DC
15 de octubre de 2003

SECRETARIO POWELL: Bienvenidos al Departamento de Estado en un día especialmente ajetreado, pero estoy encantado de estar con ustedes.  Hace 20 minutos estuve con Plácido Domingo en nuestra celebración de la Herencia Hispana y le canté un poco.(Risas)

Muy poco.  Este es un día ajetreado.  Pero ninguna parte del día es más importante para mí, o tiene más significado para mí, que estar con este grupo y agradecer la magnífica labor que todos ustedes llevan a cabo para asistir al Departamento de Estado en sus tareas en todo el mundo.

Por lo tanto, me complace de manera muy especial tener la oportunidad, una vez más, de entregar los Premios por Excelencia Empresarial de 2003.  Las lecciones que nos enseña la historia, en mi opinión, son bastante claras: el crecimiento económico es la mejor manera de promover la paz, la prosperidad y la libertad en todo el mundo; el crecimiento genera trabajos, abre a la sociedad y consolida el hábito de la libertad.

Si deseamos realmente dar rienda suelta al potencial humano, debemos construir puentes económicos duraderos entre la gente de todas las religiones, culturas y continentes.El presidente Bush está muy comprometido a la construcción de esos puentes.  A pesar de los titulares diarios sobre la guerra contra el terrorismo, Corea del Norte, la reconstrucción del Iraq, una gran parte de la política exterior del Presidente está dedicada a iniciar una nueva época de crecimiento económico.

Como ha dicho el Presidente, “la causa de nuestra nación ha tenido siempre objetivos mucho más amplios que la defensa del país”.  Por supuesto que todo lo que se diga sobre el crecimiento económico no tiene sentido para la gente que carece de lo más elemental:  aire fresco, agua limpia y tierra cultivable.El crecimiento ofrece pocos alicientes para los que malviven bajo dictaduras brutales y cleptocracias arrogantes.

El crecimiento es sólo una palabra hueca para millones de personas de todo el mundo, especialmente para las mujeres y los niños desnutridos o enfermos; es hueca para todos los que sufren y que no saben de dónde les llegará la próxima comida o cómo educarán a sus hijos.  Los gobiernos pueden ayudarlos a conseguir una vivienda y alimentos y a ofrecerles las condiciones en que puedan surgir ciertas oportunidades.  Pero solamente las empresas, con la ayuda del buen gobierno, pueden transformar las oportunidades en realidades.  

Es eso exactamente lo que ustedes, la comunidad empresarial del país, hacen cuando compran y venden, cuando se arriesgan, cuando invierten y establecen negocios más allá de nuestras costas.  En los pueblos y las ciudades de todo el mundo, son ustedes los que ofrecen a cada vez más gente motivos de optimismo, no solamente por medio de sus inversiones en bienes y servicios, sino también a través de las inversiones en la gente misma y en las comunidades.  

En los viajes que realizo por el mundo, en mi calidad de Secretario de Estado, he visto lo que la combinación del libre mercado con el libre comercio hace por enriquecer y modificar radicalmente la vida de la gente.  En África, se estimulan nuevas empresas con capital simiente y se proporciona acceso a Internet a los artesanos que viven en aldeas alejadas, con lo cual se los vincula al gran mundo.

En Asia y en algunas partes del Próximo Oriente, los programas de capacitación técnica y de administración están formando una nueva generación de empresarios.En América Latina, los pequeños agricultores que solían cultivar coca para alimentar a sus familias reciben incentivos económicos para sembrar cultivos sustitutivos.  Para las empresas galardonadas con el Premio por Excelencia Empresarial, o que han sido presentadas como candidatas al mismo, ayudar a la gente a ayudarse a sí misma no es un gran sacrificio sino algo natural y cotidiano.  Para estas empresas, cada llanto de desesperación que cesa es una victoria más para la esperanza.

Y es por ello que me complace darles la bienvenida a todos los presentes y a todos los que participan vía satélite en esta ceremonia para la entrega de los Premios por Excelencia Empresarial de 2003.  El Departamento de Estado estableció este premio en 1999 para poner de relieve a las empresas que fomentan las prácticas éticas y los principios democráticos.  

Los jefes de misión de nuestras embajadas en todo el mundo , así como nuestros consulados, presentan a empresas candidatas todos los años y de entre ellas seleccioné a 48 de todas las regiones geográficas del mundo para el premio de este año.  Entre estas empresas candidatas y sumamente merecedoras del premio, escogimos a las dos ganadoras.

Me complazco en anunciar que la primera de las dos empresas galardonadas con el premio de este año es la Chevron/Texaco de San Ramón, California.  Por intermedio de su filial, la Chevron Nigeria Limited, la Chevron/Texaco ha hecho mucho más que perforaciones en busca de petróleo.  La clínica que está a bordo de una  embarcación fluvial de la empresa ofrece servicios médicos a miles de personas del Delta del Níger, donde la pobreza está entre las más graves del mundo.

En algunos casos, los aldeanos se han encontrado atrapados entre la violencia étnica y los conflictos políticos.Y en esas ocasiones, la Chevron Nigeria ha proporcionado un puente aéreo para llevarlos a lugar seguro.  Al igual que en muchas partes del África, el VIH/SIDA ha azotado a Nigeria.Para las víctimas de este asesino horrible, silencioso y devastador, Chevron/Texaco es algo más que un logotipo, es una tabla de salvación.

El programa de prevención del SIDA que tiene la compañía impulsó recientemente al presidente Obasanyo de Nigeria a nombrar al director ejecutivo de Chevron Nigeria para el cargo de copresidente de la alianza para la lucha contra el SIDA integrada por los sectores público y privado del país.  Aplaudimos el compromiso asumido por Chevron Nigeria para sus empleados y los habitantes del delta.  

La Chevron Nigeria, más que una empresa que se comporta con gran civismo, es un buen vecino y un modelo de excelencia y confianza.  Es por ello que representa para mí un verdadero placer entregar el Premio del Secretario de Estado por Excelencia Empresarial al Sr. David J. O’Reilly, presidente y director general de la Chevron/Texaco.

(Aplausos).

SR. O'REILLY:  Muchas gracias, Sr. Secretario, Secretario Adjunto Wayne, altos cargos e invitados. Sé que hoy el subsecretario Larson no ha podido estar con nosotros, pero le expresó también mi agradecimiento por su participación en este proceso.  Es un verdadero honor para mí aceptar este premio en nombre de nuestra compañía.  Felicito asimismo a la U.S. Steel y a Tom Usher por el premio que se les concede hoy.

Nuestros empleados nigerianos de Abuya, que sé que están mirando esta ceremonia, son ejemplos excelentes de responsabilidad empresarial, lo cual quiero reconocer.  Realmente, acepto este premio en su nombre.Y en alguna medida, lo acepto también en nombre de los 53.000 empleados de la Chevron/Texaco que trabajan en más de 180 países del mundo entero porque son ejemplos de una conducta que, en mi opinión, es compatible con el civismo empresarial.

Como empresa, estamos comprometidos a ayudar a fomentar el desarrollo social y económico, a la par de procurar la consecución de nuestros objetivos empresariales.  A menudo, estamos establecidos en países muy pobres, de niveles bajos de instrucción y de servicios médicos, donde acucia el malestar social, como ya ha mencionado el Secretario, y vemos y vivimos estos problemas, especialmente ustedes los que se encuentran en esos lugares.  Como me enseñó y nos enseñó el reverendo Leon Sullivan, uno de mis héroes, tenemos que esforzarnos por dar a esos pueblos no una limosna sino el impulso social necesario para salir adelante.

En mi opinión, contribuir de esa forma al progreso es lo que de verdad significa la expresión “responsabilidad empresarial”.  Sabemos que, como empresa,  podemos tener efecto sólo hasta cierto punto, porque para lograr cambios de fondo se requiere la colaboración entre los gobiernos, las ONG, las comunidades y las empresas.  Sin lugar a duda, hay una gran necesidad de colaboración en este aspecto si queremos triunfar.

Menciono también la labor meritoria de nuestra aliada en Nigeria, la empresa petrolera nacional, la Nigerian National Petroleum Corporation, que se nos ha unido en la labor de aportar beneficios sostenibles a las comunidades donde tenemos nuestras instalaciones.  He dicho antes que la pobreza mundial es el gran desafío del Siglo XXI.  El Delta del río Níger representa ese desafío con tanta claridad como cualquier otra parte del mundo.  Nadie debe quitarle trascendencia o importancia a ese desafío, pero nadie debe minimizar tampoco nuestro inquebrantable compromiso a los cambios positivos y originales.  Vamos a seguir utilizando nuestros recursos humanos, financieros y técnicos para ayudar a los comunidades en las que tenemos nuestras instalaciones.

Para concluir, Sr. Secretario, una vez más elogio a nuestros empleados de la Chevron Nigeria, que este año han emprendido la enorme tarea de ayudar a los refugiados en nuestra terminal de Escravos.  Y creo que las medidas que han tomado, así como las de nuestros socios comerciales, muestran la intensidad de su compromiso y dedicación a ayudar a sus vecinos; estoy convencido de que así salvan vidas.

Saludo y rindo homenaje a todos ustedes, nuestros empleados de Nigeria, y a nuestros socios comerciales en Abuya, Lagos y otros sitios por su compromiso, labor ardua y dedicación.  Son dignos de todo elogio y me honra recibir este premio en su nombre.  Muchas gracias.

(Aplauso).

SECRETARIO POWELL: Gracias, David, y felicitaciones a todos los que están viéndonos en Nigeria, y mi agradecimiento especial por la labor que desarrollan en el Delta del Níger y en todo el resto del país

Me complace anunciar ahora a la segunda empresa galardonada con el premio de este año, la United States Steel Corporation de Pittsburgh, Pensilvania.  Hace más de tres años, la U.S. Steel adquirió la Acería Oriental de Eslovaquia, que ahora lleva el nombre de U.S. Steel Kosice.  Prácticamente de un día para el otro, la fábrica dejó de ser una reliquia herrumbrosa del comunismo para convertirse en un ejemplo reluciente del capitalismo.

La U.S. Steel Kosice mejoró los salarios, incrementó los incentivos y mejoró las prestaciones médicas y por otros conceptos.  No hace mucho tiempo, por retención de los empleados en esta siderúrgica oriental de Eslovaquia se entendía hacer todas las mañana el recuento de los trabajadores que se habían presentado:  eso era todo.  Actualmente, se cuenta con un nuevo programa de participación en las utilidades que ofrece a los hombres y mujeres de la fábrica no sólo una razón para ir a trabajar todos los días, sino un aporte tangible para su propio futuro.

La U.S. Steel Kosice construyó un ala para oncología en el hospital infantil de Kosice.  Ha adquirido el material médico que tanto se necesitaba y ha donado calefactores y material para techos con el fin de renovar los orfanatos.  La U.S. Steel Kosice facilita la adopción de niños eslovacos, recauda fondos mediante la organización de conciertos y hasta patrocina una liga juvenil de hockey para que los niños de la región tengan el material deportivo adecuado, en vez de tenerlo heredado y en mal uso.

La U.S. Steel Kosice es ejemplo de cómo las empresas estadounidenses pueden actuar como ciudadanos responsables, no solamente en su propio país, sino en todo el mundo.  Por ello, tengo el gran placer de entregar a Thomas J. Usher, presidente y director general de la U.S. Steel Corporation, el Premio del Secretario de Estado por Excelencia Empresarial de 2003.

(Aplauso).

SR USHER: Muchas gracias, Sr. Secretario.  Y mis felicitaciones para David y todos los empleados de la Chevron/Texaco.

Es un verdadero honor aceptar el Premio del Secretario de Estado por Excelencia Empresarial en reconocimiento de las actividades que desarrolla la U.S. Steel en la República Eslovaca.  Para empezar, mi agradecimiento al Embajador Weiser y al personal de la embajada en Bratislava por presentar la candidatura de la U.S. Steel; al Gobierno de Eslovaquia, que colabora con nosotros en el verdadero espíritu de la cooperación entre las empresas y el gobierno, y a los funcionarios de Washington que estudiaron a muchas empresas candidatas y dignas del premio pero que supieron ver algo especial en la historia de la U.S. Steel Kosice.

Este reconocimiento, más que cualquiera de los criterios específicos del premio, alaba a nuestra empresa por cómo se ha comportado en calidad de empresa estadounidense en el exterior.  También recompensa su dedicación a una administración empresarial responsable y ética, algo que está sumamente arraigado en las costumbres y prácticas de la United States Steel Corporation.

A lo largo de sus 102 años de historia, la U.S. Steel se ha dedicado a la fabricación y venta del acero, fundamentalmente en los Estados Unidos.  Pero a medida que nuestra clientela se ha ido extendiendo por otras naciones, nos hemos ido trasladando con ellos.  Hace casi tres años, U.S. Steel adquirió los bienes productivos de la acería que ahora llamamos la USSK.

Si bien ya habíamos venido actuando en el exterior hasta cierto punto, esta inversión ha sido la más importante que hemos realizado en una siderurgia de fuera de los Estados Unidos, y Europa Central era una parte del mundo en la que no teníamos mucha experiencia ni grandes relaciones.  Por lo tanto, para serles franco, estábamos un poco nerviosos.  No estábamos seguros de lo que sucedería después de hacernos cargo de nuestra nueva instalación en Eslovaquia.

Pero entramos en este país dispuestos a aprender de nuestros socios eslovacos y muy resueltos a llevar con nosotros nuestras mejores tradiciones, conocimientos técnicos y prácticas profesionales.  La inversión en Kosice nos ha ofrecido la oportunidad de emplear las prácticas óptimas de la industria en todas las operaciones de nuestra nueva siderúrgica.

Si bien muchos de nuestros éxitos han ocurrido en el interior de la acería, algunas de nuestras mayores satisfacciones se han derivado de participar en la vida del pueblo eslovaco.  Esa participación de USSK y el apoyo prestado para responder a las necesidades educativas, sanitarias, sociales y culturales de la comunidad han sido posibles gracias al éxito de la empresa en sí y a nuestro compromiso fundamental al comportamiento cívico de nuestra empresa.

Es ésta la forma en que actuamos responsablemente en los Estados Unidos, y es así cómo la U.S. Steel se comporta en el exterior.Estamos muy orgullosos de los empleados estadounidenses y eslovacos de la U.S. Steel que han trabajado con tanto fervor y empeño para establecer y ampliar nuestras operaciones en Eslovaquia de una manera congruente con la normas elevadas de nuestra tradición.

Me complazco también en informarles que los consumidores y proveedores europeos de acero han adoptado nuestra práctica de franca competencia y nuestro código de conducta empresarial.  La U.S. Steel se complace sobremanera por sus logros en Eslovaquia, por la función que ha desempeñado en el desarrollo económico de esta región, y por su aporte, modesto pero importante, al surgimiento de mercados libres en Europa Central.  Somos muy optimistas sobre lo que el futuro nos deparará en Eslovaquia y en esta región.

Muchas gracias.

(Aplauso).

SECRETARIO POWELL:  Mis felicitaciones a todos nuestros amigos de la USSK.  

Las empresas candidatas al premio de este año y las ganadoras entienden que hoy tratamos de algo que está más allá del saldo final de un período económico o de los precios de las acciones.  Lo que está aquí en juego es mucho más importante.  Estas empresas, además de hacer su trabajo, son embajadoras de los valores estadounidenses, es decir, de valores como la democracia, la libertad y el respeto por la dignidad humana.  Creo que todos ellos se merecen, una vez más, una ronda de aplausos...tanto los ganadores de los premios como los que sólo fueron candidatos.

(Aplauso).

Antes de pasar a la parte interactiva del programa, expreso mi agradecimiento a nuestros embajadores, a los jefes de misión y a su personal por participar en esta competencia.  Sin ustedes mucha menos gente en todo el mundo se beneficiaría de la libertad económica de que disfruta actualmente.

Los saludo y aplaudo, hombres y mujeres de la comunidad empresarial de los Estados Unidos, que cada día convierten su optimismo en ganancias y la esperanza en ingresos.  Ustedes representan lo mejor de los Estados Unidos.

Damas y caballeros, en el comienzo de este nuevo siglo, es más importante que nunca comunicarse con la gente de todo el mundo.  Si seguimos el ejemplo de empresas como la Chevron/Texaco y la U.S. Steel, tendremos la mejor oportunidad que se pueda presentar en decenios para sacar a millones de personas de la miseria y brindarles un futuro lleno de esperanza.

Muchas gracias a todos.

(Aplauso).

Y ahora si me disculpan, tengo que regresar a tratar de las resoluciones de las Naciones Unidas.  Muchas gracias.

(Aplauso).

[Fin]

  
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