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Departamento de Estado de los Estados Unidos
   

Firma del Pacto del Milenio con la República de Nicaragua


Secretaria Condoleezza Rice, Presidente de Nicaragua Enrique Bolaños

Washington, DC
14 de julio de 2005

4:20 p.m. hora estándar del Este de los Estados Unidos

 

SR. APPLEGARTH: Buenas tardes. Gracias a todos por estar con nosotros en esta oportunidad que nos llena de júbilo. Hoy, la Corporación del Desafío del Milenio firma un pacto quinquenal por un monto de $175 millones con la República de Nicaragua. Nos complace que el Presidente de Nicaragua, el Excelentísimo Señor Enrique Bolaños, y su distinguida delegación puedan estar aquí con nosotros.

 

También quiero destacar la presencia de los representantes de diversos países que se encuentran en Washington para asistir a las reuniones del Grupo de Revisión e Implementación de las Cumbres que se realizan hoy y mañana en la sede de la Organización de los Estados Americanos (OEA), como preparación para la Cumbre de las Américas, programada para noviembre.  Me complace dar a todos ellos una cordial bienvenida a la ceremonia. Ahora, quisiera dar también la bienvenida a los miembros de la Junta Directiva de la Corporación del Desafío del Milenio, al presidente de Catholic Relief Services, Ken Hackett, y al Representante de Comercio de los Estados Unidos, Rob Portman, así como a otros distinguidos invitados y amigos. Por supuesto, nos sentimos particularmente honrados de que la Secretaria Rice esté aquí para celebrar esta ceremonia.

 

Nos gustaría agradecer a todas las personas que con su trabajo ayudaron a que este pacto llegara a buen fin, entre ellos el Presidente Bolaños y el Ministro de Relaciones Exteriores, Sr. Caldera. A la Secretaria Rice y a los otros miembros de la Junta y sus funcionarios, al Embajador Moore, al Embajador Stadthagen y, en particular, al equipo encargado de preparar los documentos del pacto en Nicaragua y a su equipo homólogo en la Corporación del Desafío del Milenio que, con gran dedicación, trabajaron incansablemente para traernos hoy a esta ceremonia de firma.

 

El Pacto del Milenio con Nicaragua procura reducir la pobreza en las zonas destinatarias de León y Chinandega mediante la transformación de esas regiones en motores del crecimiento económico, al aumentar... (inaudible) ...las familias pobres del campo que trabajan en fincas y empresas rurales o son sus administradoras o dueñas.  Estas dos regiones, aunque todavía sufren los devastadores efectos del huracán Mitch y se encuentran entre las más pobres del Hemisferio Occidental, son zonas importantes de Nicaragua que podrían volver a ser un granero para el país; además, constituyen una fuente de enorme crecimiento potencial gracias a la fertilidad de sus suelos, su cercanía a los puertos y sus vínculos con otros mercados de Centroamérica y los Estados Unidos.

 

A pesar de este potencial, gran parte de la gente pobre de esta región cosecha sobre todo productos agrícolas de poco valor y carece de títulos garantizados e indiscutibles de propiedad de sus tierras. Como consecuencia, permanecen alejados de los mercados y no cuentan con los conocimientos ni con los recursos necesarios para hacer la transición a actividades que les aportarían mayores ingresos.

 

Los fondos del pacto se invertirían en un programa de desarrollo rural para ayudar a mejorar la producción agrícola de alto valor y en un programa de transporte para reducir el costo de llegar a los mercados y a los servicios sociales, como escuelas y centros de atención médica. El pacto también ayudará a los productores pequeños y medianos a obtener títulos garantizados de propiedad de la tierra, a recibir adiestramiento y a aprender mejores técnicas de producción agropecuaria y prácticas comerciales, así como a facilitarles el acceso a los mercados y a los servicios sociales, gracias al mejoramiento de las carreteras. 

 

Por ende, el verdadero propósito de este pacto es ayudar a las familias de las comunidades rurales a beneficiarse de los recursos y las oportunidades de mercado que ofrece la región. Más concretamente, este programa consiste, al menos en parte, en crear un entorno donde los niños puedan dejar de trabajar en los campos y asistir a la escuela, donde los padres puedan comprar ropa y donde haya escuelas y libros para sus hijos.

 

Nos sentimos orgullosos de estar al lado del pueblo de Nicaragua en la lucha para erradicar la pobreza extrema y darle esperanza y oportunidades. A pesar del difícil clima político de Nicaragua, el gobierno del Presidente Bolaños ha demostrado su compromiso de establecer el marco de política adecuado, utilizar la ayuda con eficacia y asumir la responsabilidad de continuar por el camino del buen gobierno.

 

Este es un programa de Nicaragua. El pueblo de Nicaragua ha formulado un programa de transformación centrado en mejorar la vida de los pobres y en acercar a Nicaragua cada vez más al crecimiento económico sostenible. Este programa sintetiza todo lo que se quiere lograr con el pacto, crear condiciones en la capacidad local de un país para mejorar la vida de su población y ayudar a los países a ayudarse a sí mismos.  Ciertamente, varios observadores independientes ya han informado acerca de lo que ellos llaman un efecto producido por el pacto en el buen gobierno, puesto que los países realizan importantes reformas de política para mejorar sus oportunidades como candidatos al recibo de fondos de la Cuenta del Desafío del Milenio. Al eliminar la corrupción, respetar los derechos humanos, invertir en salud y educación, y asegurar el estado de derecho, además de apoyar a la empresa individual, los países que reúnen los requisitos para recibir fondos de la Cuenta del Desafío del Milenio se sitúan en la ruta más corta hacia la reducción de la pobreza y el logro del crecimiento sostenible. El pacto fue concebido para recompensar y reforzar esas iniciativas. Me complace informar que, con la firma de hoy, el monto total de convenios aprobados y firmados por la Corporación del Desafío del Milenio desde que empezamos a recibir propuestas relacionadas con el pacto, hace diez meses, asciende a $640 millones; el financiamiento recibido antes de firmar el pacto se destinó a la realización de nuestro primer programa estructural en nueve países diferentes. 

 

El Presidente Bush lanzó la Cuenta del Desafío del Milenio como la materialización de su compromiso para llevar esperanza y oportunidad a la población más pobre del mundo. Creemos firmemente que todos los gobiernos deberían permitir que sus ciudadanos busquen oportunidades económicas y disfruten de libertades civiles. Por medio de dicha cuenta, los Estados Unidos apoyan a los países que se esfuerzan por ofrecer estas libertades y oportunidades a su propia población.

 

Como muchos de ustedes saben, el Senado aprobó recientemente el Acuerdo de Libre Comercio entre los Estados Unidos, América Central y la República Dominicana (CAFTA). La Cámara de Representantes lo someterá a votación antes del receso de verano. Antes de darle la palabra al próximo invitado, alguien que conoce muy a fondo los detalles del proceso del CAFTA, quisiera señalar que este pacto será muy fructífero para lograr el adelanto del pueblo de Nicaragua, ya que le dará la posibilidad de crear capacidad comercial y de prosperar en el entorno comercial competitivo que creará el CAFTA.

 

Dicho esto, quisiera dar la palabra a mi colega miembro de la Junta, el Representante de Comercio de los Estados Unidos, Rob Portman.

 

(Aplauso.)

 

EMBAJADOR PORTMAN: Muchas gracias, Paul. Me complace estar aquí con un grupo de personas que tienen la responsabilidad de manejar esta maravillosa subvención que otorga la Corporación del Desafío del Milenio a Nicaragua. Quiero felicitar al Presidente Bolaños, también al Ministro Caldera y, desde luego, a la Secretaria Rice y al Sr. Applegarth.

 

Estas dos semanas son sumamente importantes en Washington porque estamos a punto de aprobar el Acuerdo de Libre Comercio entre los Estados Unidos, América Central y la República Dominicana. ¿Les gusta mi optimismo?

 

(Risas.)

 

Gracias.

 

(Aplauso.)

 

El acuerdo es bastante sencillo en cuanto a sus beneficios para los países de Centroamérica y los Estados Unidos. Amplía nuestros vínculos económicos de tal manera que moderniza nuestras economías y aporta más libertad económica, todo lo cual conducirá a mayor prosperidad. Esto es algo que el Presidente Bolaños ha defendido con firmeza y valentía, al igual que lo han hecho los otros cuatro presidentes de los países participantes de Centroamérica y por eso, son dignos de encomio. Estoy convencido de que podemos cumplir nuestras promesas de llevar esto al Congreso para su aprobación y deseo agradecer personalmente al Presidente Bolaños por el empeño puesto en explicar a los miembros del Congreso por qué puede ser muy útil este acuerdo comercial para modernizar la economía de su país, ampliar la clase media y desarrollar la libertad económica y política en Centroamérica.

 

Además, este pacto es una parte muy importante de ese acuerdo comercial. Como suele decir la Secretaria Rice, necesitamos estar seguros de que la ayuda y el comercio vayan juntos. La razón por la cual el Representante de Comercio de los Estados Unidos es miembro de la Junta Directiva de la Corporación del Desafío del Milenio radica en el compromiso contraído por el Gobierno de los Estados Unidos al respecto. Me comprometo firmemente a trabajar por lograr que en los países de Centroamérica, al igual que antes en Honduras y ahora en Nicaragua, se instaure un comercio que esté de acuerdo con la ayuda, lo cual nos ayudará a adaptarnos al nuevo acuerdo comercial.

 

Me complace presentarles hoy a la presidenta de la Corporación del Desafío del Milenio, la profesora Rice, quien a mi modo de ver ha hecho un trabajo excelente al representar a nuestro gran país en todo el mundo, en el desempeño de su cargo de Secretaria de Estado.  En particular, se ha comprometido personalmente a cumplir con los objetivos de la Corporación del Desafío del Milenio, que están representados, pienso, a la perfección por este nuevo convenio con Nicaragua que Paul les acaba de explicar.

 

¿Por qué? Porque una vez más, amplía la libertad económica y política de manera que lleve prosperidad al mundo en desarrollo. De eso se ocupa la Corporación del Desafío del Milenio. La Secretaria Rice ha contraído un firme compromiso al respecto. Así, señoras y señores, vamos a darle la bienvenida a la presidenta de la Junta Directiva, Secretaria Rice.

 

(Aplauso.)

 

 SECRETARIA RICE: Gracias. Muchas gracias. Deseo agradecer al Embajador Portman por su gestión para promover el libre comercio. En primer lugar, mientras estuvo en el Congreso, cuando era partidario incondicional en ese sentido y, sobre todo, ahora como Representante de Comercio de los Estados Unidos en todo el mundo y, en particular, mientras tratamos de lograr la aprobación de este importante acuerdo, el CAFTA. Creo que lo lograremos porque, en mi opinión, la gente entiende la importancia del comercio para los países de Centroamérica.

 

Quiero darles la bienvenida a este histórico acto de la firma de un pacto quinquenal con la República de Nicaragua, por un monto de $175 millones de la Cuenta del Desafío del Milenio. Una bienvenida especial para usted, Sr. Presidente Bolaños, por la ardua labor que ha cumplido a nombre del pueblo de Nicaragua para hacernos llegar hasta este día tan importante. También quiero agradecer al Ministro Caldera, quien más tarde firmará el documento, por su intenso trabajo.

 

Pero, ante todo, nuestras felicitaciones para el pueblo de Nicaragua que ha demostrado su decisión de salir de la pobreza y de crear las condiciones necesarias para el desarrollo sostenido.

 

La ayuda para el desarrollo funciona mejor cuando se destina a países que se gobiernan con equidad, abren su economía e invierten en su población. La concesión a Nicaragua de fondos para el desarrollo provenientes de la Cuenta del Desafío del Milenio es la prueba del firme compromiso de Nicaragua de avanzar en todas esos campos de primordial importancia. Estamos agradecidos por el compromiso demostrado por todos los participantes, con el buen gobierno, con el desarrollo que impulsa el crecimiento y con la libertad de comercio.

 

Se encuentran aquí algunos miembros del Congreso, el Representante McCaul, el Representante Rothman, y otros; muchas gracias por el firme apoyo bipartidista que han dado a la Cuenta del Desafío del Milenio y por su activo interés en el bienestar de la población de este Hemisferio.

 

Somos verdaderamente afortunados de tener hoy aquí con nosotros a los coordinadores y representantes de los países participantes en el proceso de la Cumbre de las Américas. Gracias por dejar de lado sus preparativos para la Cumbre de noviembre en Argentina, para estar hoy aquí con nosotros. Su presencia aquí es particularmente acertada porque la iniciativa presidencial de la Cuenta del Desafío del Milenio tiene como objetivo favorecer las metas colectivas que tenemos para la Cumbre, donde esperamos tener estrategias favorables al crecimiento que se concentrarán en la creación de empleos y en el mejoramiento de los pueblos de la región.

 

Tal como dijo el Presidente Bush, cuando habló en la Asamblea General de la OEA, en Fort Lauderdale, los Estados Unidos comparten un compromiso con ustedes para crear un Hemisferio Occidental que viva en libertad, que efectúe sus intercambios comerciales con libertad y crezca en prosperidad. Todos nosotros reconocemos la importancia de mostrar a los pueblos de este continente que la democracia y los mercados libres aportan algo más que promesas. La iniciativa de la Cuenta del Desafío del Milenio hace exactamente eso.

 

Quiero agradecer a la administración y al cuadro profesional de la Corporación del Desafío del Milenio y, en particular, a Paul Applegarth por su liderazgo y a los socios que forman parte del destacado equipo de la Cuenta del Desafío del Milenio en Nicaragua. Juntos, han convertido las ideas previsoras en programas orientados hacia los resultados, que reflejen las prioridades de reducción de la pobreza y de crecimiento que ha establecido Nicaragua.

 

El pacto que firmamos hoy es producto de un amplio proceso de consulta con muchos segmentos de la sociedad de Nicaragua. Los fondos que se otorgarán de acuerdo con el pacto se destinarán a mejorar las vías rurales. Si se mejoran las carreteras se reducirán los costos de transporte y mejorará el acceso a los mercados y a los servicios para las poblaciones rurales, con lo cual aumentarán los ingresos de los agricultores y de los pequeños empresarios rurales y habrá crecimiento.

 

Los fondos de la Cuenta del Desafío del Milenio también se utilizarán para ayudar a las fincas pequeñas y medianas a producir cosechas de valor más alto y a aumentar las tan necesarias inversiones mediante la consolidación de los derechos de propiedad.

 

El compromiso de Nicaragua con la reforma política y económica ha aportado a los nicaragüenses no sólo asistencia para el desarrollo proveniente de la Cuenta del Desafío del Milenio, sino también una sólida tasa de crecimiento—5,1%  en 2004. Los progresos de Nicaragua en materia de reforma también le permiten cumplir con los requisitos para recibir $4.500 millones en alivio de la deuda de conformidad con la iniciativa para los países pobres muy endeudados.

 

Recibimos con beneplácito la intención expresada por Nicaragua de utilizar los fondos liberados del pago de la deuda para ayudar a crear una base sólida destinada a lograr la prosperidad duradera de sus ciudadanos. Desde luego, como otro gran estímulo del crecimiento, la tan necesaria inversión extranjera y la creación de empleos provendrán de la participación de Nicaragua, tal como lo describió el Embajador Portman en el Acuerdo de Libre Comercio entre los Estados Unidos, América Central y la República Dominicana.

 

Este conjunto tiene todos los elementos para ser fructífero, a saber, reforma democrática y económica, crecimiento orientado hacia el desarrollo y libre comercio. Estos elementos, como un todo, harán realidad las bendiciones de la libertad para el pueblo nicaragüense.

 

Ahora tengo el honor de presentarles a un valeroso líder, que ha dado pasos decididos para eliminar la corrupción, mejorar la transparencia del gobierno e instaurar las reformas económicas. Dejo con ustedes a nuestro apreciado socio en la democracia y el desarrollo, el Presidente de Nicaragua, el Excelentísimo Señor Enrique Bolaños. Sr. Presidente, ¿tendría la amabilidad de subir al podio? 

 

(Aplauso.)

 

PRESIDENTE BOLAÑOS: (Voz del intérprete). .Muchas gracias. Honorable Sra. Condoleezza Rice, Secretaria de Estado de los Estados Unidos, Embajador Portman, Sr. Applegarth, Sr. Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Nicaragua, miembros de la delegación nicaragüense que están con nosotros aquí esta tarde, invitados especiales, señoras y señores. En el nombre de Dios y de Nicaragua, vengo a Washington a agradecer al noble pueblo y al Gobierno de Estados Unidos por la generosa solidaridad que tradicionalmente ha dispensado al pueblo de Nicaragua.

 

En esta ocasión, las gracias van por una nueva ayuda para el combate a la pobreza mediante una inversión especial de 175 millones de dólares—obsequiada—en el programa de la Cuenta del Reto del Milenio.

 

Este programa visionario jugará un papel fundamental dentro de un contexto de democracia, libertad, seguridad nacional y comercio. Esta nueva modalidad de ayuda deja claro el compromiso compartido en la tarea de reducir la pobreza y crear prosperidad. A eso nos comprometemos.

 

El Presidente Bush lo expresó de esta manera: "Al preferir la senda de la libertad y el buen gobierno, podremos liberar a millones de personas de esa prisión que es la pobreza. Ayudaremos a luchar contra la desesperanza y el resentimiento. Aunaremos a naciones en un círculo expansivo de oportunidad y empresa. Nos beneficiaremos, por medio de los socios en el desarrollo y agregaremos un capítulo nuevo y lleno de esperanza a la historia de nuestros tiempos".

 

Para que un país sea elegible a la Cuenta del Milenio, debe demostrar avances en la lucha contra la corrupción, la reducción de la pobreza, la inversión en su gente, disciplina fiscal y fortalecimiento de valores democráticos. Los logros que ha alcanzado Nicaragua en todos estos campos se deben a la voluntad de su pueblo de vivir en paz y democracia.

 

La corrupción es, sin duda, uno de los principales problemas que enfrenta América Latina y podemos decir con orgullo que Nicaragua se ha convertido en portaestandarte en la lucha contra este flagelo.

 

En los últimos tres años, Nicaragua ha avanzado significativamente en el área económica. En el año 2004, ya llegamos a ser el país con mayor crecimiento económico en Centroamérica. Las reservas internacionales y los depósitos bancarios alcanzaron los niveles más altos de nuestra historia y el país registró el mayor aumento en inversión directa extranjera en el área. Además, es el país más seguro de Centroamérica y se perfila como un país de oportunidades.

 

Nuestro futuro y nuestras esperanzas, sin embargo, ahora se ven amenazados por la aparición de una nueva dictadura hija de un nocivo pacto acordado entre dos políticos del arcaico caudillismo latinoamericano, quienes se han quedado sin entender la modernidad.

 

El pueblo mismo, en marchas multitudinarias, le ha dicho que sus días de poder ya pasaron, y estoy seguro de que esta dictadura no podrá sostenerse por mucho tiempo más.

 

La iniciativa de la Cuenta del Reto del Milenio constituye una nueva modalidad basada en la participación ciudadana y las buenas prácticas de desarrollo. Nuestro recién elaborado Plan Nacional de Desarrollo, que fortalece la participación ciudadana, vino a calzar justamente con los principios presentados por la Cuenta del Milenio.

 

Mediante un proceso participativo maduro y de visión de nación, concluimos que el occidente del país prestaba las condiciones óptimas para arrancar este programa de los fondos del Reto del Milenio que convierta a esa fértil región en lo que un día fue: el motor del desarrollo de la economía nicaragüense.

 

Los recursos serán destinados a atender las demandas más apremiantes del país y del  occidente del país, como son la inseguridad de tenencia de la tierra, la falta de infraestructura, las dificultades en la producción y el deterioro ambiental.

 

El mejoramiento de la tenencia de la tierra mejorará el acceso al crédito de los productores y empresarios.

 

Las carreteras generarán empleos, reducirán los tiempos y costos de transporte de la producción.

 

El programa ayudará a miles de productores a tener acceso a tecnología, a vender a mejores precios y a aumentar su valor agregado.

 

Se incrementará el uso del riego para la producción y el mejoramiento ambiental. Las exportaciones se incrementarán notablemente.

 

Este programa se colma con las oportunidades que, esperamos, se abran con CAFTA, ya que le permitirá a nuestros productores acceder al mayor mercado del mundo y poder fortalecer a Centroamérica como una zona próspera, con empleos y democracia representativa.

 

Al mejorar las condiciones de vida de millones de personas de la región, tanto el CAFTA como la Cuenta del Milenio contribuirán a mejorar la situación de seguridad nacional en toda la región centroamericana, con efectos favorables para Estados Unidos.

 

Los que se oponen al CAFTA, como Daniel Ortega, lo hacen porque lo ven como un instrumento de prosperidad, seguridad y del estado de derecho. No les demos ese gusto.

 

Señoras y señores, la Cuenta del Reto del Milenio no se concibió para funcionar por sí sola. Debe juntarse con otras medidas de estímulo del comercio, la inversión y las prácticas democráticas. Para nuestra región, el CAFTA es de primordial importancia. El CAFTA es mucho más que una cuestión económica. Es también una cuestión de seguridad. El CAFTA consolidará los logros alcanzados en la región en los últimos 15 años en la estabilización de la democracia, la economía de mercado y la existencia de un vecino seguro para los Estados Unidos.

 

Si el Congreso enviara el mensaje de que los Estados Unidos le dan la espalda ahora a la región centroamericana al no aprobar el CAFTA, las consecuencias negativas de ese mensaje en cuestiones económicas, políticas y de seguridad serían difíciles de evaluar.

 

Al sembrar las semillas del desarrollo en todo el mundo, se recogerá una cosecha de democracia, buen gobierno y una América más segura.

 

 Secretaria Rice, Sr. Applegarth, Embajador Portman, una vez más en nombre de mi país,  agradezco al pueblo estadounidense su tradicional generosidad y la ayuda que siempre han prestado al pueblo de Nicaragua.

 

Gracias. Que Dios bendiga a Nicaragua y que Dios bendiga a los Estados Unidos.  Gracias.

 

(Aplauso).

 

SR. APPLEGARTH: Gracias Sr. Presidente por esas alentadoras palabras. ¿Sabe una cosa? Una de las principales ventajas del pacto es la posibilidad de trabajar con muy buenos asociados, y acaban de ver un ejemplo de lo que significa el buen liderazgo y la calidad de nuestros asociados. Una vez más, muchas gracias.

 

Ahora, me gustaría invitarles, Sr. Presidente, Secretaria Rice, Embajador Portman, Sr. Hackett y demás asistentes a ser testigos de la firma y, desde luego, al Sr. Caldera.

Tengo un trabajo pendiente, gracias.

 

(Se firma el pacto).

 

(Aplauso.)

 

Dicho esto, quisiera agradecerles a todos que hayan venido y disfrutado de la reunión. Creo que tenemos comida y bebida por aquí. ¡Que disfruten! Todavía tenemos algún trabajo pendiente en la sala contigua, pero regresaremos pronto.

 

Muchas gracias a todos por su asistencia.

[Fin]


Dado a conocer el 8 de agosto de 2005
  
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