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Departamento de Estado de los Estados Unidos
   

Special Briefing
Oficina del Portavoz
Washington, DC
12 de septiembre de 2005


Embajador de los EE.UU. en Iraq Zalmay Khalilzad informa de las actividades de reconstrucción


(11.15 de la mañana, hora local)

SR. ERELI: Bienvenidos. Hoy tenemos el placer de dar la bienvenida a nuestro Embajador en Iraq, Zalmay Khalilzad, que ha venido a informarnos sobre los acontecimientos en Iraq, sus actividades hasta la fecha, los adelantos realizados y cómo ve el rumbo que está tomando la situación. Por tanto, sin más dilación, cedo la palabra al Embajador Khalilzad. Muchas gracias.

EMBAJADOR KHALILZAD: Muchas gracias. Como ustedes saben, he venido a acompañar al Presidente Talabani en su visita a Washington. Con anterioridad a este viaje, he estado en Iraq alrededor de cinco o seis semanas. Desearía dejar en claro cuatro puntos y después pasaré a contestar a sus preguntas.

Lo primero que quiero aclarar es que lo que está en juego en Iraq es extraordinariamente importante. Iraq es la pieza clave del reto que define a nuestro tiempo. En la era soviética, el comunismo soviético era el reto que definía a nuestro tiempo; ahora es el terrorismo y el extremismo el reto que define a nuestro tiempo, e Iraq es el centro mismo de ese reto. Allí se está librando una intensa lucha. No es sólo una lucha por el mismo Iraq, pueblos de distintas regiones y fuerzas regionales intervienen en Iraq para dar forma y decidir el resultado. Lo que ocurra allí nos afectará a todos, porque Iraq mismo es muy importante. Es un país rico, como ustedes saben, rico en petróleo, rico en agua, en tierra, en población, su tamaño de población, el grado de educación de sus habitantes, su refinamiento.

Pero Iraq es también parte de esa región que decimos que es parte vital del mundo. Por consiguiente, lo que ocurra en Iraq afectará a la región. Y lo que ocurra en esa región nos afectará a todos. Todos dependemos mucho de la región. Si individuos como Zarqawi llegaran a dominar Iraq, Afganistán bajo los talibán parecería, por comparación, un juego de niños, dados los recursos de Iraq; dados los recursos de Iraq, la situación geográfica de Iraq. Así pues, los norteamericanos tienen que saber que lo que aquí está en juego es de enorme importancia, como de enorme importancia era lo que hicimos con la Unión Soviética y de enorme importancia lo que hicimos en la Segunda Guerra Mundial—primer punto.

Segundo punto, que estamos haciendo adelantos hacia el logro de nuestros objetivos. ¿Cuáles son nuestros objetivos en Iraq? Queremos un Iraq democrático. Queremos un Iraq unificado. Queremos un Iraq autosuficiente, un Iraq que pueda responder de su propia seguridad y un Iraq que sea un país próspero y que salga adelante, que sea un modelo para la amplia transformación, absolutamente necesaria, de esta región. Llevará mucho tiempo. Llevará mucho tiempo hacerlo. Transformar regiones, como el Oriente Medio, no es tarea fácil, pero es absolutamente necesario. Se trata de una región del mundo donde está surgiendo la mayor parte de los problemas de seguridad de esta era y, por tanto, tenemos que afrontar la situación. Y la manera de hacerlo es solucionar el problema de Iraq primero, igual que nos enfrentamos a otros problemas de la región. Bien sea el conflicto palestino-israelí, bien sea el Líbano, bien sea cualquier otro problema de la región, necesitamos configurar el ambiente de la región hacia el cambio positivo e Iraq es muy importante.

Tercer punto ¿Qué estamos haciendo para alcanzar nuestros objetivos?

Primero, en el terreno de seguridad: estamos tratando de hacer que Iraq pueda valerse por sí mismo, como he dicho antes. Estamos haciendo adelantos: más de 190.000 iraquíes han recibido formación en las fuerzas militares y de policía. Otro indicio positivo es que vemos a iraquíes que están empezando a luchar sin ser siquiera parte de las fuerzas de seguridad. Ustedes han visto probablemente hace unos días que en lugares como Qaim, que tribus como la de Albu Mahal, están luchando contra Zarqawi. Y es de importancia vital para el éxito de Iraq que los iraquíes, ya sean sunnis, chiítas o kurdos, protejan su país, defiendan su país. Y lo que yo veo en estas tribus, en tribus sunnis, que se enfrentan a Zarqawi es un acontecimiento positivo. Estamos dialogando con los iraquíes sobre la transferencia de las responsabilidades en materia de seguridad a un número cada vez mayor de iraquíes.

Desde mi llegada, hemos establecido allí un comité conjunto con las autoridades iraquíes para definir las condiciones de una creciente transferencia de responsabilidades y esperamos llegar a un acuerdo con ellos en los próximos dos meses sobre una idea de la transferencia y un plan para llevarla a cabo. Estará condicionada y así se lo haremos saber a todos. Pero la tendencia es hacia una creciente transferencia de responsabilidades a los iraquíes y menos responsabilidades para los Estados Unidos y la coalición.

Otro factor clave que tiene que ver con el primer punto que les he presentado respecto a la seguridad, es el papel de los agentes externos, en particular Siria. De Siria está pasando gente a Iraq. De otras partes de la región está llegando gente a Siria, ya sea a Damasco, Latakia o Aleppo, y de allí pasan a Iraq para matar iraquíes. El Iraq que desea esta gente, la gente de Zarqawi, no es un Iraq democrático, unificado, autosuficiente, próspero. Es un Iraq muy semejante a lo que vimos en Afganistán bajo los talibán: un califato islámico con una idea siniestra de volver a tomar la región, donde las mujeres no tengan derecho a votar, donde no haya democracia, que sea un centro de terror internacional en un país rico y poderoso. Éste es su ideal. Y Siria está permitiendo el paso de fuerzas que propugnan este ideal, que quieren impedir que Iraq triunfe.

Nuestra paciencia con Siria está llegando al límite. Siria tiene que decidir: ¿Va a estar con un Iraq que triunfe o va a ser un obstáculo al éxito de Iraq? Iraq triunfará. Iraq triunfará. Siria tiene que decidir qué precio está dispuesta a pagar por obstaculizar el triunfo de Iraq. Y a Damasco se le está acabando el tiempo para decidir.

Desde el punto de vista político, que es la otra faceta de nuestra estrategia para el éxito en Iraq, es una constitución. El borrador de la constitución ya se ha redactado. Dentro de dos o tres días la TNA votará un borrador final. La TNA es la asamblea transitoria en Iraq. Es un documento sensato. Es un buen documento.

Por lo que se refiere a los sunnis, se están llevando a cabo discusiones con ellos. Yo comprendo sus dificultades. A causa de la amenaza terrorista, algunas de las personas que apoyan el documento no pueden admitirlo públicamente, porque tienen miedo. Otros son suficientemente valientes y están diciendo que, con algunos ajustes menores, estarían dispuestos a arriesgarse a dar la cara y apoyar el documento. Continúan las discusiones en torno al documento y el pueblo iraquí necesita estudiar su versión final y, cuando lo vote la asamblea, hacer su decisión.

Estoy muy, muy satisfecho con la manera en que los iraquíes se están registrando para votar. Esto significa que el proceso político está calando en Iraq, que el pueblo participará en el proceso. Los sunnis no participaron en las elecciones anteriores y ahora reconocen su error y se están registrando. Creo que más de 85 a 90 por ciento de los iraquíes con derecho al voto se están registrando para votar y éste es un acontecimiento extraordinariamente positivo.

Luego habrá elecciones. El referendo se celebrará el 15 de octubre, las elecciones en diciembre. Se instaurará un gobierno permanente que tendrá un amplio mandato porque, según todos los indicios, todas las comunidades participarán en las elecciones. Un gobierno permanente podrá hacer frente a algunos de los problemas que aquejan a Iraq, en particular en el aspecto económico.

Es obvio que esto será de gran ayuda para el proceso político, ya que para derrotar a la insurgencia no basta con disponer de fuerzas iraquíes bien adiestradas para hacer frente a la amenaza con el apoyo de la coalición, sino que también es necesario apartar al pueblo de los insurgentes y ganar su confianza mediante su participación en el proceso político. Todo indica que ésa es la tendencia.

Pero también tienen que atender a las necesidades económicas del pueblo. Ya se han efectuado numerosos cambios económicos. Se han establecido muchas empresas nuevas. Hemos puesto en marcha muchos proyectos de los que me complacerá hablar si ustedes tienen preguntas al respecto. Pero quedan algunas cuestiones pendientes: subvenciones, bien se trate de petróleo, electricidad u otras cuestiones, que un gobierno permanente estará en mejor situación de abordar.

Por último el cuarto punto, Iraq está atravesando una transición difícil, eso es obvio. Es una transición difícil porque supone pasar de un régimen autoritario, de un sistema de gobierno autocrático, en el que un hombre era la constitución, a un régimen en el que los ciudadanos deciden su régimen político, participan en la política, respetan el derecho de los demás, llegan a acuerdos, dependen más de sí mismos y menos del gobierno. Éstos son procesos que normalmente tardarían decenios. En Iraq estamos aprendiendo a gatear, andar y correr al mismo tiempo. Estamos haciendo simultáneamente muchas cosas que normalmente se tendrían que hacer una tras otra, a lo largo de un período de tiempo muy prolongado.

Estamos avanzando, pero quedan todavía importantes obstáculos que salvar. Creo que tenemos un buen plan sobre el camino que hemos de seguir; tenemos que atenernos a él y asignarle los recursos necesarios para llevarle a buen fin. Ahora tendré mucho gusto en responder a sus preguntas.

Señora.

PREGUNTA: Sr. Embajador, usted ha mencionado a Siria. ¿Cuáles son las consecuencias si Siria, quiero decir, usted ha dicho que se está pasando el tiempo, ¿qué quiere decir eso? ¿Cuáles son las consecuencias para Damasco? ¿Qué querría usted que hicieran los Estados Unidos u otros países si Siria no actúa como a usted le gustaría?

EMBAJADOR KHALILZAD: Bueno, no deseo entrar en más detalles. Creo que ellos deberían comprender lo que yo quiero decir. Es sencillamente intolerable que puedan permitir impunemente a los terroristas venir de otros países de la región, recibir adiestramiento o simplemente cruzar por el país – o los baathistas desean volver a implantar el antiguo orden, adiestrarse en lugares como Latakia o Aleppo, o cerca de Damasco, y cruzar después la frontera, matar a iraquíes y emprender una serie de políticas o acciones que impidan a Iraq salir adelante.

Como he dicho, nuestra paciencia está llegando a su fin; la paciencia de los iraquíes está llegando a su fin. El momento de hacer una decisión se está acercando, ya ha llegado para Damasco. Sencillamente tienen que cerrar los campamentos de entrenamiento. No deben permitir a jóvenes mal aconsejados por Al Qaida, de Arabia Saudita, de Yemen, de África del Norte, volar al aeropuerto internacional de Damasco. No debería ser tan difícil controlar la llegada de jóvenes de 18 a 28 años que aterrizan en el aeropuerto de Damasco sin billete de vuelta. Si no lo pueden controlar, si necesitan ayuda para controlar la afluencia de viajeros y la tramitación de sus documentos de viaje, deben pedir ayuda. Estoy seguro de que pueden conseguirla. Pero ésta es una situación que ya se ha prolongado durante demasiado tiempo y es hora de remediarla.

PREGUNTA: Volviendo a esto ¿desearía usted una medida del Consejo de Seguridad del tipo de la 1599 contra el Líbano?

EMBAJADOR KHALILZAD: Bueno, la gama de opciones – todo está sobre el tapete.

Señor.

PREGUNTA: Sr. Embajador, me han sorprendido sus declaraciones de apertura en las que sentía la necesidad de defender la permanencia de los Estados Unidos con Iraq, que es una cuestión importante. ¿Cree usted – percibe usted un cambio de actitud aquí, en el tiempo que lleva usted aquí, en lo que se refiere al grado de prioridad que se concede a Iraq y a las prioridades más amplias del país?

EMBAJADOR KHALILZAD: Durante las vistas de mi confirmación y en mis visitas a los senadores he observado lo que parece el comienzo de una especie de crisis de confianza; tal vez en lo que estamos haciendo en Iraq y si sabemos lo que estamos haciendo. Yo he estado allí ahora. He estudiado la situación, he visto lo que está en juego y he trabajado con ahínco con nuestros especialistas en asuntos militares, nuestros especialistas en asuntos políticos, nuestros especialistas en asuntos económicos, para elaborar una estrategia con metas concretas, no sólo metas a largo plazo, sino metas provisionales. Y no sólo una estrategia, sino un plan con plazos y con una actitud, con un criterio que procura quedarse corto en las promesas y superarse en los resultados.

Tras haber pasado allí algún tiempo, tengo confianza en que estamos elaborando un plan en los frentes económico, político y de seguridad que puede dar los resultados que buscamos. Espero que en las próximas semanas tengamos la oportunidad de presentar este plan de una forma más amplia. Por tanto, lo que quiero decir al público de los Estados Unidos es que es muy importante que logremos nuestros objetivos. Y podemos lograrlos si seguimos, como seguiremos, un plan integrado que combine los diversos instrumentos de nuestra fuerza – ejercer influencia juntos, de forma que podamos presentar resultados al pueblo de los Estados Unidos. Tengo que decirles que he tenido la misma experiencia en Afganistán.

Antes de ir a Iraq, como ustedes saben, fui Embajador allí durante una temporada. Basado en las lecciones que aprendí allí sobre integración, la importancia de seguir un plan metódico, de derrotar a la insurgencia mediante una labor conjunta con ramificaciones militares, políticas y económicas, creo que podemos triunfar aquí también. Pero es mucho más lo que está en juego. El número de jugadores, mucho más numeroso. El factor externo, aunque también en Afganistán teníamos el problema del santuario en Pakistán al que me referí con frecuencia durante mi estancia allí. Pero aquí, yo creo, la injerencia, sobre todo de Siria, es mucho más flagrante que lo que se veía en Pakistán. Por eso he insistido en mis observaciones de apertura en la necesidad de enfrentar esta situación, y así lo haremos, y en que los sirios deben saber que ha llegado el momento de decidir qué dirección quieren seguir.

PREGUNTA: (Inaudible) ¿puedo volver a este tema?

EMBAJADOR KHALILZAD: Sí.

PREGUNTA: Lo que estoy tratando de averiguar es si usted observó una crisis de confianza durante sus vistas el último verano.

SUBSECRETARIO KHALILZAD: Exactamente.

PREGUNTA: Ahora ha surgido un nuevo problema aquí en los Estados Unidos y la actitud del público hacia Iraq ha cambiado en los últimos diez días. ¿Le preocupa a usted que la situación sea aun peor ahora que el verano pasado en cuanto a la manera en que los Estados Unidos verán esto?

EMBAJADOR KHALILZAD: Puedo comprender después de la terrible tragedia que ha sufrido nuestro país se dirija la atención, como debe ser, a solucionar esta crisis. Pero creo que los estadounidenses son muy prudentes, muy pragmáticos. Creo que lo que está en juego es de tanta importancia que estarán al lado del gobierno si creen que tenemos una estrategia y un plan que pueden darnos la victoria. Y yo creo que tenemos una estrategia y un plan que pueden darnos la victoria. También creo que si se les explica debidamente, yo creo en la prudencia del pueblo estadounidense. Saben lo que nos jugamos aquí. No se apartarán de la línea de conducta que nos hemos trazado. Lo que me preocupa es que, tal vez, se tenga la impresión de que no sabemos qué estamos haciendo.

PREGUNTA: Respecto a la pregunta de Anne sobre Siria, ¿No carece de credibilidad su vaga respuesta de que todas las opciones están sobre el tapete? Quiero decir que este mensaje se ha estado enviando a los sirios desde hace mucho tiempo. Recuerdo la visita de Armitage a finales del año pasado. Así que, tengo que decirlo, ¿dónde está la novedad? ¿Qué les está usted diciendo que sea distinto de lo que se les ha dicho hace un año?

EMBAJADOR KHALILZAD: Bueno, permítame decirles a nuestros amigos sirios que no den un paso en falso – que tienen que decidirse. E Iraq, como he dicho antes, saldrá adelante. Iraq es un estado vecino de Siria. Iraq va a ser un país rico. Va a ser un país fuerte, un país poderoso. A Siria le incumbe tener buenas relaciones con un país como ése. Los iraquíes no quieren injerencias en sus asuntos y están diciendo que ellos no se inmiscuirán en los asuntos de otros países. Siria se está entrometiendo descaradamente en los asuntos iraquíes al permitir a estos terroristas cruzar la frontera.

Como he dicho antes, nuestra paciencia tiene un límite, a ellos se les está acabando el tiempo. Les hemos dado toda clase de oportunidades de hacer enmiendas, de cambiar. No lo han hecho. Yo creo – mientras veo algunos indicios positivos en otras partes, con respecto a otros países. Por ejemplo, Jordania, se ha registrado un cambio positivo en la actitud de Jordania – la visita del primer ministro a Iraq, la visita que hizo anteayer el primer ministro fue muy positiva-. Algunos de los últimos debates sobre Iraq celebrados hace dos días en la Liga Árabe han sido positivos. O sea, que están ocurriendo acontecimientos positivos con respecto a la región. Siria está desmarcada. A Siria, como ya he dicho, le hemos dado toda clase de oportunidades. Sencillamente necesita...se está acabando el tiempo para volver a lo mismo.

PREGUNTA: ¿Incluyen las opciones una intervención militar?

EMBAJADOR KHALILZAD: Como ya he dicho, todo está sobre el tapete.

PREGUNTA: Sr. Embajador, el Presidente Talabani ha calificado las relaciones entre Iraq e Irán de "buenas y amistosas." ¿Cuál es su evaluación de la actuación de Irán en Iraq? ¿Contribuyen a llevar la seguridad y la estabilidad a Iraq?

EMBAJADOR KHALILZAD: Yo creo que Irán está siguiendo una política doble. Por un lado mantiene buenas relaciones con el gobierno, pero al mismo tiempo tiene relaciones con grupos que no son tan favorables a forjar el Iraq que he descrito. Pero en este momento, el principal obstáculo regional para impedir el éxito de Iraq, para hacerlo más difícil, para complicarlo, es Siria. Y yo quiero estar seguro de que esto se entiende en Damasco igual que aquí.

PREGUNTA: Pero, ¿no le preocupa a usted la influencia iraní en Bagdad?

EMBAJADOR KHALILZAD: Bueno, no estamos en contra de que Bagdad tenga buenas relaciones con todos sus vecinos. El programa de los Estados Unidos no es un Iraq que tenga relaciones hostiles con sus vecinos. Queremos que Iraq tenga buenas relaciones con sus vecinos y también queremos que los vecinos tengan buenas relaciones con Iraq, y eso significa que no haya injerencias. Significa ayudar a Iraq a salir adelante, no aprovecharse de esta difícil transición por la que está pasando Iraq. Y no echar leña al fuego, sino ayudar al vecino en apuros, para que los iraquíes puedan hacer sus propias decisiones a través de un proceso político que ha empezado a establecer para su propia seguridad y su propia prosperidad, que tendrá un efecto positivo en toda la región.

Señor.

PREGUNTA: Embajador, desearía volver a la cuestión de los "corazones y las mentes" a la que se ha referido brevemente en sus observaciones, que desde fuera, quiero decir que hemos leído en los periódicos justo en los últimos dos días; las noticias de esta importante ofensiva emprendida por fuerzas iraquíes y estadounidenses con cierto éxito, aunque parece que muchos insurgentes han desaparecido o se han ido a otros lugares. Y por eso probablemente habrá otra acción similar, más tarde, en algún otro lugar.

Pero la cuestión es que la gente que conoce la situación dice que algunas de estas acciones, con o sin fuerzas iraquíes, generan una gran animosidad entre la población. La gente ve la irrupción en las casas y todo lo demás, necesario desde el punto de vista militar en este tipo de operaciones, como algo dirigido contra ellos. Por eso, a mí me parece que no hemos acertado realmente en esta cuestión, que no nos hemos ganado el corazón y la mente de la gente.

Y los problemas que han surgido en torno a la constitución, en particular entre los sunnis, puede muy bien ser que mucha gente no quiere apoyarla por miedo al terrorismo, pero muchos otros pueden creer que a los sunnis les están dejando de lado, que están llevando la peor parte. Y si emprendiésemos una acción militar o de algún otro tipo contra Siria, ¿no contribuiría eso también a inflamar la situación? De nuevo, aquí también parece que estamos en un callejón sin salida, porque no se puede solucionar la situación económica a menos que acabemos con el terrorismo y no parece que seamos capaces de hacerlo de una manera eficaz porque no sabemos atraernos a la población.

EMBAJADOR KHALILZAD: En cuanto a ganar la guerra contra los terroristas y los insurgentes, es muy importante conseguir que la gente se aparte de ellos. Eso se puede hacer primero, por medios políticos alentándola a participar en el proceso político, indicándole, no sólo con palabras, sino con actos, que queremos un Iraq en el que cada comunidad se pueda ver a sí misma o todos los iraquíes puedan verse incluidos. Y en este aspecto estamos trabajando con gran dinamismo con los sunnis, manteniendo contactos con ellos, hablando con ellos.

Yo mismo, personalmente, durante el proceso constitucional, cuando me han pedido ayuda, he hablado con los sunnis y ha habido cuestiones sobre la constitución que nos han dicho que les preocupaban y nosotros hemos presionado a las otras partes y así consiguieron una serie de cuestiones que querían discutir sobre la constitución. Y creo que ahora cada vez son más los que creen que no estamos allí con un programa contra los sunnis, que queremos un Iraq que pueda salir adelante. E Iraq sólo puede salir adelante si todas las comunidades se ven como parte de este ramo con que el Presidente Talabani describe su país: sus comunidades. De manera que hemos mejorado las relaciones con ellos.

En segundo lugar, en el aspecto militar, estamos revisando nuestras tácticas tanto unilateralmente como las que forman parte de esta transferencia de responsabilidades y también estamos estudiando cómo podemos llevar a cabo nuestra estrategia contra la insurgencia para garantizar la seguridad de los iraquíes, de manera que puedan decidir libremente por sí mismos y evitar situaciones que inflamen la antipatía contra los Estados Unidos o la coalición. Cuando vamos a un lugar como Talafar con los Iraquíes, como ustedes vieron, se trataba de una operación conjunta de iraquíes y la coalición que exige un plan para después de la operación, que se tiene que ejecutar con sumo cuidado, que los medios políticos de resolver la cuestión se tienen que haber agotado, que el uso de la fuerza tiene que ser tan preciso como sea posible y que es preciso emprender rápidamente trabajos de reconstrucción porque, desdichadamente, siempre que se hace uso de la fuerza en alto grado, se producen daños colaterales, hay destrucción de la propiedad, a veces personas inocentes se ven atrapadas entre dos fuegos. Por eso necesitamos actuar con mucho tacto y ser sensibles a las circunstancias producidas por una situación como esta.

Asimismo, para tener un planteamiento integrado al que ya me he referido, no basta con asegurarse de que se dispone de información de inteligencia fidedigna. No basta con tener un plan militar incorporado en un plan político que ha agotado todas las demás opciones, sino que también hacen falta oportunidades económicas, medidas que es preciso adoptar después de llevar a cabo una operación.

Creo que estamos ganando terreno con los sunnis, pero también creo que la amenaza, la intimidación que sienten es un problema real e importante que necesita atención. Por eso es por lo que he insistido en Siria. Pero también es muy importante poder ofrecer seguridad a la población.

Sí, señora, y usted será la última.

PREGUNTA: Sr. Embajador, Janine Zacharia de Bloomberg News.

EMBAJADOR KHALILZAD: Mucho gusto.

PREGUNTA: Dos preguntas: La primera es sobre Siria, ¿Han resuelto los Estados Unidos la cuestión del dinero iraquí en cuentas bancarias de Siria? ¿Puede usted darnos una idea de la cantidad que usted calcula que hay allí todavía?

La segunda es que, según palabras atribuidas al Presidente Talabani, las fuerzas de los Estados Unidos tienen que estar allí, creo que hasta el 2007. Esto lo dijo la víspera de su visita aquí. ¿Puede usted darnos una idea de lo que usted espera que sea el resultado de la reunión del Presidente Talabani con el Presidente Bush? ¿Cree usted que tratará de obtener garantías de que las tropas permanecerán allí? Ésta pregunta es, en cierto modo, complementaria a la que le ha hecho Joel, sobre la firmeza del compromiso de los Estados Unidos allí.

EMBAJADOR KHALILZAD: Sí, efectivamente. Bien, con respecto a cuánto dinero hay – los cálculos que he recibido de los iraquíes sobrepasan los 500 millones de dólares—puede haber más. Iraquíes y sirios han mantenido conversaciones sobre la devolución de estos activos. A los iraquíes también les preocupan otras cuestiones – la presencia de altas jerarquías baathistas en Damasco u otros lugares de Siria. Les preocupa la apología que hacen los medios de información de Damasco de los terroristas, a los que presentan como guerreros de la resistencia; su postura anti Iraq, su postura contra el nuevo Iraq y, por supuesto, el hacer de su territorio un punto de tránsito, como ya he dicho; el adiestramiento de la oposición. La lista de preocupaciones es larga, pero en lo que se refiere al aspecto económico, a mí me han hablado de alrededor de 500 millones.

Por lo que se refiere a la visita del Presidente Talabani, él tiene algunas ideas de cómo se debe efectuar la transferencia de responsabilidades, según las cuales, los iraquíes asumirían más responsabilidades en el terreno de seguridad y los EE.UU. dejarían de hacer algunas tareas que se están haciendo ahora. Son ideas sensatas y, como ya he dicho, tenemos un comité conjunto con las autoridades iraquíes para tratar de este mismo asunto de la transferencia de responsabilidades. Creemos que en los próximos dos años puede haber una retirada considerable de fuerzas estadounidenses. Ésta es, precisamente, una de las cuestiones que estamos estudiando juntos. Yo estoy seguro de que las cuestiones que tienen que ver con la seguridad, con la constitución, con las elecciones, serán parte del programa que discutirá mañana con el Presidente Bush.

Señora.

PREGUNTA: Usted ha dicho que todas las opciones están abiertas contra Siria. ¿Estaría usted dispuesto a presentar pruebas de la acusación, por ejemplo, de los campos de adiestramiento? ¿Tenemos pruebas de eso?

EMBAJADOR KHALILZAD: Yo no diría nada de lo que no estuviera seguro con respecto a lo que está sucediendo en Siria: el punto de tránsito, los vuelos que traen gente a través del aeropuerto internacional de Damasco, el adiestramiento que está teniendo lugar, la presencia en ciudades como Aleppo, Latakia, Damasco. Los sirios saben mejor que nosotros lo que está pasando en Siria. Estamos en contacto con ellos. Estaremos en contacto con ellos, pero es, sencillamente, inaceptable.

Es intolerable que esto continúe indefinidamente. Es inaceptable para Iraq y los iraquíes y, ciertamente, es también inaceptable para nosotros. Así pues, ya es hora de que Damasco cambie de actitud y preste asistencia a este nuevo Iraq, en vez de servirle de obstáculo.

Siria tiene que saber que Iraq saldrá triunfante. Tal vez puedan influir en la rapidez con que se logre el triunfo, pero triunfará inevitablemente gracias a nuestra determinación y a la determinación del pueblo iraquí. Todos ustedes lo han visto en el registro de votantes que desean participar. Desean seguir adelante. Los han visto en las elecciones. Cierto es que una comunidad no ha participado tanto en el proceso político – la comunidad árabe sunni, a la que se han referido dos de ustedes-- y también ella está cambiando.

Como han visto en el registro de votantes, creen que los chiítas cometieron un error en los años de 1920, cuando los británicos estaban allí, al no intervenir en el proceso político. Y no quieren repetir su error, lo dicen ellos mismos. Y que su falta de participación en las últimas elecciones fue un error, que participarán, y esto me da muchas esperanzas. Éste es un acontecimiento muy positivo y es lo que queremos, que se resuelvan las diferencias por medios políticos, no con tanques como sucedía en la era anterior en Iraq. Quiero decir que los cambios se producían por golpes. Los llamaban revoluciones, pero eran en su mayor parte golpes. Es decir, golpes militares y golpes muy violentos en su mayor parte.

Muchas gracias

(Concluida a las 11.50 de la noche)

[Fin]

Dado a conocer el September 26, 2005
  
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