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Palabras pronunciadas en ocasión de los Premios por Excelencia Empresarial

(Según se pronunció)

Señor Embajador, damas y caballeros:  Es ésta una ocasión muy especial para mí y para toda la familia de la Chevron Texaco en Nigeria y en el resto del mundo.  Es un momento de alegría que recordaré por muchos años.  Esta ocasión me trae a la mente algo que leí en un libro de Chinua Achebe, el conocido escritor nigeriano, y que dice que “cuando brilla la luna, hasta el cojo tiene ganas de salir de paseo”.  Estas palabras son la mejor descripción de lo que siente la familia ChevronTexaco esta noche:  desde el presidente O’Reilly, que recibió en nombre de nuestra compañía  el premio que le entregó el secretario Powell en Washington, D.C. hasta cada uno de los empleados que están aquí en Nigeria, y en todas las partes del mundo donde actúan nuestra empresa y sus filiales.  Estamos agradecidos por este reconocimiento y damos las gracias al Departamento de Estado por hacernos este honor.

Como es probable que ya sepa la mayoría de ustedes, el Delta del Níger, donde llevamos a cabo la mayor parte de nuestras operaciones nigerianas, es un lugar realmente difícil, arduo.  Tal vez parezca algo irónico, pero la intensidad de la alegría personal que siento hoy puede medirse únicamente en comparación con la intensidad de mi angustia por la muerte y destrucción que se vive en esa parte de Nigeria.  Durante muchos meses hemos sido testigos de una grave escalada de la  violencia en el Delta del Níger, donde trabajamos y donde viven muchos de nuestros empleados.  El Delta es también el lugar donde tenemos antiguos amigos y donde hemos plantado las semillas de alianzas valiosas durante los muchos años de nuestras actividades en Nigeria.  

En muchas ocasiones, nuestros empleados han sentido el impacto de la violencia que se vive en el Delta del Níger y nuestras actividades han sufrido repetidas interrupciones.  Pero los que más han sufrido por estas crisis tan numerosas y frecuentes han sido los habitantes del Delta.  Este premio es para mí un reconocimiento de nuestros esfuerzos denodados y constantes en medio de tantas y tan grandes dificultades.

Nuestra empresa ha tratado de asociarse con otras para contribuir a mejorar la calidad de la vida de la población.  Hemos levantado escuelas y hospitales, donado libros y medicamentos, construido caminos y embarcaderos.  Tenemos inscritos a miles de jóvenes del Delta en nuestros programas de becas, y cientos de ellos han seguido nuestros cursos de capacitación práctica.  Hemos proporcionado una clínica a bordo de una embarcación fluvial para poder prestar servicios médicos en las partes más remotas de las rías donde están nuestras instalaciones.  Y hemos ayudado a la gente en los momentos en que más lo necesitaba.  Pero todo esto casi no tiene importancia en vista de la violencia constante que azota esta.  El hospital que construimos cerca de nuestra planta de Esclavos ya ha sido incendiado dos veces, al igual que algunas de las escuelas.  Muchas mujeres y niños han tenido que abandonar sus casas como consecuencia de los incendios y saqueos que han destruido sus aldeas.  Por este motivo, debemos considerar este premio como un tributo a nuestros empleados y al sistema de valores de nuestra empresa, característico de nuestro modus operandi, y que hasta ahora hemos podido superar todas esas dificultades que les he descrito y continuado con la tradición de ocuparnos de los vecinos dondequiera que actuamos. Sentirnos responsables es una tradición empresarial de la que nos enorgullecemos.

Este premio constituye una especie de desafío para persistir en este comportamiento que nos ha acreedores al premio.  Cuando contratamos aviones e hicimos muchísimos vuelos para salvar a los desplazados que se habían refugiado en nuestras instalaciones para protegerse del peligro inmediato, no pensamos en que algún día se nos reconocerían nuestros esfuerzos.  En realidad, no fue ésa la primera vez en que lo haríamos.  Solamente queríamos alejar a estos hombres, mujeres y niños de todo daño.

Les garantizo que vamos a seguir esta colaboración con el gobierno y el pueblo de Nigeria, así como con las organizaciones voluntarias de desarrollo, y que vamos a cumplir nuestro compromiso a contribuir a mejorar la vida de la población.  En muchas de las comunidades donde actuamos, somos los abastecedores de agua potable y energía eléctrica y los proveedores de caminos y embarcaciones para facilitar el transporte.  No solamente colaboramos en la iniciativa del sector privado contra el VIH/SIDA, sino que nos hemos convertido en el principal aliado que tiene el gobierno en su lucha por controlar los estragos que ese azote causa en Nigeria.  Nos sentimos muy satisfechos de haber tenido un efecto tan positivo en la vida de la gente, y esperamos seguir sentando la norma de la responsabilidad empresarial en Nigeria.  

Sr. Embajador, damas y caballeros, no puede concluir mis palabras sin expresar toda mi gratitud a nuestro socio, la Nigerian National Petroleum Company (NNPC).  Esta empresa nigeriana nos ha apoyado enormemente durante todos los años en que hemos actuado comercialmente en Nigeria, y compartimos este honor con ella.

Aprovecho esta ocasión para hacer un llamamiento, una vez más, a todas las partes interesadas en el Delta del Níger para que eviten la violencia y recurran al diálogo como medio de resolver sus diferencias.  La falta de seguridad y respeto por el imperio de la ley socavan los esfuerzos que realizan todos los que desean lo mejor para esta zona y que hacen todo lo posible por ayudar al pueblo a prosperar.  La ambición de cualquier sociedad de alcanzar el crecimiento y el desarrollo se quedará en mera aspiración si no reina la paz.

En nombre de nuestros empleados, doy las gracias una vez más a usted, Sr. Embajador, y al personal de la Embajada de los EE.UU. en Abuya y Lagos.  Le ruego que transmita nuestro más sincero agradecimiento al Secretario de Estado, Colin Powell, y a su personal de Washington.  Según un proverbio africano, “el hombre no puede aplaudir con una sola mano”.  En la ChevronTexaco creemos que podemos lograr nuestros objetivos solamente si colaboramos todos en una alianza productiva.  Esperamos poder tener muchos motivos en el futuro para aplaudir con las dos manos. Muchas gracias por su atención.

  
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