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Departamento de Estado de los Estados Unidos
   

Declaraciones del Presidente Sobre la Guerra Contra el Terrorismo



Hangar Uno, Elmendorf Air Force Base
Anchorage, Alaska
14 de noviembre de 2005

(Traducido por La Casa Blanca)

2:35 P.M. AKST

EL PRESIDENTE: Gracias a todos. Gracias por la cálida bienvenida. (Aplausos.) Laura y yo estábamos en el barrio. (risas). pensamos que vendríamos a saludar a los "guerreros árticos" de la nación. (Aplausos.) Nos enorgullece estar de lado de los valientes aviadores de la base aérea Elmendorf, los soldados de Fort Richardson, el Servicio de Guardacostas. (aplausos) los guardacostas aquí en Alaska. (aplausos). los hombres y mujeres del Mando de Alaska, y todos aquéllos que llevan el uniforme de nuestro país. (Aplausos.)

Soldado con bandera de los Estados UnidosEl general tiene razón sobre algo. (risas). sí solía vivir en Alaska. (Risas.) En 1974, y lo recuerdo de la misma manera que lucía al llegar en el Air Force One, este territorio extenso y majestuoso, tan bello, y lleno de personas decentes, honorables, independientes. (Aplausos.) Personas que aman su país. (Aplausos.)

Aquí en la base aérea Elmendorf, están defendiendo las fronteras de nuestra nación. Están protegiendo la libertad a favor de las generaciones futuras de estadounidenses. Miembros de los servicios militares han partido de esta base para ayudar a liberar a Iraq y Afganistán, asistir a las víctimas del tsunami en Indonesia y ayudar a aquéllos azotados por el terremoto reciente en Pakistán. Su valentía y dedicación están salvando vidas diariamente. Lo primero que deseo decirles es que el pueblo estadounidense está agradecido por su servicio. como también lo está el comandante en jefe. (Aplausos.)

También quiero agradecer a las familias militares presentes hoy aquí. (Aplausos.) Sírvanse tomar asiento a no ser que no tengan asiento. (Risas.) Sé que para muchos de ustedes Alaska queda muy lejos de casa. y es particularmente solitario cuando sus seres queridos están desplegados en misiones peligrosas en países distantes. Han creado una comunidad fuerte y unida aquí. Se respaldan unos a los otros. y respaldan a sus seres queridos que están en un lugar peligroso. Estoy orgulloso de nuestros hombres y mujeres en las Fuerzas Armadas. y estoy agradecido con las familias militares que los respaldan. (Aplausos.)

Quiero darles las gracias al general Fraser y su esposa, Rena. Le agradezco al brigadier general Hawk Carlisle. (Aplausos.) De cierto modo, suena como un general. Hawk Carlisle. (Risas.) Les agradezco a Craig Christensen y Hazen Baron.

Presidente Bush hablando acerca de la guerra contra el terrorismoDeseo darle las gracias a la senadora Lisa Murkowski por volar desde Washington hoy para asegurarse de estar aquí para ver a sus compañeros de Alaska, como también estar con el Presidente. Significa mucho para mí. No sé si sepan esto o no, pero después de este discurso, dijo, asegúrese de mantenerlo corto porque regresará a Washington esta noche para participar en votos importantes a favor de la gente de Alaska. Lisa, gracias por su servicio. (Aplausos.) Está realizando una buena labor. Y veo que trajo a sus padres con ella.

 Gobernador y Nancy, la Primera Dama, gracias por estar aquí. Nos enorgullece compartir el estrado con ustedes. Quiero darles las gracias al vicegobernador y su esposa, Carolyn, por acompañarnos. Le agradezco al alcalde de la ciudad de Anchorage, el alcalde Begich, y su esposa, Deborah, por acompañarnos hoy. Deseo darle la bienvenida al ex gobernador Walter Hickle hoy aquí. Es un hombre que sirvió al país y su estado con dignidad y clase. (Aplausos.) Sé que hay aquí muchos representantes estatales y locales. Gracias a todos por su presencia. Pero más que nada, gracias, gracias por darse el tiempo para permítanme venir y compartir ciertas ideas con ustedes.

En el siglo XX, los hombres y mujeres de la base aérea Elmendorf y Fort Richardson estuvieron en los frentes de la libertad. al prestar servicios bajo la sombra de la Unión Soviética. Desde aquí, les dieron a nuestra nación protección de primera al estar listos para defender a los Estados Unidos inmediatamente. Y debido a la valentía de hombres y mujeres como aquéllos que prestaron servicios aquí, la causa de la libertad prevaleció en la Guerra Fría. y millones que alguna vez vivían bajo cadenas ahora viven en libertad. (Aplausos.)

El 11 de septiembre de 2001, la historia llamó a nuestra nación a defender la libertad nuevamente. Esa mañana hace más de cuatro años, los estadounidenses fueron testigos de la violencia y el odio de un nuevo enemigo. Vimos la visión destructiva de los terroristas para nosotros y todos aquéllos que aman la libertad. Y ante esta amenaza, nuestra nación ha tomado una decisión clara: Le haremos frente a este peligro mortal. Permaneceremos a la ofensiva; no esperaremos a ser atacados nuevamente, y continuaremos hasta que se gane esta guerra. (Aplausos.)

Esta es una misión vital para nuestras Fuerzas Armadas, y ustedes ayudan a desempeñar esa misión. Desde el 11 de septiembre de 2001, miles de hombres y mujeres de Elmendorf, Fort Richardson, el Ejército de los Estados Unidos en Alaska y la Guardia Nacional de Alaska han prestado servicios en Afganistán, Iraq y otros frentes en la guerra contra el terrorismo. El 517mo Escuadrón de Aerotransporte ha apoyado durante más de un año la Operación Libertad Perdurable. (Aplausos.) Miembros de la 68va Compañía Médica han salvado las vidas de nuestros lesionados y heridos en Afganistán. El 172do Equipo de Combate Stryker lleva la lucha donde el enemigo con el destacamento Libertad en Mosul. (Aplausos.) Los soldados de la 95ta Compañía Química están en Kuwait lidiando con las operaciones de decontaminación y sustancias peligrosas en el puerto. Y el Cuarto Batallón del 123er Regimento de Aviación ha estado realizando misiones de apoyo en todo Iraq y Kuwait. Desde los desiertos de Iraq hasta las montañas de Afganistán, los guerreros árticos de los Estados Unidos están dejando una huella y dejando un legado de libertad. (Aplausos.)

Cada uno de ustedes es un voluntario. Se ofrecieron y juraron defender los Estados Unidos. Y todos los días que se ponen sus uniformes, reflejan los altos valores y las grandes esperanzas de nuestra nación. Por medio de su trabajo arduo y dedicación al deber, se sacrifican para forjar un mundo mejor y más seguro para todos los estadounidenses. Y mientras defienden nuestra libertad, el pueblo estadounidense está de su lado. (Aplausos.)

Cada hombre y mujer que se ofrece de voluntario para defender a nuestra nación merece un compromiso inquebrantable a la misión y una estrategia clara para la victoria. Y una estrategia clara comienza con un entendimiento claro del enemigo que enfrentamos. Durante más de cuatro años, hemos visto el carácter brutal de los terroristas. Han atacado a los inocentes en muchos países, personas de todas las esferas. En Casablanca, mataron a comensales que disfrutaban su cena. En Bali, mataron a turistas que estaban de vacaciones. En Beslán, mataron a escolares rusos. Asesinaron a trabajadores en Riyadh, viajeros suburbanos en Madrid y huéspedes de hotel en Jakarta e invitados en una celebración de una boda en Amán, Jordania. Matan a niños iraquíes en Bagdad.

Presidente Bush saluda la os niñosLas imágenes trágicas de las víctimas inocentes quizá hagan que parezca que estos atentados terroristas son actos fortuitos y aislados de locura. Aunque estos asesinos escogen a sus víctimas indiscriminadamente, sus ataques se derivan de una ideología y una visión aterradora del mundo. Sus actos son malvados, pero no son dementes. Hay quienes lo denominan radicalismo islámico; otros, yijadismo militante, y otros más, fascismo islámico. Llamen lo que llamen a este enemigo, debemos reconocer que esta ideología es muy diferente a los principios de la gran religión de Islam. Este tipo de radicalismo explota el islamismo a favor de una visión política violenta: la creación -por medio del terrorismo, la subversión y la insurgencia-- de un imperio totalitario que niegue toda libertad política y religiosa.

 Conocemos esta visión de los radicales porque la declaran abiertamente. La ponen en videos y cintas y cartas y declaraciones en sitios web. Estos extremistas quieren poner fin a la influencia estadounidense y occidental en el gran Oriente Medio, porque representamos la democracia y paz, y nos interponemos en el camino de sus ambiciones.

Las tácticas de al Qaida y otros extremistas islámicos han sido consistentes durante un cuarto de siglo: Nos atacan y esperan que corramos. Los terroristas fueron testigos de nuestra respuesta después de los ataques de las tropas estadounidenses en Beirut en 1983 y en Mogadishu en 1993, y concluyeron que se puede hacer que Estados Unidos huya nuevamente. sólo que esta vez, en mayor escala, con mayores consecuencias. Los terroristas están equivocados. Estados Unidos nunca huirá. Permaneceremos, lucharemos y ganaremos la guerra contra el terrorismo. (Aplausos.)

Los terroristas quieren usar el vacío que crearía una retirada estadounidense para tomar control de un país, montar una base desde la cual lanzar ataques y llevar su guerra contra los Estados Unidos y los gobiernos musulmanes no radicales. Eso es lo que nos dicen. Ese es su objetivo declarado. Durantes las últimas décadas, los radicales han ido específicamente en pos de Egipto, Arabia Saudita y Pakistán y Jordania para una potencial toma de control. Y por un tiempo, lograron su objetivo en Afganistán. hasta que enfrentaron a los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. (Aplausos.)

En Afganistán, hicimos que los terroristas huyeran, los eliminamos, y ahora aspiran a otro país. Están tratando de hacer que Iraq sea lo que Afganistán era bajo el Talibán: un santuario de terroristas desde el cual podían planificar y lanzar atentados contra nuestra gente. Los terroristas consideran Iraq el frente central de su guerra contra la humanidad. Y debemos reconocer a Iraq como el frente central en la guerra contra el terrorismo.

Estos militantes creen que controlar un país hará que las masas musulmanas se unan, permitiéndoles derrocar gobiernos moderados en la región y establecer un imperio islámico radical que llegue de Indonesia a España. Si no son detenidos, los terroristas podrán proseguir con sus planes de desarrollar armas de destrucción masiva, destruir Israel, intimidar a Europa, quebrantar nuestra voluntad y extorsionar a nuestro gobierno hasta aislarlo. Me comprometo solemnemente con ustedes: Eso no sucederá mientras yo sea el Presidente de los Estados Unidos. (Aplausos.)

 Quizá algunos estén tentados a descartar los objetivos terroristas como fanáticos o extremos. Son fanáticos y extremos. pero no nos podemos dar el lujo de descartarlos. Los hombres malvados, obsesionados por la ambición y sin carga de conciencia deben ser tomados en serio. Contra tal enemigo, sólo hay una respuesta eficaz: Nunca retrocederemos, nunca nos daremos por vencidos y nunca aceptaremos nada menos que la victoria absoluta. (Aplausos.)

No pedimos esta lucha mundial, pero estamos respondiendo al llamado de la historia con confianza y con una estrategia global para ganar esta guerra.

Laura Bush atendiendo las declaraciones del Presidente acerca de la guerra contra el terrorismoEn primer lugar, estamos decididos a evitar los ataques por las redes terroristas. al proteger el territorio nacional y trabajar con nuestros aliados para destruir a las redes terroristas e incapacitar a sus líderes. Con nuestros aliados de la coalición, hemos interrumpido una variedad de conspiraciones terroristas serias por al Qaida desde el 11 de septiembre, entre ellas varias conspiraciones aquí dentro del país. Nuestra coalición contra el terrorismo ha permanecido a la ofensiva. Hemos eliminado o capturado a casi todos aquéllos directamente responsables por los atentados del 11 de septiembre. (Aplausos.) Hemos eliminado o capturado a varios de los lugartenientes de más alto rango de bin Laden, entre ellos ese. el hombre que planificó el. ataque contra el USS Cole. Hemos eliminado y capturado a al Qaida y. y administradores. administradores y agentes de al Qaida en países en todo el mundo. Seguimos yendo tras ellos. Mantendremos la presión contra esa gente. No aplacaremos hasta que las redes del terrorismo que nos amenazan sean expuestas y desbaratadas, y se haga que sus líderes rindan cuentas por sus asesinatos. (Aplausos.)

El segundo lugar, estamos decididos a negarles el acceso a armas de destrucción masiva a los regímenes al margen de la ley y a sus aliados terroristas que las usarían sin duda alguna. Trabajando con Gran Bretaña, y Pakistán y otras naciones, hemos expuesto y desbaratado una operación importante del mercado negro con tecnología nuclear dirigida por A.Q. Khan. Libia ha abandonado sus programas de armas químicas y nucleares, como también los proyectiles balísticos de largo alcance. Y durante el año pasado, Estados Unidos y nuestros aliados en la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación han detenido más de una docena de envíos de tecnología sospechosa de armas, incluido equipo para el programa de proyectiles balísticos para Irán. Continuaremos negándoles a los hombres más peligrosos del mundo las armas más peligrosas del mundo.

 En tercer lugar, estamos decididos a negarles a los grupos radicales el apoyo y la protección de los regímenes al margen de la ley. Por lo que he presentado una doctrina clara: Estados Unidos no hace distinción alguna entre aquéllos que cometen actos de terrorismo y aquéllos que respaldan y protegen a los terroristas porque son igualmente culpables de asesinato. (Aplausos.) Cualquier gobierno que opte por ser un aliado del terrorismo, opta también por ser un enemigo de la civilización. y el mundo civilizado hará que dichos regímenes rindan cuentas.

Cuarto, estamos decididos a negarles a los militantes el control de cualquier nación, la cual usarían como sede y punto de inicio de actividades terroristas. Esta misión ha producido responsabilidades nuevas y urgentes para todo el personal uniformado. Las tropas estadounidenses luchan de lado de nuestros aliados afganos contra los restos del Talibán y sus aliados de al Qaida. Y luchan de lado de iraquíes valientes contra los restos de un régimen y una red de terroristas que quieren detener el avance de un Iraq libre. Nuestro objetivo es vencer a los terroristas y sus aliados en el centro de su poder, por lo que venceremos al enemigo en Iraq.

Aplausos despues de declaraciones del Presidente Al seguir a los terroristas, tenemos una estrategia para el futuro. Nuestros militares ayudan a entrenar a las fuerzas de seguridad de Iraq para que puedan defender a su pueblo y llevar la lucha donde el enemigo. Y estamos alcanzando logros continuos. Cada vez, se montan más y más fuerzas iraquíes, y los militares de Iraq obtienen nuevas destrezas y confianza. En el momento de nuestras operaciones en Faluya apenas hace un año, sólo luchaban unos cuantos batallones del Ejército de Iraq. Ahora, casi 90 batallones del Ejército de Iraq luchan contra los terroristas de lado de nuestras fuerzas. Los soldados estadounidenses e iraquíes realizan ataques importantes para despejar a los combatientes enemigos de Bagdad y otras regiones de Iraq. La policía y las fuerzas de seguridad de Iraq ayudan a despejar a los terroristas de sus baluartes, se aferran a las zonas que hemos despejado y evitan que el enemigo regrese.

Nuestra estrategia se puede resumir de la siguiente manera: En la medida que los iraquíes se defiendan, nosotros nos retiraremos. Y cuando nuestros comandantes en el terreno me digan que las fuerzas de Iraq pueden defender su libertad, nuestras tropas vendrán a casa con el honor del que se han hecho merecedoras. (Aplausos.)

Y la segunda parte de nuestra estrategia es una estrategia política. Los iraquíes están alcanzado logros inspiradores en su camino a forjar una democracia. Hace un mes, millones de iraquíes acudieron a las urnas para votar sobre una constitución que garantiza las libertades fundamentales y sienta las bases de una democracia perdurable. En unas cuantas semanas, los iraquíes volverán a votar, para elegir un gobierno plenamente constitucional para que los dirija durante los próximos cuatro años. Este país alcanza logros asombrosos en comparación a los tiempos en que eran oprimidos por un tirano brutal. En dos años y medio, han pasado de la tiranía a elecciones a un gobierno de transición a la ratificación de una constitución a la elección de un gobierno libre. Es un progreso asombroso si uno se pone a pensar. (Aplausos.)

El pueblo de Iraq está probando su determinación a forjar un futuro basado en la democracia y paz. Y Estados Unidos de Norteamérica los ayudará a tener éxito. (Aplausos.)

El quinto elemento de nuestra estrategia en la guerra contra el terrorismo es negar reclutas futuros a los militantes al reemplazar el odio y resentimiento por la democracia y esperanza en todo el gran Oriente Medio. Si se deja que en el Oriente Medio aumente la amargura, si los países permanecen en la miseria mientras que los radicales incitan el resentimiento de millones, entonces esa región del mundo será una fuente de conflictos interminables y peligro cada vez mayor. Si se permite que los pueblos de la región escojan su propio destino y avancen por medio de su propia energía y participación como hombres y mujeres libres, entonces los extremistas serán marginados y el flujo de radicalismo violento al resto del mundo se detendrá y finalmente se detendrá. La historia ha probado que las naciones libres son naciones pacíficas, y que las democracias no luchan contra sus vecinos. Al promover la esperanza de la libertad y democracia para otros, hacemos que nuestra propia libertad sea más segura. (Aplausos.)

El trabajo por delante involucra grandes riesgos. Los tiempos de guerra son tiempos de sacrificio, y la gran carga recae en nuestras familias militares. Hemos perdido a algunos de los mejores hombres y mujeres de nuestra nación en la guerra contra el terrorismo. Cada uno de esos hombres y mujeres dejó atrás familias y seres queridos acongojados en casa. Cada pérdida es desgarradora. Y la mejor manera de honrar los sacrificios de nuestras tropas caídas es completar la misión y sentar las bases de la paz para las generaciones futuras. (Aplausos.)

El resultado de esta guerra afectará a todos los estadounidenses. Y eso lo hace un punto vital de debate. Es importante tener claros los hechos. Cuando nuestra nación fue atacada el 11 de septiembre, líderes de ambos partidos políticos reconocieron una nueva realidad: si esperábamos que las amenazas se materializaran completamente, sería demasiado tarde. Tuvimos que analizar cada una de las amenazas a Estados Unidos después del 11 de septiembre, y cuando lo hicimos, Sadam Husseim era la más evidente.

Durante la dictadura de Sadam, Iraq era el único país del mundo donde los pilotos militares estadounidenses eran atacados constantemente. Iraq era el único país que había usado armas químicas sobre su propia gente, invadido a los países vecinos, luchado una guerra contra los Estados Unidos y una gran coalición. Iraq era uno de los siete países que patrocinaban actividades terroristas y las agencias de inteligencia de todo el mundo sostenían que tenía armas de destrucción masiva. Después de más de una década de diplomacia, le dimos a Sadam Hussein una última oportunidad para cumplir con las resoluciones del Consejo de Naciones Unidas, que le ordenaban mostrar sus armas, desarmarlas o enfrentar serias consecuencias. Cuando se rehusó, teníamos la opción de creer en la palabra de un insano y olvidar las lecciones del 11 de septiembre, o entrar en acción y defender nuestro país. Entre esas dos opciones siempre escojo defender a los Estados Unidos. (Aplausos.)

Fuerzas militares de Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Polonia y otros países se encargaron de hacer cumplir las exigencias de las Naciones Unidas y poner fin al régimen de Sadam. Por nuestras acciones, el pueblo iraquí vive ahora en libertad y el pueblo de Estados Unidos está más seguro.

Hay personas razonables que están en desacuerdo con el manejo de la guerra, pero es una irresponsabilidad de parte de los demócratas decir que los engañamos a ellos y al pueblo estadounidense. Líderes de mi gobierno y miembros del Congreso de Estados Unidos de ambos partidos políticos analizaron la misma información de inteligencia sobre Iraq y llegaron a la misma conclusión: Sadam Hussein era una amenaza.

Permítanme citar a tres importantes líderes demócratas: Primera cita, "Hay pruebas incuestionables de que Sadam Husein está tratando de desarrollar armas nucleares agresivamente". Otro líder demócrata dijo, "La guerra contra el terrorismo no terminará mientras Sadam Hussein esté en el poder". Aquí hay otra cita de un líder demócrata, "Sadam Hussein, en efecto, ha desdeñado a la comunidad internacional. Y creo que la estrategia del Presidente es correcta".

Decían la verdad entonces, pero ahora están hablando como políticos. (Aplausos.)

La verdad es que la conclusión de las investigaciones de inteligencia sobre Iraq era que sólo una persona estaba manipulando la evidencia y engañando al mundo - y esa persona era Sadam Hussein. A principios de 2004, cuando el inspector de armamento David Kay testificó que no había encontrado armas de destrucción masiva en Iraq, también dijo en su testimonio que, "Iraq estaba en clara violación de la Resolución 1441 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Mantenían programas y actividades y ciertamente tenían la intención de reiniciar sus programas en algún momento. De modo que tenían mucho que esconder, porque lo que estaban haciendo era ilegal".

Ocho meses después, el inspector de armamento, Charles Duelfer, emitió un informe que encontraba que, "Sadam Hussein dominaba totalmente el régimen iraquí y que sus intenciones estratégicas eran sólo suyas. Quería que las sanciones terminaran, pero al mismo tiempo deseaba preservar su capacidad de reconstruir las armas de destrucción masiva cuando se levantaran las sanciones".

Algunos de nuestros líderes electos se han opuesto a esta guerra desde el principio. No estoy de acuerdo con ellos, pero los respeto por su decisión de tomar una posición consistente. Sin embargo, algunos demócratas que votaron para autorizar el uso de la fuerza están ahora reescribiendo el pasado. Están jugando a la política y confundiendo a nuestras tropas y al enemigo. Y eso es ser irresponsable.

Mientras nuestras tropas luchan contra un enemigo inmisericorde, decidido a destruir nuestro modo de vida, merecen saber que los líderes que eligieron y votaron por enviarlos a la guerra continúan apoyándolos. (Aplausos.) Nuestras tropas merecen que este apoyo se mantenga firme cuando las cosas se ponen difíciles. (Aplausos.) Y nuestras tropas merecen saber que cualesquiera sean nuestras diferencias en Washington, nuestra voluntad es sólida, nuestra nación está unida y que no nos conformaremos con nada menos que la victoria. (Aplausos.)

Agradecemos a nuestros hombres y mujeres que llevan el uniforme, al pueblo iraquí, al pueblo afgano que están construyendo democracias, y al hacerlo inspiran a otros más allá del Oriente Medio. El avance de la libertad sólo está empezando. En nuestra vida hemos visto que poder de la libertad conquistó a la maldad, y echó raíces en tierra antes desconocida. La libertad es la fuerza más poderosa en la historia - porque el deseo de libertad vive en el alma de cada hombre, mujer y niño en la faz de la tierra. (Aplausos.) Si somos firmes, si cumplimos con nuestro deber, este joven siglo será el siglo de la libertad - y habremos cumplido nuestro deber al sentar las bases de la paz para generaciones futuras. (Aplausos.)

Nos sentiremos, nos sentimos honrados de estar aquí con aquellos que visten el uniforme de la nación. Estamos honrados de estas aquí con aquellos que apoyan a quienes visten el uniforme de nuestro país. Y estamos muy contentos de estar de regreso en Alaska. Que Dios bendiga a nuestras tropas, que Dios bendiga a sus familias y que Dios continúe bendiciendo a los Estados Unidos de Norteamérica. Gracias a todos. (Aplausos.)

END 3:09 P.M. AKST

[Fin]


Dado a conocer el 17 de noviembre de 2005
  
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